El comercial que fingía ser dentista y destrozó la boca a una mujer

La Fiscalía reclama penas de cárcel para un hombre y un odontólogo cómplice que causaron graves daños a una paciente en Avilés


La Fiscalía solicita dos años y seis meses de prisión para un comercial por hacerse pasar por dentista y colocar implantes sin tener la titulación adecuada e interesa un año y seis meses de cárcel para un odontólogo que presuntamente se lo permitió.

Los hechos ocurrieron hace cinco años cuando un delegado comercial, cuya función era informar a los dentistas sobre la utilización de las herramientas necesarias para colocar los implantes dentales que la propia empresa fabricaba, contactó con un paciente, a quien ofreció la posibilidad de ponerle varias piezas.

El paciente desconocía que el acusado en realidad era delegado comercial y accedió a que le extrajera piezas dentales y le colocara diez implantes, en marzo de 2014, en la clínica del odontólogo de Avilés, quien, a pesar de que era consciente de la falta de titulación del primero, consintió a la intervención e incluso puso la anestesia.

A causa de la intervención, el paciente perdió cinco piezas dentales, con el consiguiente perjuicio estético y funcional, tanto en la alimentación, como en la fonación, ya que no presenta ni arcada dental superior ni inferior, así como varios implantes colocados por el falso dentista que le dejó agujas en esas zonas y alguna oquedad.

La víctima sufre además estrés postraumático y requiere para su rehabilitación de varias cirugías para la implantación de hueso y colocación de una prótesis dental y deberá someterse a la extracción de material extraño en arcada superior e inferior.

Estos hechos no eran la primera vez que ocurrían, ya que, según el relato fiscal, en enero de 2014, el delegado comercial había prestado sus servicios como implantólogo a una tercera persona, que se sometió a dos intervenciones en las que el odontólogo avilesino le extrajo la dentadura superior e inferior y el comercial le colocó once implantes delante de él y bajo su consentimiento.

El comercial, que residía en Gijón, utilizó una de las habitaciones de su vivienda como clínica dental, lugar donde atendió a «una pluralidad de pacientes», señala la Fiscalía, que sostiene que el acusado les recibía con una bata blanca con la finalidad de simular una profesionalidad que no ostentaba.

La Fiscalía atribuye al comercial los delitos de intrusismo profesional y lesiones por imprudencia grave en calidad de autor, mientras que al odontólogo le imputa un delito como cooperador necesario en el delito de intrusismo profesional.

El Ministerio Fiscal solicita que los acusados indemnicen conjuntamente al paciente al que se le extrajeron diez piezas dentales con 10.000 euros, cuantía que abonó como coste de la intervención practicada y que el comercial le abone, además, 40.000 euros por los daños y perjuicios.

Asimismo, la acusación pública solicita que el segundo paciente al que le colocaron once implantes reciba, como indemnización, la cantidad que se determine en ejecución de sentencia y que a estas cantidades se sume el pago de otros 90 euros a un tercer paciente al que el comercial realizó una limpieza dental y extrajo una muela.

La vista oral está señalada a las 9:30 horas de mañana, 12 de septiembre, en el Juzgado de lo Penal número 1 de Avilés según informó EFE..

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