«Estamos sacrificando unos salmones que no nos podemos permitir»

Eugenio Saavedra defiende su propuesta de aprobar un plan integral con el veto a la pesca con muerte frente a los que creen que los ríos asturianos no necesitan ningún cambio

Eugenio Saavedra
Eugenio Saavedra

Sabían que estaban abriendo la caja de los truenos. Eran conscientes, pero creían que era algo necesario. Lo creían hace una semana y lo siguen creyendo a día de hoy, después de reclamar al Principado la aprobación de un plan integral sobre la pesca del salmón que incluya la prohibición. Eugenio Saavedra, portavoz del colectivo Asturias Salmón Vivo, responde tranquilo y con contundencia. Es un trabajo a largo plazo, que necesita de maduración y transmitir a la sociedad la situación actual del ecosistema ribereño. Asegura que seguirán caminando paso a paso, como hormigas. Quien no se ha pronunciado hasta el momento es la Administración del Principado.

-¿Qué feedback ha recibido la plataforma en esta primera semana, tras presentar su proyecto?

 -Las reacciones son estupendas. Estamos recibiendo apoyos desde todos los puntos de España, de pescadores y de colectivos, incluso internacionales, de profesores universitarios,... Estamos muy satisfechos con el curso de los acontecimientos. Sabíamos que íbamos a tener una oposición manifiesta por parte de los responsables de las asociaciones de pesca y, de hecho, siete de ellas, todas menos la asturiana que se descolgó, se han reunido. Creen que todo tiene que seguir como está y no están de acuerdo con nosotros.

-Esas siete sociedades de pescadores se han reunido y han rechazado frontalmente su proyecto. ¿Cómo es posible que sostengan posiciones tan opuestas? ¿No hay nada que cambiar?

-Son sociedades de pescadores y los pescadores quieren seguir pescando y sacrificando salmones, para comerlos o para venderlos, porque la realidad de la venta está ahí. Lo que buscan son excusas para seguir sacrificando salmones, algo que no nos podemos permitir dado el estado de nuestros ríos. Los salmones no son de los pescadores, son de toda la sociedad.

-¿A qué se refiere con que la realidad de la venta está ahí?

-Todo el mundo sabe que hay salmones que se comercializan bajo manga y hay muchos que los compran. Se trata de una cantidad pequeña pero es una realidad. Cifras no tengo, pero se sigue haciendo. Legal no es. El pescador lo hace como una transacción entre particulares. Quién quita que un pescador te dé un salmón a cambio de un favor o a cambio de 300 euros. Esto es muy difícil de detectar precisamente porque se da entre particulares. Pero lo importante es que seguimos sacrificando unos salmones que no nos podemos permitir. 

-Los censos o el número de capturas. O los censos y las capturas. ¿Cómo podemos saber la cifra real de salmones en los ríos asturianos?

-Las capturas son un indicador más para saber el número de salmones. Los censos son groseros, es decir, no son números exactos, no cuentan la totalidad de los ejemplares. Son un mínimo. Si hubiera contadores en todos los ríos sería fantástico. Los conteos no los cuestionamos pero dan cifras aproximadas. Si hubiera contadores que funcionasen en todos los cauces sabríamos el tráfico de salmones. Eso sería ideal para saber datos más exactos. Tenemos otros muchos indicadores. Seguro que me dicen que son subjetivos y es verdad. Pero los pescadores que llevamos mucho tiempo en los ríos los sabemos. Uno de ellos es el número de reproductores que podemos observar sobre el mes de diciembre y eso sigue descendiendo. 

-Las sociedades de pescadores critican incluso el lenguaje que utilizan en su propuesta. Hay un debate sobre si utilizar pesca sin muerte, catch and release o su acrónimo C&R. ¿El lenguaje es determinante en este caso? ¿Los términos cambian algo?

-La terminología sajona se ha traducido en España como pesca sin muerte. Esta denominación no ha sido acuñada por nuestra plataforma sino que la utiliza hasta la administración. La pesca sin muerte engloba no sacrificar los ejemplares y otras iniciativas como el proyecto ARCA, donde los peces no son sacrificados ni restituidos al río inmediatamente. Podemos hablar de pesca sin muerte en todas las artes y no únicamente en la modalidad de con mosca. Puede ser para todas las modalidades. No obstante, son los técnicos los que tendrán que determinar qué se puede hacer en Asturias. No tenemos que ser nosotros, que solo estamos abriendo el debate y haciendo propuestas.

-Las sociedades critican muchos extremos de su idea de prohibir. Por ejemplo, hablan del elevado número de bajas de ejemplares que se registran con el catch and release y de los efectos negativos para el ciclo vital de la especie. ¿Comparte este punto de vista?

-Para criticar nuestra propuesta se refieren a un estudio que no es tal. Se trata de un artículo con recomendaciones de mejora. Es cierto que con estas prácticas puede haber alguna baja, pero son mínimas. No hay efecto más negativo que la muerte. Con la captura y suelta, al menos se da una oportunidad al pez. La muerte es definitiva.   

-También señalan que en determinados ríos europeos donde se ha puesto en marcha la pesca sin muerte, a partir de 18 grados, queda prohibida esta modalidad. ¿Eso sería aplicable en Asturias?

-La temperatura del río es un factor a tener en cuenta dentro de las condiciones del río. Cuando las condiciones no sean adecuadas, por causas como la temperatura, entonces habría que proceder a la veda total. Nosotros  nos oponemos en absoluto. Para nosotros no sería un problema, si esa fuese la solución. Los técnicos serán los que deban determinar todas las condiciones, insisto.

-Otros dos argumentos contra sus propuestas son que generan estrés a los salmones y que se producen muchas bajas.

-No hay mayor estrés que la muerte. Un solo ejemplar que salvemos ya es más de lo que hay en la actualidad. Pero, además, tenemos ahí el proyecto Arca, que es fantástico, para demostrar que no es así. Es una iniciativa similar a las que se están desarrollando en otros países. Se pescan los salmones, se meten en tubos de plásticos para trasladarlos a las cubas en las que viajan hasta las balsas. Permanecen durante meses en una piscina y, posteriormente, se desovan. El número de bajas es mínimo. Así que no entiendo qué quieren decir. Este es un ejemplo claro de que no perjudica a nadie. También es bueno que se sepa que en otros países el 90% de los salmones que se pescan se sueltan. Eso en Asturias significaría que esta temporada habríamos salvado a unos 760. Si en el peor de los casos, hubiésemos tenido un 10% de bajas, el 90% restante se habría salvado.

-Al margen de lo que piensen los pescadores, aquí la administración tiene algo que decir. ¿Han obtenido alguna respuesta del Gobierno del Principado?

-De momento, nada. Estamos haciendo llegar a los políticos toda la documentación y la información que estamos recopilando, todo el trabajo que hemos avanzado, para que sepan qué es lo que hay. No creemos que antes del Consejo de Pesca, que es consultivo y que todavía no tiene fecha para la siguiente reunión, vayan a decir nada. 

-Dicen las sociedades de pescadores que lo que persiguen los promotores de Asturias Salmón Vivo es tener el río para ellos solos. 

-Eso es totalmente demagógico. Cualquiera que me conozca sabe que llevo desde que mi padre me dejó por primera vez un coche yendo a lo libre y a los cotos, cuando me tocan. Lo que queremos es que todos tengamos las mismas oportunidades. No perseguimos ninguna exclusividad. Es algo muy evidente. Se prohibiría la pesca con muerte para todos y lo que es igual para todos no es una ventaja para nadie.

   

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