Extrae 11.000 euros de la cuenta de su hermano muerto para que «no se lo quede el banco»

La Voz

ASTURIAS

Juzgado de Oviedo, Audiencia Provincial de Oviedo
Juzgado de Oviedo, Audiencia Provincial de Oviedo

La acusada afirman que tenían el permiso del fallecido pero el hijo de este denuncia un caso de estafa

24 sep 2019 . Actualizado a las 16:47 h.

Una acusada ha admitido que extrajo 11.000 euros con la tarjeta y el número PIN de la cartilla de su hermano el día anterior y a lo largo del mes siguiente a su fallecimiento para que «no se lo quedara el banco».

La mujer, M.P.R.M., afronta una petición fiscal de tres años de cárcel por un delito continuado de estafa, a la que se suman otras dos penas de un año y nueve meses de cárcel cada una por su presunta autoría en sendos delitos de hurto y falsedad.

M.P.R. ha compartido el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial con su hijo, H.B.R., y la novia de éste, L.F.C., para quienes la Fiscalía sólo imputa los delitos de hurto y falsedad en documento oficial.

La acusación particular, que ejerce el único hijo de la víctima, pide, a diferencia de la Fiscalía, que los tres sean considerados como presuntos autores del delito continuado de estafa, por lo que interesa tres años de prisión a cada uno y otra condena de tres años y nueve meses únicamente a la pareja por hurto y falsedad, estos dos delitos de los que exculpa a M.P.R.

Las defensas, por su parte, han interesado la libre absolución al entender que no hay pruebas de la falta de consentimiento del fallecido y al estimar que el único hijo de éste, D.R.F., no tenía relación alguna con él desde que tenía 3 ó 4 años cuando su padre se separó de su madre.

M.P.R. ha reconocido ante el tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia que realizó once extracciones, de mil euros cada una, entre el 17 de octubre de 2016 y el 23 de noviembre de 2016, de la cartilla bancaria de su hermano, primero cuando estaba gravemente enfermo -«moribundo» y «sedado», según ha dicho la Fiscalía- y posteriormente una vez muerto.

Sin embargo, la acusada ha justificado su comportamiento en el hecho de que su hermano consintió en que se quedara con su dinero, porque, según su versión, él le dijo que «se estaba viendo mal», que era preferible que se lo quedara ella «a que se lo quedara el banco» y que «lo disfrutara».

Su testimonio ha sido refrendado por su hijo, H.B.R., quien ha asegurado que a su tío le detectaron «un trombo» y metástasis en septiembre de 2016, que le provocaron la muerte el 19 de octubre de 2016, lo que no impidió, según su declaración, que la víspera, le dijera que transfiriera a su nombre y al de su novia, L.F.C., dos coches de su propiedad, como así hicieron.

La novia ha declarado que ella firmó los papeles de la transmisión de uno de los vehículos «en blanco» y que como H.B.R. le explicó que él y su tío habían acordado que estuviera a su nombre porque su novio tenía deudas, ella «por buena fe» y por hacer «un favor», accedió.

L.F.C ha mantenido que ignoraba quién había llegado a firmar simulando la rúbrica de R.R.M., ya que en esa fecha ya estaba muerto; según recogió la agencia EFE.