«Forzando un conflicto con el asturiano se enrarece la convivencia»

El presidente de la Junta General del Principado destaca la pluralidad de la representación de partidos en la cámara y reclama que se aborden los debates con «naturalidad»

El presidente de la Junta General, Marcelino Marcos
El presidente de la Junta General, Marcelino Marcos

Marcelino Marcos pasó de asumir la portavocía del grupo socialista la pasada legislatura a presidir en el nuevo mandato la Junta General. A cargo de la ordenación de los debates en la cámara legislativa asturiana, arranca un periodo de sesiones marcado por la pluralidad de los grupos, con el mayor número de partidos con representación parlamentaria, hasta siete, de la historia de la democracia asturiana.

-La pasada legislatura ya parecía un reto dirigir los debates con seis grupos parlamentarios y ahora son siete.

-Al final lo que los electores decidieron es que en el parlamento haya más opiniones en base a lo que defienden cada una de las opciones políticas. Pienso que, lo que es en la marcha de la Junta General del Principado, respecto a lo que se ha acordado para su funcionamiento, en los tiempos, en las iniciativas, yo creo que ha quedado bastante equilibrado como para que no sea una locura que haya muchas intervenciones. Desde el punto de vista organizativo se han tomado decisiones muy correctas y adecuadas, con plenos quincenales. Yo suelo comentar que hay vida fuera de estas paredes. Si sólo estamos aquí continuamente, debatiendo un día sí y otro también por la mañana y por la tarde y no dejas un espacio para conocer la realidad que hay en Asturias y acercarnos nosotros, los parlamentarios en un sentido más amplio, para conocer tanto lo malo como lo bueno que pueda haber en Asturias, entonces no contribuimos a trasladar a la ciudadanía la labor que realizamos

-Entre cambios se han llevado a cabo está la consideración de grupo parlamentario propio con sólo dos diputados.

-Es que las instituciones tienen que ser capaces, en la medida de lo posible, de adaptarse a esa pluralidad. Los grupos parlamentarios han tomado mayoritariamente una decisión en base a la singularidad que tenía ese grupo mixto. Una singularidad desde el punto de vista ideológico, también desde el punto de vista de la representatividad. Esas tres formaciones políticas que pasan del grupo mixto a tener grupo propio van a tener oportunidad de defender sus postulados sin tener que entrar en conflicto dentro del grupo mixto. Pienso que, al fin y al cabo, es una manera de contribuir a facilitar que sea escuchada la voz que aquellos que han decido que tengan representación.

-En su discurso de toma de posesión, y en el que hizo en la del Presidente, insistió de forma recurrente sobre los peligros del bloqueo político, ¿le preocupa que pueda pasar en esta legislatura?

-Asturias tiene a favor su proceso de elección de presidente. Nuestro sistema, junto al del País Vasco, evita esas situaciones. Es un modelo que debería ser exportable. Es verdad que la pluralidad, en ocasiones, hace que sea complicado llegar a acuerdos pero lo que no puede ser es que haya bloqueo de las instituciones. Las instituciones tienen que funcionar porque se han creado para dar respuestas y soluciones a los problemas de los ciudadanos. Asturias no está en una situación como esta, hay una pluralidad que puede complicar, o no, llegar a acuerdos pero en ningún caso vas a llegar a una situación de bloqueo. Y eso es muy importante. Para llegar a acuerdos ahí está la cintura, la capacidad y el deseo y las posibilidades que los grupos quieran llegar. La mayoría aprovecha la oportunidad política pero, bloqueo no va a haber.

-Me refiero a la posibilidad de que no se logren acuerdos, por ejemplo, para aprobar los presupuestos. La pasada legislatura fueron pocos y difíciles.

-Pero eso ya es distinto, no es una cuestión de bloqueo sino de que se aprueben o no. Eso no es un bloqueo, estamos hablando de conseguir los apoyos suficientes para que Asturias tenga presupuestos. Ahí cada uno tendrá que defender sus postulados. El gobierno tiene una responsabilidad, tiene que presentar unas cuentas, pero también hay una responsabilidad compartida que es la negociación. Es compartida porque en una negociación política, si quieres llegar a un acuerdo y tienes interés, dejas de lado aquello que sabes que te divide y que en ningún caso sabes que va a atraer acuerdo y buscas los puntos de entendimiento. Aquí tenemos experiencias de pacto entre grupos parlamentarios que están en posiciones ideológicamente distintas; y en otras ocasiones no. ¿Es culpa exclusivamente del gobierno? En un determinado momento hay interés políticos de algunas formaciones para llegar a acuerdos. Cada uno tiene que valorar, y la ciudadanía valorará, si realmente les convencen sus argumentos. Lo que se ve en base al mapa que tiene el hemiciclo es que el grupo socialista tiene 20 parlamentarios, es una situación muy distinta a lo que pasaba la legislatura pasada con 14. Tiene, en teoría, distintas direcciones hacia las que intentar alcanzar esa mayoría con independencia de que la prioridad sea una mayoría de izquierdas para sacar adelante unos presupuestos de izquierdas. Lo que no creo es que, en el caso de que no se aprueben unas cuentas, sea una situación de bloqueo.

-El curso político ha comenzado con una polémica intensa, cuando no se dejó intervenir a Berta Piñán en asturiano. Y esto ha terminado con una propuesta de reformar el reglamento del parlamento ¿qué le parece?

-Están muy claras las posiciones de las distintas formaciones políticas de Asturias respecto a avanzar a una reforma del Estatuto para reconocer la cooficialidad. En partidos que no la respaldan tienen argumentos como que la Ley de Uso y Promoción es suficiente para que el asturiano se hable con normalidad y que no sea obligatorio. Lo ocurrido en la comisión de Cultura pone de manifiesto y quita la razón a quienes defienden esa posición porque lo que han conseguido precisamente es que no se hablara con naturalidad en base a lo que dice la Ley de Uso y Promoción del asturiano. En legislaturas anteriores, y sobre todo en la pasada, hubo debates en asturiano con total normalidad. Cuando ocurren situaciones como esa a lo que contribuyes es que a lo que dices no tenga nada que ver con lo que haces. Porque si se obra con naturalidad no hubiera pasado nada. En esa comisión no se decidía si el asturiano iba a ser oficial o no. Era el debate para la presentación de un proyecto político para una legislatura de una consejera. El tema es que algo que tendría que darse con total normalidad termina siendo todo lo contrario y lo que se consigue es que el debate se polarice aún más. La reforma del Estatuto para la cooficialidad es otro debate, tiene otro formato, requiere unas mayorías y tiene que hacerse de una manera sosegada. Lo que ocurrió aquí es otra cosa. Es que es sorprendente que hayamos escuchado a tantos diputados hablar en asturiano y que luego no se le permitiera a un miembro del Gobierno. Quien se opuso a que lo hiciera podría oponerse también a que lo haga un diputado, no es sólo la cuestión de lo que diga el reglamento. Si se fuerza tanto a la hora de buscar un conflicto en algo que podría darse con total naturalidad, con normalidad, lo que se hace es enrarecer y generar un debate que contribuye poco a lo que necesita esta cámara.

-Es cierto que hubo un posicionamiento político de grupos contrarios a la oficialidad pero en la polémica también pero participan los letrados la hacer una interpretación restrictiva del reglamento.

-Es que imaginemos que estamos en Galicia y tienes un diputado cunero en la Xunta y llega allí, y estamos hablando de que el gallego es una lengua oficial, y dice que es que no lo entiende y que se lo tienen que traducir. Es que estarían obligados a ponerle el traductor. Si realmente fuerzas, como se hizo aquí, a algo para lo que no había ninguna necesidad; que además estamos hablando del asturiano, no del euskera, y me refiero al argumento de que no lo entienden, ahí se está generando un debate artificial. Estás contribuyendo realmente a enrarecer, algo que no tendría que ser así. El que crea que eso le va a ayudar a la hora de fortalecer sus argumentos políticos está totalmente equivocado. Yo estoy convencido de que la mayoría de la gente quiere que este sea un asunto que se trate con normalidad, con la misma naturalidad con la que en el día a día la gente habla o no habla asturiano. Y nadie dice que no lo entiende. Puede haber personas que digan que determinadas palabras o vocablos en castellano no los entienden ¿y a qué idioma se traducen entonces? Es que debería tomarse con serenidad porque lo que se hace con todo esto es auspiciar conflictos que luego traspasan estas paredes y enrarecen la convivencia. Quienes dicen defender la convivencia y defienden posicionamientos que muchos compartimos no pueden contribuir a lo contrario y con argumentos artificiales.

-Esta semana mantuvo su primer encuentro con la Conferencia de Presidencias de Parlamentos Autonómicos.

-Es importante porque compartes experiencias, es un foro de comunicación. Uno de los asuntos que se abordó en la última reunión que es muy interesante y en el que tenemos que seguir avanzando es en transparencia. Para que no pase que cada uno sea una ínsula y ser capaces de compartir aunque cada uno tenga su autonomía. Pero también en muchos otros asuntos, esto pasa en el COPREPA pero en lo que tiene que ver con el CALRE, de la que forman parte las regiones de muchos países de Europa, también se comparten experiencias de funcionamiento y se trabaja en asuntos que están en el debate político como despoblación, políticas de igualdad, lucha contra el cambio climático.

-Las repeticiones electorales pueden provocar desafección hacia la política, ¿mantendrá las jornadas de puertas abiertas en la Junta, qué medidas valora para dar a conocer la institución del parlamento a los ciudadanos?

-Todas las iniciativas que ya se venían haciendo como las jornadas de puertas abiertas, por supuesto se van a mantener; pero también la idea que tengo y estoy empezando a desarrollar es poder presentar el parlamento fuera de aquí. Yo a largo de esta legislatura pretendo visitar los 78 municipios, pero no por el hecho de visitar los ayuntamientos como tal o por la relación entre las instituciones, sino para hacer más. En Cabranes nos encontramos con las asociaciones, con colectivos de la sociedad civil, para explicarles lo que es el funcionamiento de la Junta General del Principado que es una gran desconocida y no se llega a valorar la importancia de su funcionamiento, aquí se aprueban las leyes y se controla al gobierno, también se aprueban los presupuestos. Es importante que nosotros vayamos allí para que también la sociedad civil nos traslade sus problemas y tengamos una visión amplia de qué es lo que les preocupa. Creo que es algo que tendrían que hacer todos los parlamentarios, y que no va en contra de lo que es el debate político, defender lo que hacemos no impide que se pueda seguir criticando al gobierno si te parece que lo hace mal, pero contribuye a dignificar lo que hacemos. Hay que salir y transmitir de una manera clara la labor que se desarrolla en el parlamento de una autonomía.   

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