Barbón afirma que Lakshmi Mittal intentó reunirse con Rajoy sin conseguirlo

El presidente destaca que los 180 millones de compensaciones por emisiones de CO2 se abonarán antes de que acabe el año

El magnate del acero Lakshmi Mittal.
El magnate del acero Lakshmi Mittal.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha asegurado este miércoles que el máximo responsable de la multinacional siderúrgica ArcelorMittal, el empresario indio Lakshmi Mittal, intentó reunirse en varias ocasiones con el anterior jefe del Ejecutivo central, Mariano Rajoy, sin conseguirlo.

En sus respuestas Podemos y Foro durante el primer turno de preguntas al presidente al que se somete, Barbón ha subrayado que, de esta forma, el actual presidente en funciones, Pedro Sánchez, será el primer jefe del Ejecutivo español en mantener un encuentro con Mittal, cuya empresa ha reducido en los últimos meses su producción en Asturias y ha aplicado paradas en la actividad de varias instalaciones.

El jefe del Ejecutivo asturiano ha contestado así a las críticas de ambas formaciones, centradas en el caso de Foro en la descarbonización exprés impulsada por Sánchez, a la política industrial de los gobiernos central y autonómico a la pérdida de diez mil empleos en el sector secundario asturiano durante la última década.

Para la portavoz de Podemos, Lorena Gil, en sus primeros meses de mandato Barbón sigue haciendo las mismas propuestas «sin cambios» que sus antecesores socialistas Areces y Fernández y recurre a idénticas fórmulas retorícas para ocultar que el proceso de desindustrialización de Asturias es «una política de Estado» ejecutada por los gobiernos central y autonómico y tanto por el PSOE como por el PP.

Según Gil, en una coyuntura de amenaza para la supervivencia del sector industrial, el Gobierno asturiano ha hecho de las reuniones institucionales «un placebo» para mantenerse en campaña de forma permanente con el objetivo de «ganar tiempo hasta que la resistencia de los trabajadores se agote, los partidos críticos se desangren y la sociedad acepte con resignación la ruta que han trazado para Asturias».

Su homólogo de Foro, Adrián Pumares, ha lamentado que Asturias lleve «con el mismo discurso» desde 2011 pese a que en los últimos meses se están produciendo deslocalizaciones y cierres de empresas que responden a lo que «ha querido que pase» el Gobierno de Sánchez y su ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, con sus medidas «demagógicas» para ser «los campeones del ecologismo radical».

«Un mal Gobierno no es la solución a nada», ha apuntado tras incidir en que un hipotético nuevo mandato de Sánchez «traerá más problemas» a la industria asturiana y emplazar a Barbón ponerse «el mono de trabajo» y a liderar al conjunto del parlamento asturiano en sus reivindicaciones ante la administración central, una gestión para la que, en caso de llevarla cabo, tendría «la mano tendida» de Foro.

Barbón, que ha asegurado no callarse «ni debajo del agua» y no hacerlo tampoco ante el Gobierno central, ha recordado que los problemas en la industria derivados de la necesidad de reducir emisiones de CO2 responden a un mandato de la UE que no va a cambiar lo que hace necesaria un nivel de cooperación como la que mantiene con el Ejecutivo de Sánchez para que se conozcan y atiendan las reclamaciones de Asturias.

A su juicio, sería «hipócrita» decir que Asturias puede afrontar en solitario problemas de deslocalizaciones como la que ahora plantea Vesuvius o la que intentó Alcoa, y que ha afirmado que se solucionó de forma positiva, y, por lo tanto, el Principado necesita de un Gobierno central estable que apruebe el prometido estatuto para la industria electrointensiva que permita reducir el coste energética para las empresas.

En Alemania, ha recordado, la industria paga una tarifa más baja a costa de que los consumidores vean incrementada su factura y ha pedido resolver el «galimatías» actual del mercado eléctrico español.

Además, el jefe del Ejecutivo ha reiterado de que el Gobierno español impulse en la UE la implantación de un arancel a las importaciones de terceros países, especialmente las siderúrgicas, que no cumplen la normativa ambiental europea en sus procesos de producción, un proceso que, ha admitido, será «lento»; según informó EFE.

180 millones en compensaciones por CO2

Por otra parte, Barbón, ha asegurado este miércoles que los 180 millones de euros que el Gobierno va a destinar a compensar a las empresas por las emisiones de C02 se abonarán antes de que finalice el año.

El Consejo de Ministros aprobó el pasado abril la convocatoria para la concesión de subvenciones por un máximo de 91 millones, para compensar a grandes consumidores de energía eléctrica por los costes de emisiones indirectas de gases de efecto invernadero (CO2) de 2018.

La ministra de Industria, Reyes Maroto, le ha asegurado, según ha dicho hoy Barbón, que esa cantidad se va a duplicar y que se hará efectivo su pago antes de que finalice el año.

Esos más de 180 millones de euros suponen un cifra significativamente superior a la convocatoria de 2018, dotada con unos seis millones de euros.

Esta partida está destinada a compensar a la industria electrointensiva y a reforzar la competitividad de empresas radicadas en España que operan en mercados internacionales y que no pueden repercutir esos costes en el precio de venta de sus productos.

Barbón ha hecho este anuncio en el pleno de la Junta General del Principado en la respuesta a sendas preguntas de IU y el PP en la que le pedían que explicase las medidas que ha adoptado o piensa adoptar para afrontar la crisis que padece el sector industrial asturiano y qué gestiones ha hecho con el gobierno central en el mismo sentido.

Barbón ha incidido en que desde que se constituyó su Gobierno el pasado 25 de julio se ha dedicado plenamente a defender la industria asturiana que, según ha subrayado, sigue siendo «una prioridad absoluta» para él.

Entre las gestiones que desde entonces ha llevado a cabo, ha citado la reivindicación de que se aplique un arancel ambiental en frontera que evite la competencia desleal de aquellos productores que no pagan por emisiones de CO2 o que se incremente la partida destinada a compensar las mismas.

«Esto es recibido con los brazos abiertos por las empresas», ha afirmado el presidente asturiano, que se ha mostrado convencido de que la industria asturiana sí que tiene futuro.

Con ese fin, su Ejecutivo trabajará, ha dicho, para su modernización y adecuación a las exigencias ambientales, para que se rebaje el precio de la energía, que se apliquen aranceles ambientales en frontera y se aumenten las compensaciones por las emisiones de CO2.

Ha asegurado que se han implicado «de forma permanente» con las empresas con problemas, como ha sido el caso de Alcoa, y actualmente con Vesuvius, que no sólo considera que sea un grave caso de deslocalización de empresas, sino consecuencia de un «capitalismo salvaje que busca beneficios a cualquier precio».

A la portavoz del PP, Teresa Mallada, le ha pedido también que deje a un lado la demagogia y que no prometa lo que no se puede conseguir.

Previamente, Barbón había recordado que Mallada llegó a decir en Tineo que ella como presidenta del Principado hubiese evitado el cierre de la térmica de Soto de la Barca cuando sabe que se trata de una decisión empresarial derivada de una serie de exigencias comunitarias en materia ambiental que no se cumplen.

Mallada, previamente, había afeado a Barbón que al hablar de industria se olvide de hablar de las térmicas que se van a cerrar y le había recriminado que su Gobierno no aporte «confianza ni soluciones concretas» a los problemas que vive el sector industrial asturiano.

Para la diputada popular, tampoco dice nada positivo de la gestión de Barbón que durante el mitin que hace unos días dio el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, éste no asumiese ni un sólo compromiso con Asturias.

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