Casi 330.000 habitantes de la Asturias rural y las cuencas respiran un aire perjudicial

Un informe de Ecologistas en Acción demuestra que los niveles de ozono están por debajo de los niveles aconsejados por la OMS pero que hay indicadores negativos

Nube de contaminación sobre Oviedo
Nube de contaminación sobre Oviedo

Redacción

El 85% de la población española ha respirado aire contaminado por ozono este verano, según un informe sobre contaminación por ozono en 2019 que este martes ha presentado en Barcelona la organización Ecologistas en Acción. El informe ha analizado los datos recogidos en 480 estaciones oficiales de medición de contaminación en todo el territorio español entre el 1 de enero y el 30 de septiembre pasados tomando como referencia los valores marcados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los valores objetivos establecidos en la normativa española y europea, que es más benevolente. Según el trabajo, 39,8 millones de españoles han respirado aire contaminado por ozono por encima de los valores marcados por la OMS, mientras que 9'8 millones (21% de la población de España) lo han hecho por encima de los objetivos legales fijados en la legislación de España y Europa.

Asturias se encuentra mejor que la media nacional. Es una de las regiones en las que no se han superado los umbrales recomendando por la OMS. No obstante, alerta de que la formación de ozono ha crecido en los últimos años, que hay estaciones de medición que ni siquiera funcionan y el resto no ofrecen datos en tiempo real. Paco Ramós, que es el activista que elaboró la parte asturiana señala que el cuadro general del territorio «presenta algunos puntos de contaminación importantes, como son los polígonos industriales que se reparten por todo el territorio asturiano, los puertos de Avilés y Gijón (que además del tráfico marítimo albergan una gran cantidad de actividades industriales y de movimiento de graneles sólidos) y el tráfico rodado de las áreas metropolitanas de Oviedo y Gijón, además de las grandes centrales térmicas de carbón. Los contaminantes precursores emitidos desde las zonas centrales de Asturias (Oviedo, Avilés, Cuencas y Gijón) se traslada a las comarcas de Asturias rural, donde se forma y acumula el ozono troposférico, en general en niveles moderados».

La consecuencia directa es que «los 330.000 habitantes de las zonas de esa Asturias rural y de las cuencas (el 32% de la población) respiran un aire perjudicial para la salud según las recomendaciones de la OMS, afectando la mala calidad del aire a nueve décimas partes del territorio regional», así lo precisa Ramos.

Radiografía nacional 

El estudio señala que Cataluña, Madrid, Extremadura, Andalucía oriental, el valle del Ebro de Cataluña al País Vasco, la sierra de Tramuntana de la Islas Baleares y el norte de la Comunidad Valenciana son las zonas que más han sufrido la contaminación por ozono. Denuncia que ni el Gobierno ni las comunidades han adoptado «medidas eficaces sobre el transporte, la industria y la ganadería» para reducir los niveles de ozono, un contaminante secundario que se forma con el calor y los contaminantes primarios y que tiene afectaciones en la salud de las personas. El transporte por carretera, con la colaboración del transporte marítimo, genera el 54% de estos contaminantes primarios, el 31% proviene de fuentes industriales y otra parte viene por la ganadería.

Los investigadores han hecho hincapié en los problemas que provoca esta contaminación del aire en la salud de las personas, puesto que según datos de la Agencia Europea de Medio ambiente cada año mueren de manera prematura 1.500 personas en España. El ozono troposférico puede ocasionar tos, irritaciones en la faringe, el cuello y los ojos, y dificultades respiratorias. Además de estos problemas de salud, el coordinador del informe, Miguel Ángel Ceballos, ha agregado que «en un episodio de mucha contaminación, una persona con problemas cardiovasculares puede tener más riesgo de sufrir un ictus o un infarto de miocardio».

El informe ha revelado que todas lascomunidades han superado los objetivos fijados por la OMS, menos Cantabria, Asturias (a excepción de zonas rurales y cuencas), Galicia (a excepción de El Ferrol y Santiago) y 85 000 personas de la Cuenca de Alberche (Madrid), señala EFE.

En Andalucía, además, 823 000 personas viven en zonas donde se supera el objetivo legal, esta misma situación afecta a 43 000 personas en las Baleares, a un 10% de personas en las dos Castillas, a 877 000 personas en Extremadura, a 591 000 personas en la ciudad de Murcia, 718 000 personas en la Comunidad Valenciana y la población de las Cuencas Interiores y el Valle del Ebro en el País Vasco.

Cataluña, con 125 picos de calor de los 230 registrados en España este verano, es la comunidad que más ha sufrido la contaminación por ozono, que ha encontrado en el Área Metropolitana de Barcelona y Tarragona los principales generadores de este contaminante. Según la directora de Ecologistas en Acción en Cataluña, María García, «la contaminación del aire por ozono no permanece en la ciudad, sino que llega a las áreas rurales». En este sentido, ha explicado, «el delta del Ebro y Vic sufren en gran medida la contaminación generada en Tarragona y Barcelona como consecuencia de la brisa marina», respectivamente.

García ha destacado que se tiene que reducir el número de vehículos de manera drástica« y ha anunciado que Ecologistas en Acción ha propuesto a las distintas administraciones una »tasa diaria de 10 euros para todos los vehículos, a excepción de las personas con minusvalías, los vehículos que transporten a tres personas o más y de los pequeños transportistas«.

La presentación del informe también ha contado con la participación de un representante de la Plataforma Osona Respira, Xevi Mas, que ha comentado que esta comarca de la Cataluña central es la tercera zona de Europa más contaminada por el ozono, por detrás de una región de Bulgaria y el valle del Po (Italia).

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Casi 330.000 habitantes de la Asturias rural y las cuencas respiran un aire perjudicial