Asturias mantiene la prealerta por un temporal que se ceba con el oriente

s.d.m.

ASTURIAS

Llanes es el concejo más afectado por inundaciones y argayos. Solo el Sella a su paso por Cangas de Onís causa preocupación

23 oct 2019 . Actualizado a las 20:23 h.

La lluvia ha dado un respiro y los cauces de los ríos asturianos se han contenido. Después de seis días de intensa lluvia, el Gobierno del Principado activó a mediodía de hoy, jueves, el Plan Especial de Protección Civil, por inundaciones, el denominado Planinpa, en fase de preemergencia. También el Ayuntamiento de Llanes, el concejo más afectado por el temporal, ha montado una mesa de coordinación para tener la situación bajo control. A última hora de la jornada, tan solo el Sella a su paso por Cangas de Onís está en nivel de prealerta pero su nivel está descendiendo. Sin embargo, donde más ha llovido ha sido en Nueva de Llanes. Según la estación que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) tiene colocada junto al río Ereba, se han llegado a acumular 106,2 litros por metros cuadrado en las últimas 24 horas, de los que 73 cayeron durante la mañana.

Aemet mantiene la alerta naranja en la franja del litoral oriental y la amarilla en el resto de la zona este de Asturias hasta la madrugada. Sin embargo, el viernes solo permanece el aviso por fenómenos costeros. La situación mejora pero continuará lloviendo con intensidad el viernes. Los chubascos no remitirán hasta el final del día.

Sendas inundadas, argayos en carreteras, bajos en los que ha llegado a entrar el agua, viales secundarios cortados. Llanes ha sufrido la peor parte. La alcaldesa en funciones, Marián García de la Llana, decidió a primera hora activar un plan de emergencia municipal, del que forman parte la Policía Local, Protección Civil y los responsables municipales de Obras y Maquinaria, Electricidad y Agua. Aunque los daños no han sido demasiado cuantiosos, la lluvia ha dejado un reguero de incidencias. En Cuevas del Mar, la crecida del río, junto a un argayo antiguo, ha provocado un desbordamiento. Los vecinos de Vibaño han visto cómo el agua llegaba a los bajos de las casas. En Pendueles, ha entrado en la depuradora. En Caldueño, la carretera LLN-7 estuvo cortada por la caída de un árbol. En San Roque del Acebal, se registró un problema con el alcantarillado. En Cué, tuvieron que retirar cascotes caídos sobre el asfalto. Un desprendimiento cortó la carretera de Piñeres a La Pesa. La vía de acceso a Purón (LLN-5) estuvo bloqueada por la caída de dos árboles. Estos son solo algunos ejemplos de los problemas con los que han tenido que lidiar en las últimas 24 horas.