El primer gran acto de precampaña de la coalición PP-Foro ha permitido dar fe de la armonía ideológica e incluso personal que une a ambas formaciones. La tumultuosa relación que durante años mantuvieron las dos fuerzas de derecha asturiana ha ido puliéndose y los odios viscerales se han ido diluyendo año a año. Los malos resultados electorales del casquismo, en las autonómicas y municipales que se saldó con la dimisión de Carmen Moriyón, también han posibilitado que ambos partidos no se vean ya como competidores, algo que sí ocurre entre el PSOE y Podemos Asturies. Un acto en Oviedo ha resumido el estado de las cosas de PP-Foro. Y ha dejado varias perlas. La primera fue ver a la candidata, expresidenta del PP y excasquista Mercedes Fernández presentando la intervención de su exjefe, (hace muchos años) Francisco Álvarez-Cascos. Cherines cree que es «de justicia» reconocer su labor como ministro de Fomento, como impulsor de la Variante de Pajares. Mercedes Fernández también ha recordado cómo Cascos «evitó  que se ejecutase el diseño del PSOE de prolongar hasta Benavente el peaje ya existente en el Huerna», aunque no ha hecho mención a que el exvicepresidente de Aznar prolongó la concesión hasta 2050. Un nimio detalle, por decirlo con ironía. Por su parte, Paloma Gázquez se ha vanagloriado de un hecho: que el programa con el que concurren a los comicios del 10N «coincide básicamente con las propuestas realizadas por la Federación Asturiana de Empresarios». Todo un guiño a Belarmino Feito, presidente de la patronal. Un gesto que recuerda a otro de Alfredo Canteli. El alcalde de Oviedo reconoció en una entrevista que los empresarios habían dado el visto bueno a su candidatura. Se ve que Feito manda mucho. Gázquez, por lo demás, ha pedido el voto para una coalición sin «vaivenes», en alusión a Ciudadanos, y que lleva «a España en el corazón tanto como otros», en alusión a Vox. La derecha plural. 

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Cascos, «Cherines» y Gázquez cierran el círculo con Belarmino Feito