Asturias afronta ya la «campaña exprés» del 10N con pánico a la abstención

Los aspirantes asturianos arrancan la cuenta atrás con una llamada a la movilización de sus votantes y con la vista puesta en las encuestas


La campaña por el 10N ya está en marcha con una sensación de déjâ vu en Asturias. La nueva cita electoral, los cuartos comicios en cuatro años, afronta su cuenta atrás en una campaña exprés marcada por los ecos del conflicto catalán y por el miedo a una abstención masiva. Las malas cifras del voto por correo en el Principado ya lo anticipan. La crisis industrial, la desaceleración económica y su incidencia en el empleo, el declive demográfico y el sostenimiento del Estado del Bienestar empiezan a resonar en los aparatos electorales asturianos. En juego están los sillones de siete diputados y cuatro senadores. La última encuesta del CIS augura una holgada victoria del PSOE en Asturias y un ligero aumento del PP en detrimento de Vox. Unidas Podemos y Ciudadanos mantendrían su escaño y Más País se quedaría a las puertas. La llamada a la movilización como medida antiabstención será una constante

Las buenas cartas de Adriana Lastra. Pero los pronósticos del CIS de Tezanos no coinciden con las aspiraciones de cada partido. Los socialistas que lideran Adriana Lastra quiere consolidar su triunfo del 28 de abril en el que Lastra, Carcedo y Morís lograron escaño, aunque el CIS incluso juega con la posibilidad de un cuarto que conseguiría María Mercedes Otero. Lastra, número 2 del partido, juega con buenas cartas. Pedro Sánchez estará de nuevo en Asturias (el día 5 en Gijón), Carmen Calvo ya protagonizó un mitin y se prevé más presencia de ministros en la región. Adrián Barbón será también un activo. El presidente del Principado ha arrancado la campaña recordando «la obligación» de todos los ciudadanos como demócratas de «enterrar a la extrema derecha con votos». «Los trabajadores y las personas que quieran el bien para este país y miren por el futuro de sus hijos tienen que movilizarse y votar porque el voto es el elemento que iguala a todos los ciudadanos», ha añadido María Luisa Carcedo.

La izquierda escindida (o no). Aunque Sofía Castañón, diputada por Unidas Podemos niega la mayor (que Más País sea una escisión de Podemos), la formación morada cree que los resultados de abril les otorga un margen razonable (siete puntos porcentuales) para mantener el escaño sin problemas. Por su parte, el exdiputado podemita Segundo González, ahora cabeza de lista de Más País, aspira a movilizar a la izquierda ante el alto nivel de hastío previsto y sumar votos progresistas. Más que a restar, quiere sumar, aunque la tendencia abstencionista no invitan al optimismo. Hay expectación por ver el peso (o no) del efecto Errejón en Asturias. «Nuestra candidatura es un ejercicio de responsabilidad ante la irresponsabilidad de quienes nos han llevado a esta situación», ha puesto de manifiesto González.  

El mar revuelto de la derecha. El PP quiere sumar el segundo diputado, que recaería en Isidro Martínez Oblanca, el forista que tiene una segunda oportunidad para no desaparecer del Congreso. La casadista Paloma Gázquez es de nuevo la cabeza de lista mientras que Mercedes Fernández ha pasado al Senado como solución salomónica a la grave crisis interna del PP asturiano. El PP quiere pescar entre los votantes de Vox y Ciudadanos y arrebatarles un escaño. Pablo Casado visitará la región en campaña (el mismo día que Pedro Sánchez), lo que da pie a pensar que el segundo diputado es una posibilidad real. «La tendencia del PP es ganar y afortunadamente para España estamos en un momento que es Pedro Sánchez y PSOE, o Pablo casado y PP, no hay mas opciones, y tenemos un programa para España, que los asturianos y los españoles deben confiar en él», ha explicado la candidata al Congreso.

Por su parte, Ignacio Prendes, exvicepresidente del Congreso, tiene como objetivo defender con unas y dientes su puesto, en vistas del desplome de la formación naranja. Albert Rivera no visitará de nuevo Asturias y el voto útil puede perjudicar las aspiraciones de Prendes. «El voto servirá para desbloquear la situación política en la que estamos, servirá también para poner en marcha esas reformas que el bipartidismo lleva aplazando más de 40 años», señaló el cabeza de cartel naranja en Asturias.

El que sí estará presente será Santiago Abascal, el líder de Vox, que recibirá un baño de sus votantes en el Palacio de Congresos de Oviedo el sábado. El escaño de José María Figaredo está en el alambre. Ayer empezó hablando de que otros partidos sometieron a Vox a una «criminalización» que ahora se está «desvaneciendo», mientras llamó a votar a sus simpatizanates.

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