Izquierda Unida de Asturias pospone su asamblea a 2020

ASTURIAS

Un acto de Izquierda Unida de Asturias
Un acto de Izquierda Unida de Asturias

La posibilidad de que cuaje un gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos atenúa las tensiones internas de la organización en la comunidad

19 nov 2019 . Actualizado a las 08:25 h.

Izquierda Unida de Asturias llegará a fin de año con su dirección en una situación de interidad y la asamblea en la que se elegirá a un nuevo coordinador, por el voto directo de la militancia, se celebrará probablemente en las primeras semanas de enero de 2020. En el retraso para terminar con esta situación de mandato provisional -que fue asumido por el secretario de Organización, Alejandro Súarez, tras la dimisión de Ramón Argüelles- ha tenido un peso fundamental la repetición de las elecciones generales, que ha obligado a apurar el calendario hasta los últimos meses del año. La posibilidad de que llegue a cuajar un acuerdo de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos en la administración central podría tener un efecto balsámico en la organización asturiana que ha vivido un año de terremotos internos. La coordinadora de IU de Asturias ha convocado para los días 31 de enero y 1 de febrero de 2020 su asamblea, máximo órgano de la organización, para renovar por completo la dirección. 

El actual coordinador interino, Alejandro Suárez, envió una carta a los dirigentes locales de la organización la semana pasada en la que anunciaba su intención de no optar ni al puesto de coordinador definitivo, que tendrá que elegirse en esa futura asamblea, ni tampoco a ningún puesto ejecutivo en Izquierda Unida de Asturias. 

Un año atrás, entre las navidades y enero de este 2019, IU de Asturias comenzó una deriva convulsa con el duro pulso mantenido durante semanas entre su portavoz la pasada legislatura en la Junta General, Gaspar Llamazares, y la coordinadora federal en manos de Alberto Garzón, con discrepancias radicales respecto al modelo de organización que debería tener IU y, sobre todo, su alianza con Podemos. Con una amenaza de expulsión, filtraciones de grabaciones y acusaciones sobre manipulación de censos en distintos procesos de votación vividos en IU, finalmente Llamazares dejó la organización y lanzó su propia candidatura, Actúa, con la que se presentó en las generales de abril sin resultados.