Redacción

Todo comenzó con la voz de una joven en Suecia, que decidió manifestarse cada viernes a las puertas del Parlamento sueco para pedir medidas. Esa joven comenzó una revolución, que ahora parece imparable, para exigir medidas inmediatas ante la actual emergencia climática. No es momento para hablar de nombres propios, ya que las cifras hablan por sí solas: 500.000 personas se dejaron la voz el viernes en Madrid para pedir a los gobiernos que actúen ya ante el cambio climático, aprovechando la celebración de la COP25 en la capital española. Asturias estuvo presente en la movilización. 

Fridays For Future Asturias, Ecoloxistes en Acción, Teachers For Future o Extinction Rebellion Asturias, fueron los colectivos que no quisieron perder la oportunidad de sumar sus voces a las de cientos de miles de personas de todo el mundo. También hubo quien fue por cuenta propia. Desde la región, Asturies Pol Clima -plataforma que reúne a la mayoría de organizaciones sociales de Asturias que luchan por un futuro ecológico mejor- organizó un autobús con destino Madrid. Allí, los asturianos se unieron a gente de todo los países del mundo para, en una sola voz, ser escuchados. 

«Si perdemos esta lucha, las perdemos todas», es lo que podía leerse en algunas de las pancartas. Y es que, Manuel Franco, de Fridays For Future Asturias, asegura que es la mejor manera de definir esta lucha ya que «de nada sirve luchar por las pensiones o por los derechos sociales si nos quedamos sin planeta». Además, estas asociaciones asturianas coinciden en que «Asturias está concienciada, aunque sí es cierto que queda mucho trabajo por hacer».

Uno de esos trabajos pasa por la educación. Educar en valores y materia climática. «Ahora mismo, la ley de educación actual no responde a las necesidades de la emergencia climática. La sostenibilidad en los centros, la gestión sostenible, no tiene la importancia que merece. Una materia transversal, como es la educación ambiental, no tiene reflejo en los contenidos y los objetivos, sino que pasa a ser una cosa que depende de la voluntad de los docentes», critica Sergio Fernández, desde el colectivo Teachers For Future. «Si no se toman medidas, vamos a tener que acostumbrarnos a vivir de una forma diferente», añade.

Medidas que, para Ecoloxistes n'Aición d'Asturies, no podrán frenar ya el cambio en nuestra forma de vivir. «Tenemos que prepararnos en Asturias no para un modelo energético distinto, sino para un modelo de Asturias diferente», explica Paco Ramos, desde este colectivo, que asegura, además que «se van a producir daños ambientales y un coste económico importante porque, aunque frenemos las emisiones, seguiremos sufriendo las consecuencias de un proceso que no se para de golpe». 

Las asociaciones asturianas coinciden en que la movilización ha sido «un día para recordar», pero que «solo se convertirá en histórico si son los líderes los que toman medidas y firman los acuerdos que hay que firmar para evitar que esta COP25 no acabe siendo como las 24 anteriores: un fracaso». 

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«Asturias está concienciada ante la crisis climática, pero queda mucho por hacer»