Homenaje a las conserveras jubiladas de la fábrica de Albo en Tapia

DANIEL GAYOSO TAPIA / LA VOZ

ASTURIAS

El concejo les entregará este domingo el premio Mujer del Año 2019

20 dic 2019 . Actualizado a las 09:12 h.

La conservera Albo es una de esas empresas ligadas a la tradición y con un fuerte arraigo en el Occidente asturiano y A Mariña. En su dilatada historia, centenares de empleados han pasado por las fábricas de Celeiro y Tapia desde su puesta en marcha para colocar a Albo a la cabeza del sector de envasado. La marca celebra este año sus 150 años de vida.

En el concejo astur lleva más de 80 dando empleo a vecinos y vecinas de la zona. Hoy, con 15 empleados, la forma de envasar nada tiene que ver con la que había el año de su apertura, en 1935. Las primeras personas que trabajaron allí fueron mujeres, un colectivo que se va a ensalzar este domingo en un homenaje que tendrá lugar en Tapia. Será a partir de las 18 horas, en el auditorio de la Casa de Cultura de la localidad, cuando se entregue el Premio Mujeres 2019 a las jubiladas que desempeñaron su trabajo en esta fábrica.

Algunas de ellas visitaron las instalaciones de la empresa hace un mes por invitación de los propietarios, para mostrarles cómo se trabaja en la actualidad tras acometer la firma una inversión en el concejo asturiano de más de 150.000 euros para renovar el suelo y la maquinaria. Hoy, de estas instalaciones tapiegas salen al año dos millones de productos envasados.

Capital chino

La fábrica vivió hace cuatro años uno de sus cambios más importantes. En octubre de 2015 el grupo de capital chino China Resources se hacía con la marca y la producción de la conservera por 48 millones de euros, pero dejaba en manos de la familia Albo el patrimonio inmobiliario.

En la actualidad la empresa mantiene abiertas tres plantas. En la de Tapia se encargan de platos preparados, como fabada asturiana, caldo gallego, callos con garbanzos y callos a la madrileña.

En la nave de Celeiro, en Viveiro, envasan bonito del norte, atún claro y otras preparaciones en aceites y escabeche y, finalmente, en el centro de producción de Vigo se dedican a calamares, sardinas, mejillones o huevas de merluza.