José Joaquín Brotons: «Gijón me da sensación de comodidad, por eso me mudé aquí»

El periodista catalán tiene su propio programa en Asturias y disfruta de una nueva etapa de su vida desde el Principado

José Joaquín Brotons
José Joaquín Brotons

Redacción

José Joaquín Brotons (Barcelona, 1955) lleva más de 40 años vinculado a los medios de comunicación. Como periodista deportivo ha sido exdirector de Carrusel Deportivo y de Gol Televisión. Actualmente participa en varias tertulias de diferente calibre. Se ha mudado al Principado en lo que considera una nueva etapa en la que se está regalando tiempo. Tiene su propio programa en Radio Marca Asturias, «La hora de Broti». 

- Tras una larga trayectoria profesional en radio y televisión, ¿por qué ha decidido mudarse a Gijón y por qué ahora?

- Hay un momento en la vida en el que uno toma decisiones. Hay gente que se regala un coche, un piso, un reloj…, yo me he regalado tiempo para disfrutar de la vida. Al final, yo soy un soñador, un tipo que tiene sueños y tiempo para perseguirlos. Digamos que he comprado tiempo, cuando tú vives en Madrid, yo me estaba aburriendo allí, porque hay una edad para todo. Madrid es para gente ambiciosa, que busca notoriedad, que quiere protagonismo, alcanzar objetivos materiales. Digamos que es como el sitio donde ir para posicionarte. Yo eso ya lo he tenido y a mí ese tiempo ya no me corresponde. Fui uno más en esa selva y ahora quiero estar junto al prao.

La decisión de Gijón es porque es una ciudad que tiene una serie de puntos de referencia importantes. Cuando yo trabajaba el Mediapro, ellos se encargaron de organizar toda la redacción de Asturias, de la TPA de deportes. Por aquel entonces me pidieron a mí que hiciera una selección de personal para escoger a los que iban a ocupar los puestos de edición, redacción, producción de deportes. Vine varias veces y cada vez que venía descubría que había una especie de sensación de comodidad. Yo soy de Barcelona, y necesito el mar, y Gijón tiene mar. Había algo aquí que me llamaba mucho la atención, de Asturias, que no me ocurría en Galicia, Cantabria o País Vasco: todo ese paisaje, entorno, y la gente. La gente aquí es muy abierta, muy cariñosa, afectiva. Yo puedo decir con toda tranquilidad que he hecho más amigos en Asturias que los que tenía en Madrid. Hay mucha gente que vive con el modo avión, sobre todo cuando llega a mi edad, la gente se desconecta. Yo no solo no apago el teléfono, sino que entiendo que un periodista no puede estar nunca desconectado. Yo no creo en la jubilación, creo que cuanto mayor te vas haciendo, vas modificando las prioridades. Es muy importante entender que lo que haces también es seleccionar mucho lo que quieres hacer. Al final eres más creativo, tienes tiempo y ya no tienes compromiso. Ahora tengo tiempo para crear y para dedicarlo a mi pasión. Es un tiempo para cumplir algunos sueños que tenía en la cabeza.

- Su programa se realiza desde Gijón, pero aborda temas nacionales, ¿es un ejemplo de que se puede hacer periodismo nacional desde la periferia?

- No me gusta llamar periferia a Asturias, o al resto de comunidades que no sean Madrid. No creo que haya periferia, creo que hay una manera de hacer radio que se puede hacer desde cualquier parte. Yo creo que se puede hacer una radio que sea a nivel nacional, no exclusiva de Asturias, desde Asturias. Se puede entrevistar a personajes de todo tipo, ese es precisamente el objetivo del programa. El objetivo es hacer una radio que se pueda escuchar en cualquier parte porque la radio ha cambiado. Ya no se escucha solo en el teléfono, o en la app, se escucha mucho como se ve la televisión, por demanda. En la radio es el podcast y en la televisión es HBO, Netflix, Amazon Prime, etc. Al final lo que tú estas haciendo es hacer un programa que se pueda escuchar o en directo desde la radio o en directo desde la app o que te lo puedas bajar y escucharlo cuando te apetezca ya sea en el autobús, en el coche….

- ¿Qué cree que aporta su programa?

- Creo que lo más diferenciador es trasladar el sonido de la radio, con voces, frases, silencios…, porque se trata de una radio antigua en el 2020. Digo antigua en cuanto a la confección de la radio porque el programa es súper ágil. El programa tiene una norma básica: cada tres minutos tiene que pasar algo. No vale una conversación de 15 minutos. Estamos permanentemente cambiando de temas. El hecho de hacer una radio de este tipo es un desafío profesional para mí, porque yo creo que ese tipo de radio ya no se hace. Vamos todo a rellenar minutos ahora: haciendo entrevistas muy largas, tertulias de casi dos horas…. En mi caso no es eso, siempre suceden cosas en mi programa.

- Tras más de 40 años de profesión, ¿cómo cree que ha cambiado el periodismo deportivo, a mejor o a peor?

- Es diferente. Ahora hay más trincheras, más filias y fobias, es un periodismo distinto. Hay algún grupo de compañeros que mantienen el periodismo en lo que debe ser, un periodismo donde lo más importante es la honestidad. Es difícil ser objetivo, es difícil ser imparcial, pero lo que no es nada difícil es ser honesto. Honesto quiere decir no faltar a la verdad. Tú no puedes moverte porque te guste o disguste un personaje, o porque seas de uno u otro equipo. Lo peor que le puede pasar a un periodista es que antes de hablar ya se sepa lo que va a decir. Eso es terrible. Tengo una frase, que me caracteriza mucho: «Esto es sensacional a la par que lamentable». Yo al final creo en que todo se convierte en una locura, en una estupidez, y creo que es importante que las estupideces las digamos con énfasis. Si parece que estas convencido de decir una cosa, la gente se lo cree. Yo no puedo hacer un programa de radio donde me aburra. Si yo me aburro, considero que el oyente se va a aburrir. Por lo tanto, lo que voy buscando es divertirme yo, y a partir de ahí transmitírsela al oyente. La actitud ante lo que te encuentras.

- Y en cuanto al periodismo en general, ¿qué cree que ha de cambiar para que recupere el prestigio de antaño?

- Tenemos un problema muy importante con la prensa escrita. El periodismo escrito local creo que es el que va a sobrevivir porque te cuenta las cosas muy cercanas, pero el periodismo nacional creo que lo tienen más complicado. Cuando leo el As, o el Marca, o el Mundo Deportivo, o el Sport, o El País, El Mundo… son papiros, son documentos antiquísimos porque todo lo que publican yo ya lo he oído en la radio, ya lo he visto en internet o me lo han pasado por Whatsapp. Ya ha sucedido. Creo que debe haber un cambio donde se busque la reflexión, el reportaje, las historias que contar, todo eso que se puede trabajar desde el periodismo, pero yo no creo que pueda leer una crónica de un partido de fútbol al día siguiente si ya he visto el partido, si ya ha salido la crónica en todos los sitios. Yo creo mucho en el periodismo digital. Para mí, esa es la salvación y la gente de este país debe entender que hay que pagar por ese periodismo digital, al menos, por una parte. Yo pago por suscripciones en periódicos porque entiendo que hay que pagar. Cuando estoy dando clases del master, siempre les pregunto a mis alumnos quién ha comprado el periódico, cada mañana, y nadie lo compra. Si ellos, que se van a dedicar precisamente a ese mundo, no lo compran, ¿de qué van a vivir los periódicos? ¿cómo van a pagarles en un futuro?

- ¿Las redes sociales mejoran o empeoran el periodismo?

- Lo hacen diferente. Hacen que llegue a mucha más gente y mucha más gente se pueda pronunciar. Ahora, la palabra de un periodista ya no es una palabra que vaya a misa. Hay que hacer algún matiz, no es lo mismo Facebook que Twitter o Instagram. Creo que hay una red social que no valoramos suficiente como tal, que es Whatsapp. Creo que es una red social, aunque mucha gente no lo considere así, ¿por qué? Porque mucha de la información que recibo a diario, la recibo precisamente por este canal. Están enviando cosas permanentemente. Eso ha cambiado.

Yo creo que las redes sociales son buenas. No puedo estar en contra de la modernidad. Siempre digo lo mismo: a mí no me gusta trabajar con gente de mi edad porque considero que no me aportan nada. Me gusta trabajar con jóvenes porque te aportan muchas cosas nuevas.

- Conoce bien la evolución de la televisión en las últimas décadas. ¿Qué formatos cree que en el futuro van a triunfar?

- Creo que van a triunfar por encima de todo los formatos de series. Además, un formato de serie que no pase de los 25 minutos el capítulo, porque es un consumo inmediato. Por ejemplo, yo veía El irlandés, que dura cerca de las 3 horas, o te lo planteas como una mini serie, y la ves en siete veces, o bien vas a tener dificultades para verla de una sola vez. Todo sucede muy rápido y la juventud de hoy en día, son capaces de estar viendo la televisión, a la vez que están hablando por el móvil, y viendo un video en Youtube, es decir, reciben muchos inputs. Ahora ha cambiado eso, en mi época solo recibíamos un input: nos sentábamos a ver la televisión. El mundo ha cambiado en cuanto a nuestra manera de comunicarnos. Naturalmente, esto tiene dificultades porque hay mucha gente que se esconde tras un nickname, sobre todo en Twitter, y se dedica a insultar o difundir noticias falsas. O pasa lo que le ha pasado al entrenador del Málaga, que un acto propio, sexual, de su vida privada, sea bueno o malo, es un acto suyo, de pronto sale a las redes sociales. Eso es lo malo que tienen, porque creo que a todos nos falta un poco más de respeto sobre las situaciones que surgen.  

- ¿Cree que una futura liga europea de fútbol en detrimento de las ligas nacionales puede ser perjudicial o beneficioso?

- Es un negocio. Siempre digo que el deporte de primer nivel, todo aquel de pago, eso no es deporte. Es espectáculo. La supercopa de España de fútbol en Arabia Saudí es un show. ¿Por qué? Porque hay alguien dispuesto a pagar 40 millones por llevar al Madrid, al Barça, al Atlético y a un cuarto equipo a un país lejano. Eso no es deporte. Se convierte en deporte cuando empieza a rodar el balón. Pero mientras tanto no es deporte. Es lo mismo que ocurre en el mundo de los equipos de fútbol, donde los aficionados dicen que son socios. No son socios, son abonados, pero no son socios porque no tiene toma de decisión sobre el club.

Hay unos dueños que son los que ejecutan. El fútbol por encima de cualquier otro deporte tiene un sentido de pertenencia que le hace ser único porque tú puedes votar un día al PP, otro a Ciudadanos, a Podemos o al PSOE, pero quien es del Madrid nunca va a ser del Barcelona. Hay un sentido de pertenencia esa es la grandeza del fútbol. Fíjate que en EE.UU. los aficionados al baloncesto no son de un equipo, son de jugadores, y por eso, se vota jugador a jugador para jugar el torneo de las estrellas, se vota individualmente. Ellos tienen un concepto mucho más avanzado que nosotros de lo que es el deporte espectáculo. Además, tal y como está la situación económica, todos los equipos, quitando a los dos grandes, reciben el 85% de su presupuesto de la televisión. No sobrevivirían si no hubiera televisión.

- ¿Cómo ve el auge de los programas de tertulias deportivas?

- Es una modalidad que se emplea y que no todos son iguales. Lo que pasa es que creo que eso son programas de radio. Es decir, tertulia es donde se habla, y la televisión es imagen. Siempre recuerdo una cosa que me dijo Pedro Erquicia: «Si no hubiéramos visto caer las Torres Gemelas, ¿nos hubiéramos creído que las Torres fueron atacadas por aviones?». Por tanto, yo creo que se hace mucha televisión sin imagen porque la imagen es muy cara. Este tipo de programas no son programas de televisión, son de radio. Los programas buenos valen mucho dinero, por eso las series cuestan mucho dinero.

- Sporting y Oviedo. ¿Tienen posibilidades aún de ascender o están más cerca del descenso?

- No pondría la mano en el fuego por ninguno de los dos equipos. Creo que ninguno de los dos tiene plantilla para luchar por el ascenso. Creo que lo van a pasar mal porque hay dinámicas. Tanto para uno como para otro equipo son negativas. Tienen plantilla para mantenerse en la categoría, sería para mí una sorpresa que cualquier de los dos descendiera, pero subir es muy complicado porque no les valdría con ganar de repente todos los partidos, sino que los que están arriba pierdan también. Esto no cambia de la noche a la mañana. No puedes perder lo que han perdido ambos equipos y creer que van a ganar todos los partidos de la segunda vuelta.

- Este año la celebración de la Supercopa de España se ha celebrado en Abu Dabi.  ¿qué opina sobre esta decisión? ¿El dinero es lo más importante?

- No. El dinero lo que hace es que las cosas sucedan. El dinero es necesario para todo. El dinero no te da la felicidad, pero te ayuda a que las cosas sean más fáciles. El dinero te permite que puedas ir a Arabia Saudí a montar un torneo durante cuatro días. Lo que sucede con esto es que los aficionados están en la televisión, no están en el campo. No van a ir hasta allí los aficionados. No te llevas a 100 aficionados de cada equipo, eso no tiene sentido. Al final, esto es una cuestión económica, nada más, porque hay que pagar unos sueldos a unos jugadores que cada vez ganan más. Es la pescadilla que se muerde la cola: cada vez los jugadores ganan más, por lo que los equipos han de ganar más dinero porque si no, no les pueden pagar.

- Valverde acaba de ser destituido del banquillo blaugrana de una forma un tanto polémica, ¿cree que la directiva del F.C. Barcelona actuó de la mejor manera posible?

- Forma polémica no, vergonzosa. No se puede echar a un entrenador que te ha dado dos ligas de la manera que lo han echado. Por respeto a las personas, en el mundo del deporte son importantísimos los valores. No puedes maltratar a un entrenador porque no haya ganado una Supercopa. Es que es alucinante que a Valverde lo hayan echado por la Supercopa, cuando realmente lo podrían haber echado antes, cuando falló en Roma o en Anfield. Había elementos mucho más decisivos para prescindir de Valverde que esta situación. O que no hubiera empezado la temporada, pero claro, como gana la liga, no se atreven a echarlo. No me ha gustado nada.

- ¿Qué le ha parecido la vuelta de Luis Enrique a la selección? ¿Cómo calificaría la salida de Robert Moreno?

- Otra cosa mal gestionada. Creo que las cosas se pueden hacer mucho mejor. La gente no tiene porqué enfrentarse y despotricar el uno del otro. Todo se puede hacer mucho más sencillo. Yo creo que Luis Enrique es el seleccionador nacional, siempre lo ha sido. La circunstancia de Robert no es casual porque se le nombró seleccionador, pero todo el mundo sabía que cuando Luis Enrique quisiera volver, la plaza era de Luis Enrique. Lo que pidió fue una excedencia. Además, que el nivel de Luis Enrique no es el de Robert Moreno. Yo estoy a favor de que haya vuelto el asturiano.

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