El caso de formación de UGT, a juicio: seis procesados y 1,4 millones defraudados

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ASTURIAS

La Guardia Civil registra la sede la UGT en Oviedo
La Guardia Civil registra la sede la UGT en Oviedo EP

La jueza ha dictado un auto que recoge «subterfugios» con los que se hincharon los costes de formación y revertieron los beneficios al sindicato

21 ene 2020 . Actualizado a las 11:37 h.

La jueza ha dictado un auto por el que acuerda el procesamiento de seis exdirigentes y técnicos de UGT Asturias y del propio sindicato como persona jurídica por su responsabilidad en cinco delitos de fraude de subvenciones en los cursos de formación por un importe de 1,46 millones de euros entre 2010 y 2014. Entre los procesados por la titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Oviedo se encuentra el exsecretario general Justo Rodríguez Braga, que dejó el cargo en 2016 tras dieciséis años al frente de la organización. También han sido procesados Mónica Menéndez Vázquez, secretaria de administración desde 2002 a 2013 y administradora de Infastur; Manuel Díaz Cancio, exsecretario de formación, y María Jesús Ocaña Clemente, administradora única de Localmur. Asimismo, imputa a los técnicos Alberto González Castaño, encargado de la contabilidad del sindicato y del control y justificación de las subvenciones. y Silvia Sariego Ferrero, encargada de las mismas funciones en la delegación territorial del Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES), fundación del sindicato.

En el auto, al que ha tenido acceso Efe, la jueza señala que, de forma indiciaria, los seis investigados, de común acuerdo, concertaron llevar a cabo «una operativa orientada al desvío de parte de los fondos públicos» procedentes de las subvenciones respecto a los fines para los que fueron concedidos. Con esta dinámica, los investigados habrían obtenido beneficios económicos que revertían en la propia organización sindical, tal y como sostenía la Fiscalía en el escrito remitido al juzgado el pasado mes de diciembre.

El desvío se llevó a cabo mediante diversos «subterfugios» con los que, según consta en el auto, lograron enmascarar los costes reales de ejecución de las acciones formativas por las que recibían las subvenciones concedidas por el Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (SEPEPA), ocultando a la administración el sobrecoste en que incurrían en la justificación de los gastos. La jueza considera que los exdirigentes del sindicato se habrían servido de sociedades creadas o controladas por UGT y empresas afines al mismo, entre las que cita a Localmur, Formación 2020 e Infastur, a las que recurrían para proveerse de los bienes y servicios necesarios para ejecutar las actividades formativas.