Adiós al Guaje ante el que se rindió el fútbol

El delantero asturiano, máximo goleador de la selección española, pone fin a en Japón una carrera plagada de títulos y reconocimientos a nivel individual y colectivo

david villa.David Villa tras un partido
David Villa tras un partido

Redacción

Cuando aquel 11 de agosto de 2001 saltó al campo como promesa de la cantera rojiblanca, pocos en El Molinón podían imaginar la magnitud que alcanzaría el futbolista que tenían ante sus ojos. David Villa, «El Guaje», marcó aquel día su primer gol en el estadio del Sporting de Gijón, el club en el que se formó y en el que dejó un pedazo de su corazón cuando salió en 2003 rumbo a una de las carreras más exitosas que un deportista asturiano ha tenido jamás. Dieciséis años después ha anunciado desde Japón, donde vive su última aventura en el Vissel Kobe ?donde también juega Andrés Iniesta-, que se retira. La Copa Emperador, fijada para principios de enero, fue el último torneo que jugó el asturiano.

Y llevándose la victoria, sumando un trofeo más a sus vitrinas, cargadas de títulos y reconocimientos a nivel individual y colectivo. Porque a sus 38 años, David Villa tiene mucho de lo que presumir. En primer lugar, como máximo goleador de la historia de la selección española y uno de sus principales pilares en la etapa más dorada del fútbol nacional. En total, fueron 59 goles, una Eurocopa (2008, Bota de Oro como máximo goleador) y un Mundial (2010, Bota de Plata y Balón de Bronce como tercer mejor jugador del torneo). Y si las lesiones lo habrían permitido podría haber proclamado de nuevo Campeón de Europa en 2012. Estaría colocado junto a Iker Casillas y compañía en la foto para el recuerdo. Se lo impidió una grave lesión que a punto estuvo de llevarse su carrera por delante.

Pero quienes le vieron enviar su primer balón a la red hace casi dos décadas en Gijón y siguieron después su carrera, saben que el Guaje es un ganador. Y venció también una complicada fractura de tibia para seguir jugando en la élite con el Fútbol Club Barcelona -el club donde ganó títulos de Liga, Copa y Champions- y el Atlético de Madrid (Campeón de Liga). Pero ya antes había despuntado en Primera. En equipos más humildes como Sporting de Gijón, Real Zaragoza y Valencia, logrando la Copa para los dos últimos. Aquellos fueron los primeros títulos de un palmarés envidiable y le abrieron las puertas de los grandes.

Cuando terminó su temporada número catorce en la élite española, no obstante, Villa hizo las maletas y dejó Madrid. Tras pasar por el Melbourne City australiano, con el que apenas disputó cuatro partidos, se fue al New York City. Marcó 77 goles entre 2015 y 2018 y la afición estadounidense pudo disfrutar de un goleador único. Y para poner el broche final a una carrera en la que anotó en más de 300 ocasiones, llegó al Vissel Kobe japonés, que ha sido el club de su retirada.

Ahora que ha anunciado que cuelga las botas, recibe el reconocimiento de todo el mundo del fútbol, que echará de menos a un magnífico jugador. Quedarán para siempre sus goles, muchos de ellos en momentos decisivos. Como el que marcó en la final de la Champions que el F. C. Barcelona le ganó al Manchester United. O muchos otros con la selección española. Tantos que retratan a uno de los mejores futbolistas de la historia de España y uno de los deportistas más grandes que ha dado Asturias.

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