Las estrategias de las eléctricas para eludir la prohibición del puerta a puerta

c.d.n. REDACCIÓN

ASTURIAS

Un informe de la CNMC sobre reclamaciones de los clientes de las compañías de electricidad y gas natural muestra que esta práctica, ilegal desde 2018, se sigue llevando a cabo

05 feb 2020 . Actualizado a las 05:10 h.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado un informe sobre las quejas planteadas por los clientes durante el año 2018. Se presentaron un total de 1.648.443 reclamaciones en total, de las que la mayoría correspondieron al sector eléctrico (72%) y el resto al sector del gas natural (28%). Este informe constata que han aumentado las reclamaciones de clientes que recibieron visitas en sus domicilios por parte de agentes enviados por las compañías. Desde octubre de 2018, las eléctricas no pueden realizar este método, más conocido como puerta a puerta, pero lo siguen haciendo. En teoría se pueden efectuar, pero solo a petición del consumidor. Por su parte, el presidente de la Unión de Consumidores de Asturias (UCE), Dacio Alonso alerta de las estrategias de las empresas para sortear la ley. «El puerta a puerta está prohibido, pero lo que hacen ahora las compañías es llamar previamente a las casas y concertar una especie de entrevista con el posible cliente para un cara a cara posterior», explica el presidente.

Otra de las conclusiones que saca en claro la CNMC es el aumento de un 9% del total de reclamaciones respecto a 2017. Asturias es la única comunidad autónoma donde disminuyeron las reclamaciones relacionadas con el suministro de gas natural, en torno a 1.000 menos que el pasado año, situándose a la cola, con un menor porcentaje, un 2,8 por cada 100 clientes. En cuanto al sector eléctrico, Asturias registra un aumento de 4.352 quejas más que en 2017, llegando a las 26.646 en el pasado 2018. Esto es, 3,7 quejas por cada 100 puntos de suministro eléctrico por comunidad autónoma. El gran motivo de que disminuyan las quejas es que, según la Unión de Consumidores de Asturias (UCE), «si los clientes no conocen sus derechos, difícilmente podrán ejercerlos». En esto, se refiere a la falta de conocimiento en este sector por parte de la mayor parte de la clientela.

Desde la Unión de Consumidores de Asturias, su presidente, Dacio Alonso, alerta sobre este estudio «cuyas fuentes son las compañías eléctricas, así que es bastante subjetivo». Avisa, además, de que las grandes quejas de los consumidores asturianos, que la UCE registra del año 2018, son, en primer lugar, sobre el sector financiero y, tras él, las telecomunicaciones y las compañías eléctricas. El problema de fondo con estas últimas es «el desconocimiento sobre todo lo relacionado con las eléctricas, ya que la opacidad y falta de transparencia provoca que los clientes desconozcan sus derechos y no sean capaces a entender una factura».