Los productos que arruinan al campo asturiano

El bajo precio que perciben ganaderos y agricultores por la leche, la carne o las patatas pone a sus explotaciones en una situación «límite». El sector se movilizará en Oviedo el 14 de febrero para exigir, entre otras cosas, «el reparto del valor añadido»

Ganaderos se manifiestan frenta a la Junta General
Ganaderos se manifiestan frenta a la Junta General

Redacción

Hace una década, decenas de ganaderos asturianos llevaban a cabo una protesta histórica. Arrojaron a una escombrera de Villaviciosa 12.000 litros de leche como respuesta a la bajada «injustificada» de su precio. Se encontraban tan «al límite» que decidieron tirarla antes que venderla teniendo en cuenta lo poco que les iban a pagar las industrias por ella. En estos días, los ganaderos y agricultores españoles han vuelto a advertir de su situación «límite», han vuelto a poner sobre la mesa lo insostenible que es sacar adelante sus explotaciones por un problema que, lejos de solucionarse, han soportado con menos quejas de las que cabría durante estos años: los bajos precios a los que les pagan los productos por «un mal funcionamiento de la cadena de alimentación». Por ello, a nivel nacional están llevando a cabo movilizaciones en diferentes ciudades, aunque el epicentro ha sido Madrid. Centenares de trabajadores del sector primario se concentraban ayer ante el Ministerio de Agricultura para denunciar la crisis que vive el sector y pedir al Gobierno soluciones.

En este contexto de movilizaciones, los profesionales de Asturias no se quedarán atrás. Los sindicatos COAG, UPA Y ASAJA han convocado la movilización aquí en Oviedo para el próximo viernes 14 de febrero para trasladar a la sociedad y a las instituciones de la región que producir viene a ser la ruina para el campo asturiano porque «al productor le pagan por debajo del precio de coste». Esto pasa con productos como la leche, la carne o la patata, apuntan desde los sindicatos. Así, durante el pasado año a los ganaderos de leche de nuestra comunidad autónoma se les pagó el litro a no más de 0,35 euros cuando para ellos el coste está por encima y en el supermercado se encontrará al doble de precio o se utilizará «como reclamo» con un precio bajo. Una situación similar les ocurre a los agricultores de la región que cultivan patata. Se la pagarán a 0,15 euros el kilo, pero el precio de venta al público no será inferior a los 0,60 euros, pudiendo superar incluso el euro en función de la variedad de patata que sea.

«Hay gente que lo único que tiene es un teléfono y se lleva la ganancia», denuncia José Ramón García Alba ‘Pachón’, secretario de UPA Asturias, quien considera que la situación del sector es «insostenible» por los bajos precios que la industria paga por sus productos. A esto suma el incremento del Salario Mínimo Interprofesional a los 950 euros. «Todos los trabajadores quieren cobrar lo máximo posible, pero no nos pueden pedir que paguemos bien si no tenemos con qué por el problema de los bajos precios», apostilla el mismo advirtiendo del problema que el aumento del SMI puede conllevar para el sector.

El salario medio de Asturias, a la cola de España

Justamente, la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ponía de manifiesto hace unos días que que las rentas de muchos agricultores se encuentran todavía un 11 por ciento por debajo del Salario Mínimo Interprofesional en España. La diferencia se agudiza en el caso de Asturias si se tiene en cuenta la tabla de rendimiento de los agricultores profesionales elaborada por este colectivo a partir de datos de la Agencia Tributaria. Según ese gráfico, el salario medio en Asturias por los rendimientos agrarios no llega a los 6.300 euros, situándose nuestra comunidad a la cola de España y cuando el SMI acordado para este 2020 está en los 13.300 euros.

«Resulta realmente complicado pagar salarios mínimos a los que tienen ingresos inferiores al mismo», afirman desde la organización, que pone de relieve que «esos costes en la inmensa mayoría de los casos no se pueden trasladar al siguiente escalón de la cadena, ya que ni hay precios mínimos para los productos agrarios que garanticen al menos los costes de producción ni existe suficiente rentabilidad en determinados sectores productivos para asumirlos», añaden.

Mercedes Cruzado, secretaria de COAG Asturias, señala que la única opción que les queda a ganaderos y agricultores es «salir masivamente a la calle» ante el mal funcionamiento de la cadena de alimentación, en la que «los márgenes importantes se los queda la industria y la distribución con un precio elevado del producto y el productor está vendiendo por debajo de coste». «O cerramos o se aborda el funcionamiento de la cadena de alimentación para que el valor añadido esté repartido», manifiesta Cruzado en vista de que «estoy trabajando y estoy perdiendo dinero».

La leche y la carne son las principales producciones de Asturias sometidas a precios por debajo de coste, aunque apunta que agricultores de otros productos, como los kiwis, cada vez están teniendo más problemas para comercializarlos a un precio adecuado a lo que cuesta producirlo. «No se tiene en cuenta que a los ganaderos y agricultores nos suben el gasóleo, la electricidad, los abonos, los precios… y lo nuestro nos lo compran al mismo precio o inferior», algo que asegura que es inaguantable para las pequeñas y medianas explotaciones que hay en Asturias y más aún cuando por tratar de modernizarse y adaptarse a la legislación que se ha ido imponiendo han invertido más de lo que tenían.

«Nos jugamos el futuro»

«Hasta ahora estábamos haciendo una huida hacia delante con pequeñísimos márgenes que no nos llevan a ningún lado, pero hasta aquí llegamos», señala la secretaria de COAG, que vaticina que la movilización que ha iniciado el sector primario en nuestro país no tiene precedente. «Hay que hacer lo que sea porque nos jugamos el futuro», apostilla Mercedes Cruzado. La misma ve, además, un peligro en que en España entren productos de otros países que no cumplen los estándares de calidad que se solicitan a los ganaderos y agricultores españoles.

El secretario de UPA Asturias advierte del riesgo que supone para los territorios que el sector primario no produzca, ya que entiende que son territorios sin futuro, una situación a la que cree que se está abocando al sector si no se toman medidas correctoras. Según apunta ‘Pachón’, la franja de edad de los ganaderos asturianos está entre los 55 y los 65 años y en muchos casos son profesionales que nacieron vinculados al sector «y están intentando mantenerse para llegar a la jubilación, pero perdiendo dinero». Es más, dice que en muchos casos sobreviven «a costa de la pensión del padre».

Como ejemplo de la caída que sufre el sector ganadero en la región, el mismo indica que en el último año se han producido 90 bajas de ganaderías de leche y eso pese a que se produjo algún alta.

Así, el secretario de UPA Asturias destaca la labor que agricultores y ganaderos hacen en el medio rural y por ello hace un llamamiento a que la sociedad asturiana participe en la manifestación que el próximo 14 de febrero tendrá lugar en Oviedo. Por su parte, la representante de COAG Asturias confía en que «todo el mundo se de cuenta de la difícil situación» en la que se encuentra el sector primario y les apoyen en su demanda de soluciones para el sector, porque aunque el campo no tiene puertas, los agricultores y ganaderos que lo mantienen se ven abocados a cerrar las de sus explotaciones.

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