«Si no tiene testigos no le atendemos»: la respuesta de una mutua a un agricultor de la Asturias vaciada

David Puertas y Lorena Veiga regentan una huerta ecológica en Villaviciosa. David tuvo un accidente en un pie mientras trabajaba en solitario que la mutua no le reconoce

El pie de David Puertas, tal y como se lo han vendado en Cabueñes
El pie de David Puertas, tal y como se lo han vendado en Cabueñes

Redacción

David Puertas es ingeniero técnico agrícola y decidió emprender una nueva aventura junto con su pareja, Lorena Veiga, ingeniera agrónoma. Ambos regentan «Con Raíz», una tienda online de productos ecológicos que ellos mismos cultivan. El trabajo diario se establece en la huerta ecológica que ellos mismos trabajan, y fue el escenario en el que Puertas ha sufrido un accidente. En una de las ocasiones en las que se bajó del tractor para abonar, notó como se torcía el tobillo y un dolor intenso. Ese fue el comienzo del sufrimiento de este autónomo, que se ha visto desamparado por su mutua tras sufrir un accidente laboral.

Tras terminar con dolores su trabajo diario y comprobar durante la noche que todo iba a peor, Puertas y Veiga decidieron que lo mejor sería pedir cita con el médico de familia. «En ese momento no caímos en que deberíamos haber acudido a la mutua. Nunca antes habíamos sufrido un accidente laboral», explica Lorena Veiga. Abandonaron la consulta del médico teléfono en mano para consultar con su asesor cuál era su mutua, la cual terminó siendo Fremap. Con esfuerzos, Puertas acudió acompañado de su pareja hasta Gijón para ser atendido por los médicos de la mutua, pero su sorpresa fue que estos tampoco accedieron a atenderle. «En cuanto llegamos nos preguntaron si teníamos un informe de empresa, lo cual evidentemente no tenemos porque somos nuestra propia empresa, o si había algún testigo de dicho accidente. Como tampoco existía, ya que David se encontraba trabajando solo en ese momento, nos dijeron que al no poder comprobarse «fehacientemente» que hubiera sido un accidente laboral, no nos atenderían, aunque llamarían al médico de todas formas», narra Veiga, aún sin creerse del todo la situación que les ha tocado vivir.

Finalmente, una doctora revisó el pie del agricultor, pero tras hacerle una placa y explicarles que no tenía buena pinta, les sugirió la necesidad de realizarse una resonancia. En la mutua no pudieron hacer más, ya que la dirección se negaba a prestar más servicios sin corroborar si el accidente había sido o no laboral. En ese momento Lorena Veiga y David Puertas pidieron ayuda en administración, donde esperaban que pudieran ayudarles a dar con la persona que determinase la situación del ingeniero. «Pregunté si una declaración jurada, pero me dijeron que tampoco servía. Como veíamos que nadie podía explicarnos quién deniega o acepta que sea accidente laboral o no, la recepcionista dijo que el director de la mutua nos atendería, pero al ver que tardaba en hacerlo nos fuimos para Cabueñes, ya que claramente la salud de David era prioritaria», explica la ingeniera agrónoma.

Un «vacío legal» para el accidente del autónomo

Regresaron de nuevo al hospital, explicando la situación que estaban viviendo y alegando que «no podía quedarse en un vacío legal, una especie de limbo». David Puertas fue atendido en Urgencias de Cabueñes, donde el servicio de traumatología optó por no hacerle la resonancia que desde la mutua le habían recomendado a Puertas, alegando que «esa rotura era anterior», por lo que le vendaron el pie y le enviaron para casa. Tras tantas idas y venidas, a la mañana siguiente regresaron a visitar a su médico de cabecera, a quien la situación le pareció surrealista. Él fue quien terminó por concederle la baja al agricultor, una competencia que le correspondería a su mutua. También se encargó de conseguirle a Puertas una cita con el subinspector de trabajo, para que sea este quien le confirme al ingeniero si su accidente ha sido o no laboral.

«La clave de todo esto es que muchos autónomos nos veremos en esta situación en el caso de tener un accidente laboral. Tanto a nuestra abogada como a nuestro asesor, Fremap les ha asegurado que su modus operandi es este, pero queremos establecer una queja formal a la Seguridad Social, porque este no puede ser el protocolo normal», explica Veigas. La pareja ha publicado su situación en redes sociales, donde está recibiendo el apoyo en masa de muchos autónomos que están aprovechando la situación para denunciar haber vivido situaciones similares.

Esta situación se produce en un contexto en el que los trabajadores agrícolas organizan protestas por el abandono que sienten por parte de los gobiernos central y autonómicos. Este accidente se transforma en un gesto más que hace que quienes viven del campo se sientan desprotegidos y descuidados. Precisamente a esto apuntan también en su post los gestores de «Con Raíz», que ven esta trifulca como un varapalo más a todo su esfuerzo diario. «¿Podemos estar aún más desprotegidos? ¿Más solos? ¿Más abandonados? Podemos perder aún más tiempo porque nos maree una mutua o la administración o... ¿Qué tenemos que hacer para tener derechos normales? Estamos indignados con esta situación. Como agricultores estamos expuestos a tantos riesgos...Por el clima, por la demanda por los precios... Cotizamos, pagamos impuestos, etc. y cuando tenemos un problema, ¿qué?», explican en su perfil.

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