El fraude de gasoil B: 50 expedientes en Asturias en los cuatro últimos años

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Pilar Canicoba

La Agencia Tributaria impone multas que van desde los 1.200 hasta los 24.000 euros cuando hay reincidencia en la infracción

09 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

 El gasoil A estuvo esta semana en Asturias a un precio que varía entre los 1,118 euros y 1,309 euros en función de la estación de servicio en la que se reposte. El coste por litro del gasoil B, bonificado por utilizarse como carburante agrícola, por ejemplo, se puede encontrar en las gasolineras asturianas a partir de 0,72 euros. La única diferencia entre el A y el B, además del precio, es el color: el tinte rojizo que hace singular este combustible bonificado. El caso es que esa diferencia media de 40 céntimos por litro puede resultar golosa para transportistas o conductores de turismos que buscan ahorrar unos cuantos euros al evitar los impuestos estatales. En el supuesto de un utilitario con un depósito de 60 litros, el ahorro sería de 24 euros. Si se trata del depósito de un camión de 400 litros, el ahorro sería de 160 euros. Sin embargo, quienes se deciden a utilizar el gasoil B para usos no establecidos por la Agencia Tributaria están cometiendo un fraude.

Y haber, hay quien se salta la legalidad. Según los datos facilitados por la Agencia Tributaria, en Asturias se han abierto un total de 50 expedientes en los cuatro últimos años por la utilización fraudulenta del gasóleo de tipo B. Este combustible únicamente puede ser utilizado en aquellos motores de tractores o maquinaria agrícola, incluida la utilizada en labores de horticultura, ganadería y silvicultura; en motores utilizado para la propulsión de artefactos o aparatos que tengan la condición de vehículo especial y que no estén matriculados, incluido aquellos vehículos que por sus características no puedan circular por vías y terrenos públicos y por tanto no sean susceptibles de obtener autorización administrativa; así como en motores utilizados en la propulsión de buques y embarcaciones que no sean de recreo.

El fraude lo comenten, por tanto, quienes se deciden a utilizar el gasoil bonificado como combustible para vehículos ajenos al sector agrícola. La mayoría de los casos se detectan en camiones, generalmente dedicados al transporte de mercancías, aunque también ha aparecido gasoil B en los depósitos de turismos de motor diésel. Los defraudadores se benefician de un ahorro cercano al 40 por ciento en la compra del combustible.