Central Lechera estudia lanzarse a la producción de biometano

La comapañía plantea reforzar su apuesta por la planta de Biogastur, en Navia,  que aprovecha los purines para generar electricidad

El director general de CLAS, Francisco Sanmartín.
El director general de CLAS, Francisco Sanmartín.

Central Lechera Asturiana quiere apostar por la planta de purines de Navia Biogastur y trabajará para hacerla viable y rentable. Así lo ha explicado este viernes el Director General de CLAS, Francisco Sanmartín. En rueda de prensa ha indicado que «han llegado a un preacuerdo con accionistas que representan en 59% del capital, el cual esperan rubricar la próxima semana y que hará que CLAS controle el 84% del capital de Biogastur».

«Seguimos creyendo que Biogastur es una buena solución para los purines, absolutamente respetuosa con el medio ambiente y además buena para nuestros socios. Además creemos que tiene las condiciones para ser ejemplo de economía circular en el territorio, es una buena planta es robusta pero lo que hay que cambiar es el modelo de gestión», ha explicado Sanmartin.

El director general de CLAS se ha mostrado convencido de que el futuro de Biogastur pasa por cambiar el plan de negocio de la planta. En este sentido ha adelantado que muy probablemente se invertirá en la planta para su adaptación y permitir que de los purines y los sustratos recogidos y tratados se obtenga biometano --gas que no proviene en este caso de ningún fósil--, el cual podría ser utilizado incluso como combustible de vehículos.

Actualmente la planta obtiene metano de los purines que se quema para producir electricidad. Tiene una capacidad a pleno rendimiento de recoger mil toneladas de purines y 200 de residuos al día para lograr 4,5 megawatios de producción eléctrica anual, pero está preparada para incrementar esa capacidad en un 50%. Con una inversión que rondaría los dos millones de euros la planta podría transformar y purificar ese metano para convertirlo en biometano. Este proceso de transformación CLAS lo podría llevar a cabo bien en solitario o bien junto a una compañía energética.

El director general de CLAS no ha querido hablar de plazos porque ha indicado que de momento «no hay todavía un conocimiento de la situación real de la planta». «Sí sabemos que hay que hacer algunos mantenimientos pero ahora mismo fijar plazos es muy complicado. Deseamos que en tres o cuatro meses a lo sumo se pudiese empezar a recoger purines de nuevo», ha indicado.

«Forzosamente» rentable

Ahora mismo son 14 los trabajadores en plantilla y será cuando la planta esté al 100% de rendimiento cuando se determine si esa plantilla es suficiente, insuficiente o si es demasiada. En este sentido Sanmartín que CLAS va a apostar por esta planta y trabajar para que sea viable y rentable pero «forzosamente tendrá que ser una empresa rentable, porque sino no van a financiarla perpetuamente, ya que eso es algo que no se hace con ninguna de las compañías de las cuales CLAS es cabecera».

Los próximos pasos concretos a dar serán cerrar el acuerdo la semana próxima y después comprobar la situación real de la factoría y de la empresa para ordenar los procesos, realizar los mantenimientos que saben son necesarios y reanudar las operaciones.

Ha explicado además que «en próximas semanas» procederán a restaurar la situación de los trabajadores, a quienes se les adeuda cuatro nóminas, y analizarán cada una de las facturas y compromisos pendientes con la voluntad de regularizar la situación de Biogastur; informó Europa Press.

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