Salieron este jueves en bicicletas de época, una con 70 años de antigüedad
14 mar 2020 . Actualizado a las 10:11 h.Esteban, Sara y Marcos son tres vecinos de Tapia que quisieron (y han logrado) dar una nueva vida a las viejas bicicletas familiares, que estaban olvidadas desde hace décadas en garajes y trasteros. La idea que tuvieron fue reciclarlas y hacer con ellas el Camino de Santiago.
Peregrinar en bici a Compostela no es noticia, pero no es habitual hacerlo en bicis sin marchas, con un sistema de frenos básico o con sillines duros como tablas. Así es la de Esteban Pertierra. Tiene más de 70 años y en casa la llegó a usar su abuela. No ha querido tocarla y ha iniciado el viaje prácticamente en las mismas condiciones en las que estaba.
«Me cansaba mucho verla allí tirada, así que no lo pensé y se la llevo al Apóstol», explica Estaban. Tiene previsto hacer el trayecto de cerca de 200 kilómetros en menos de una semana, pero todo dependerá de las condiciones meteorológicas y de lo que puedan aguantar las bicicletas.
«Es obvio que las subidas va a ser lo más complicado, sobre todo a partir de Mondoñedo. El culo va a sufrir mucho», comenta entre risas Sara Rodríguez, otra de los integrantes del trío de peregrinos.
Coronavirus
Estará también presente el miedo al coronavirus, pandemia que ha obligado a cerrar la mayoría de albergues de Galicia. Saben que no podrán ni besar ni abrazar al Apóstol, pero no les importa. «Es una experiencia entre amigos. Queremos darles en la frente a todos aquellos que nos llevan tiempo diciendo que no vamos a llegar a Santiago», apunta Marcos Arias, el tercer intrépido peregrino sobre ruedas.
En la primera jornada de trayecto ya han tenido prácticamente de todo, como lluvia persistente a su paso por A Mariña o un pequeño incidente en una de las bicicletas, que tuvo que hacer un alto ante el roce de la maleta en la rueda trasera.
Anoche durmieron en Mondoñedo y hoy iniciarán la segunda jornada con Santiago cada pedalada más cerca.