FADE reclama que por se permita a todas las empresas justificar los cierres por causas de fuerza mayor
19 mar 2020 . Actualizado a las 08:17 h.«La media de presentación de ERTES en Asturias en los últimos años está entre 120 y 150 al año, al año, es probable que 120 se hayan presentado en la primera hora de hoy. La gente estaba diciendo que había una inquietud tremenda por presentarlos y es lógico. Hay sectores en los que desde el sábado llevan sin ingresar un solo euro y otros sectores están siendo afectados por diferentes cuestiones así que lo normal es que aumenten bastante. No sé si serán históricos o no, pero en mi opinión sí lo van a ser», así expresaba las inquietudes de los empresarios asturianos el director general de la FADE, Alberto González en una jornada en la que Asturias fue viviendo, como un goteo terrible, los anuncios de cierres y parones en industrias tan señaladas como Arcelor y Saint-Gobain.
No hay cifras oficiales, está previsto que se anuncien este jueves, ni de empresas ni de trabajadores afectados; pero la patronal asturiana sí ha comenzado a reclamar dos cosas: primero que se simplifiquen todos los trámites para la presentación de los ERTES, y segundo, que se permita a una mayoría de empresas acogerse a la causa de fuerza mayor, ampliando la consideración, incluso para las que pudieran justificarse más bien como causas productivas.
En el decreto se recojen unos requisitos estrictos para la causa de fuerza mayor, derivados por el impacto directo de la cuarentena o la misma enfermedad (por ejemplo aquellos que impliquen la suspensión o cancelación de actividades, el cierre temporal de locales de afluencia pública, restricciones en el transporte público y en la movilidad de las personas o las mercancías, y la falta de suministros que impidan continuar la actividad). Pero hay otros que son una consecuencia indirecta. En el caso de Saint-Gobain, por ejemplo el argumento de la empresa es la caída en la demanda por la paralización del sector automovilístico. En Arcelor se ha esgrimido el mismo argumento para cerrar un horno en Gijón y dejar a mitad de capacidad el funcionamiento de la acería en Avilés. Pero a la vez, la siderúrgica ha disparado su producción de hojalata por el aumento de la demanda del sector de conservas y alimentación.
«En mi opinión, tal y como está la situación del país en este momento, y es mi opinión absolutamente personal, deberán ser considerados causa de fuerza mayor todos. Y una vez revisados por la autoridad competente que se fijen los que no lo sean y listo», insistió Alberto González.
El director general de la FADE apuntó que «atendida ya relativamente, y enfocada la atención de lo más importante de esta crisis, que es la parte sanitaria, lo que tenemos que cuidar es que no se derrumbe el sistema empresarial español, que puede hacerlo perfectamente». En este sentido recalcó que la demanda mayoritaria de los empresarios asturianos pasa en un primer lugar por simplicar los trámites de los ERTES, en cuanto al modelo para registrarlo y también en la recepción por parte de la administración. También destacó que «los costes laborales y fiscales son los dos más importantes dentro de una empresa» y que, a su juicio y el de la patronal, las medidas de dar facilidades en cuanto al pago de impuestos no ha quedado claro en el decreto anunciado el martes por el gobierno.
Por último señaló que el Ejecutivo central debería dar más aclaraciones sobre cómo se canalizarán las ayudas previstas desde la financiación bancaría e insistió en que los autónomos precisan más concreción y garantías «y con las medidas que puso el gobierno sobre la mesa la situación suya personal queda muy comprometida, sólo podrían acogerse entre el 15 y 20 por ciento del total de España».