Tecnología puntera de Asturias para la producción de miles de mascarillas al día para toda España

ASTURIAS

Belén Fernández López en el taller de San Pablo de los Montes, en Toledo.
Belén Fernández López en el taller de San Pablo de los Montes, en Toledo.

Toledo acoge un taller de confección con material especializado de Tamón y coordinado por la asturiana Belén Fernández López

18 mar 2020 . Actualizado a las 17:28 h.

Ante la necesidad de la emergencia sanitaria se ha desplegado un ejemplo de combinación de requerimiento del Estado y aprovechamiento del talento del sector privado, de conexión entre la producción de materiales de alta tecnología en la industria asturiana y rendimiento textil en Toledo. Todo con el objetivo de ponerse a fabricar en masa decenas de miles de mascarillas para el sistema sanitario español, el tiempo corre y a la espera de recibir el visto bueno de los análisis bacteriológicos, el proyecto espera ponerse a pleno funcionamiento en cinco días.

Primero sonó el teléfono de Belén Fernández López, que fuera presidenta de la Federación de empresarias y directivas de asturias (FEDA) y también durante casi dos décadas directora general de Novatex, una empresa especializada en ropa de trabajo, equipos de protección y textiles de un solo uso, ahora ya cerrada. Al otro lado del teléfono estaba el secretario general de Sanidad y Consumo, Faustino Blanco (que fue consejero de Salud en Asturias) y le preguntaba si podría ponerse en marcha de nuevo Novatex, por un motivo, la experiencia acumulada en el trabajo con un material altamente especializado, Sontara, que se fabrica en Asturias, en el valle de Tamón, en instalaciones que un día fueron de la multinacional DuPont.

«No se puede reactivar Novatex, pero tras consultar con mis jefes actuales, ellos pusieron a disposición del Miniserio sus talleres». Se trata de Texpro, de Almacenes Castellanos. Tras la colaboración de la empresa, los técnicos del Ministerio de Sanidad dieron el visto bueno por sus condiciones óptimas a un taller situado en San Pablo de los Montes, en Toledo, y hasta allí se ha desplazado Belén Fernández para coordinar la producción. ¿Por qué ese taller? «Tiene unas condiciones de luz, de higiene, la maquinaria está muy controlada porque es gente que lleva muchos años en el textil y se adaptó enseguida a fabricar de otra manera. Las personas que están trabajando están con gorro, con bata desechable, guantes, gafas, patucos, mascarillas, y eso normalmente en un taller de confección no está. Se implementó un sistema de seguridad e higiene que aceptaron y que está muy bien establecido».