PP y Vox se quedan solos en su petición de reabrir el parlamento asturiano

IU denuncia que sería un peligro para trabajadores de la cámara y que obligaría a usar mascarillas en tiempos de escasez para sanitarios

El presidente de la Junta General, Marcelino Marcos, en una reunión telemática de la junta de portavoces
El presidente de la Junta General, Marcelino Marcos, en una reunión telemática de la junta de portavoces

La junta de portavoces del parlamento autonómico ha rechazado este martes, con los votos en contra de IU y la abstención de Ciudadanos, Podemos y Foro, la propuesta del PP de retomar la actividad de la Cámara, suspendida tras la declaración del estado de alarma, que sólo ha recibido el apoyo de Vox, según han informado fuentes parlamentarias.

La decisión ha sido ratificada después por la Mesa de la Junta General en una reunión telemática, al igual que la mantenida por los portavoces, en la que ha abordado la propuesta del grupo popular, planteada al amparo del artículo 54 del Reglamento de la Cámara al constituir la quinta parte de los miembros.

Asimismo, la junta de portavoces también ha acordado que se mantendrá la prórroga del estado de alarma una vez que el decreto sea aprobado en el Congreso de los Diputados.

Según el PP, la actual situación de crisis sanitaria y económica hacían imprescindible la función de control al Gobierno que constitucionalmente corresponde a los grupos políticos como representantes de los ciudadanos y que sus propuestas sean «debatidas, valoradas y votadas» para ser una oposición «útil y proactiva”.

A juicio de los populares, que pedían la celebración de plenos que incluyesen interpelaciones, proposiciones no de ley y preguntas al presidente así como habilitar el registro, resultaba necesario «desbloquear» el parlamento porque el Gobierno del Principado, en la actual situación, «no puede actuar a su antojo, haciendo y deshaciendo, sin contar con la opinión del resto de los representantes políticos de los asturianos».

Para la portavoz de IU, Ángela Vallina, la propuesta del PP suponía peligros para el personal de la institución, contravenía las recomendaciones sanitarias y no respondía a criterios objetivos de control del Gobierno.

A su juicio, aceptar esa iniciativa constituiría «un mal ejemplo no justificado» dado que el Ejecutivo está compareciendo hasta tres veces a la semana por vía telemática y que el próximo lunes lo hará el presidente del Principado, Adrian Barbón.

«Estamos pidiendo a los ciudadanos que permanezcan sus domicilios encerrados y parece que los políticos no supiéramos trabajar telemáticamente. Además, pondríamos en riesgo la salud de los trabajadores de la Junta que tendrían que incorporarse», ha añadido tras subrayar que esta medida obligaría a dotar a la plantilla de medios de protección pese a su escasez «y hay otros colectivos y otras personas lo necesitan más», según informó EFE.

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