Asturias recibirá más de 7 millones de euros en ayudas a la diversificación energética

la voz REDACCIÓN

ASTURIAS

Estas ayudas permiten impulsar actuaciones en pymes y grandes empresas del sector industrial orientadas a rebajar las emisiones de dióxido de carbono y el consumo de energía final

11 abr 2020 . Actualizado a las 12:45 h.

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae) dotará al Principado de 7,3 millones de euros adicionales para ayudas a la diversificación energética de pymes y grandes industrias después de que agotara el presupuesto inicial destinado a este fin. Asturias recibió 4,78 millones en una primera asignación realizada en 2019 de los 307 que se repartieron para toda España y, según el Gobierno asturiano, esta nueva aportación contribuirá a movilizar inversiones y actuaciones de mejora industrial y aumentar la competitividad de las empresas en la etapa posterior de reactivación.

La cuantía destinada a subvenciones -por concesión directa según las bases de Idae- se agotó en un plazo corto desde la publicación de la resolución de 20 de septiembre de 2019 por la que se abrió la presentación de solicitudes en el Principado para los ejercicios 2019-2020. Según ha informado el Ejecutivo, Asturias ha sido la única comunidad capaz hasta ahora de agotar el presupuesto recibido dado que, transcurridos tres meses desde la resolución, se habían presentado solicitudes que suponían ayudas por encima de los 11,8 millones (casi tres veces más que los fondos asignados en el reparto inicial) y que movilizaban más de 144 millones de inversión.

Ante esta situación, la Dirección General de Energía, Minería y Reactivación de la Consejería de Industria, Empleo y Promoción Económica solicitó al Idae la ampliación del presupuesto, una petición que ha sido atendida, previo acuerdo del comité de seguimiento y control del Fondo Nacional de Eficiencia Energética. Estas ayudas permiten impulsar actuaciones en pymes y grandes empresas del sector industrial orientadas a rebajar las emisiones de dióxido de carbono y el consumo de energía final, mediante la mejora de la eficiencia en tecnologías y procesos y facilitan la puesta en marcha de sistemas de gestión energética a ejecutar en 24 meses, según informa Efe.