Una tabla de salvación para los inmigrantes en Langreo

Intervalo entrega comida y vales de alimentos para extranjeros en riesgo extremo por la crisis de la COVID-19

María Luisa, parte del equipo de Intervalo, entrega uno de los vales de comida a Adama, inmigrante residente en Langreo
María Luisa, parte del equipo de Intervalo, entrega uno de los vales de comida a Adama, inmigrante residente en Langreo

Asturias

La Asociación Intervalo de Langreo, orientada a la ayuda a inmigrantes, se ha erigido en una de las entidades más activas de la cuenca durante estas semanas, en las que la crisis sanitaria ha hecho enfermar también a las economías domésticas. El parón de la actividad ha afectado de manera muy dura a los extranjeros residentes en la región. Y es que, para muchas personas que viven en el Principado, lograr disfrutar de una comida caliente al día empieza a convertirse casi en un lujo.

Es por eso que, desde que la COVID-19 comenzara a dar las primeras muestras del daño que era capaz de hacer, Intervalo se puso manos a la obra para tejer una primera red de cobertura que, al menos, cubriera la necesidad más básica de estas personas: la alimentación.

La entidad dispuso una caja solidaria y comenzó a recaudar fondos para entregar vales, que los inmigrantes pueden canjear por productos de primera necesidad, fundamentalmente frescos, fruta y lácteos.

«Nosotros en marzo sentíamos que esto iba a traer problemas, por lo que nos planteamos, en primer lugar, crear una bolsa solidaria, para lo que abrimos cuenta», explica Benjamín Braga, presidente de este colectivo.

De este modo, «con ingresos de gente y aportaciones propias», comenzó el reparto de alimentos, el 14 de marzo. Una entrega que se realiza cada lunes. Además, la asociación cerró un acuerdo «con una cadena de supermercados para el canjeo de vales», que permite a las familias disponer de «cualquier producto, menos bebidas alcohólicas. Fundamentalmente alimentos frescos, un poco de fruta, yogures…».

En total ya ayudan a  «36 familias y un total de 133 personas, de las cuales 46 son niños». En este sentido, «a 11 familias ya se les ha dado una segunda entrega» de vales de alimentos. «Calculamos que les puede durar como para un mes», asevera Benjamín Braga.

Cree que, «sobre todo por el ámbito donde se mueven», este colectivo se ha visto especialmente afectado por la situación. No en vano, «varios son vendedores ambulantes» y hay numerosas «mujeres del servicio doméstico, muchas de las cuales dejaron de trabajar».

El problema principal, una vez cubiertas las necesidades básicas, son las «deudas de alquiler, pagar la luz, el agua…». Pese a que considera que «hay fórmulas para subsanar estos problemas, pero a la hora de la verdad es complicado». «Vemos situaciones agobiantes por tema de deudas», lamenta. Y es que «el mes pasa volando y hay que pagar alquiler o el recibo de la luz»

A día de hoy, para el reparto Intervalo cuenta con dos personas, María Luisa y Sergio, autorizadas desde Delegación de Gobierno, y con otras tres para la recogida de datos y gestión.

Comentarios

Una tabla de salvación para los inmigrantes en Langreo