Barbón defiende que la instalación sirvió para prevenir que el sistema pudiera colapsar ante la pandemia
11 jun 2020 . Actualizado a las 18:12 h.El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha cuestionado este jueves a los «adivinos del pasado» que abundan ahora para analizar la gestión de la pandemia del coronavirus durante el acto de repliegue del hospital de campaña instalado por el Ejército en el aparcamiento del HUCA, un equipamiento que ayudó a salvar vidas en Asturias.
«A toro pasado se aciertan todas las quinielas, se ganan todas las batallas y se solucionan todos los problemas. Ahora abundan los adivinos del pasado, pese a que el oficio no tenga gran mérito», ha apuntado Barbón en un acto junto a la delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa, y al coronel jefe del Regimiento Príncipe nº3”, Alfonso Pardo.
El hospital de campaña instalado por el regimiento de infantería número 3 de la Brigada Galicia con base en Cabo Noval entró en funcionamiento a finales de marzo para realizar pruebas a profesionales sanitarios que se encontraban sometidos a aislamiento en sus domicilios.
Desde entonces, los militares han continuado al frente de un hospital de campaña de unos 400 metros cuadrados para el que se contrató a veinte enfermeras, diez auxiliares y diez celadores que realizaron pruebas de COVID-19 sin que los afectados se bajasen de su vehículo.
El equipamiento, que contaba con 14 tiendas de campaña, estaba preparado para realizar otras tareas de apoyo al HUCA en caso de saturación al disponer de zonas de filiación de pacientes, de espera y de triaje así como una consulta de enfermería y médica y una sala de radiología portátil que permitiría hacer pruebas a los dudosos para decidir sobre su ingreso.
Barbón ha recordado que el hospital de campaña se levantó cuando aún se estaba descubriendo «la enormidad del desafío» que suponía la pandemia y ha asegurado que una de las preocupaciones constantes del Principado era que se desbordase su sistema sanitario, «un riesgo que podía ocurrir y que de hecho ocurrió, por desgracia, en otras comunidades autónomas».
«Bajo ningún concepto podíamos consentir que se hiciera realidad el colapso sanitario. Había que decidir sobre la marcha y anticipar acontecimientos, poniéndonos siempre en el peor de los escenarios», ha dicho tras señalar que este hospital es «el resultado de ese tipo de decisiones».
Esa anticipación, ha subrayado, ha salvado vidas en Asturias y disponer de esta instalación y del hospital levantado en el recinto Luis Adaro de Gijón, que no ha llegado a entrar en funcionamiento, «ha sido un acierto» que ha reforzado la capacidad de respuesta sanitaria.
A su juicio, el hecho de que no haya sido necesario utilizarlas refleja que el acierto ha sido «doble» al constatar que el sistema de salud funcionó y que Asturias estaba preparada para una contingencia ante la cual el Estado, como comunidad social y poderes públicos incluidas Fuerzas Armas y cuerpos de seguridad, «ha funcionado».
Así, ha reconocido su esfuerzo en el despliegue realizado para vigilar el cumplimiento del estado de alarma, multiplicarse en labores de desinfección en las calles, en residencias «y allí donde hiciera falta», una actuación que ha hecho evidente para la sociedad «la gran, y a menudo minusvalorada, dimensión humanitaria» de la tarea de militares, guardias y policías.
Por su parte, el coronel jefe del Regimiento Príncipe nº3, Alfonso Pardo, ha reconocido la entrega y sacrificio del Ejecutivo autonómico, así como la labor de coordinación de los sanitarios y el apoyo del resto de la ciudadanía en una situación tan complicada.
Tanto a la entrada como a la salida del acto, el presidente ha sido abucheado por una veintena de afectados por los despidos de EBHI, que han reclamado a Barbón una solución al conflicto de la compañía granelera; según recogió EFE.