Asturias muestra su lado más solidario

El Principado refuerza su ayuda a cuatro crisis humanitarias agravadas por la pandemia de la COVID-19

Campamento de refugiados en Tinduf, en el Sahara
Campamento de refugiados en Tinduf, en el Sahara

Oviedo

El Gobierno de Asturias se sumará a la iniciativa de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) para contribuir, junto con otras diez comunidades autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), a reforzar la ayuda en cuatro crisis humanitarias agravadas por la pandemia de la COVID-19.

Esta medida se ha tomado en el marco del convenio en materia de acción humanitaria del que Asturias forma parte desde octubre de 2018, con el fin de aunar recursos financieros, humanos y técnicos para mejorar la calidad de la colaboración española en el exterior. El Principado participa en el proyecto junto con Galicia, Cantabria, La Rioja, Murcia, Valencia, Canarias, Extremadura, Baleares, Madrid y Castilla y León, además de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

La iniciativa contempla acciones para mejorar la situación de la población venezolana en situación de extrema vulnerabilidad y de la saharaui que vive refugiada en los campamentos de Tinduf, en ArgeliaAdemás, se prestará apoyo a otras dos iniciativas de la ONU: el programa de protección y resiliencia económica a mujeres y niñas en las regiones de Mopti y Gao (Mali) y el de mejora de la seguridad alimentaria y nutricional en los hogares más afectados por el conflicto en el estado de Borno (Nigeria).

El fondo de la ayuda está integrado por la aportación anual de la AECID, de un millón de euros, más los 50.000 euros que, como mínimo, se compromete a aportar cada comunidad autónoma con lo que en 2020 la partida global ascenderá a 1.600.000 euros, que se destinarán, a través de varios organismos internacionales, a las principales crisis humanitarias. En este marco, se aportarán, por ejemplo, 500.000 euros al Comité Internacional de la Cruz Roja, para acciones en materia de salud en Venezuela, y otros 500.000 al Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas para proporcionar seguridad alimentaria y nutricional a la población saharaui en Tinduf, así como para frenar la COVID-19.

En los dos últimos años se han apoyado intervenciones de distintos organismos internacionales dirigidas a la población refugiada saharaui, los refugiados de origen palestino en Siria, el pueblo venezolano, tanto en el propio país como en distintos puntos de América Latina; las personas desplazadas en el nordeste de Nigeria por el conflicto de Boko Haram, los refugiados nigerianos en Maradi y las mujeres y niñas de Jerusalén Este, informa EFE.

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