Natalio Grueso: de codearse con Brad Pitt a la cárcel

Raul Molina

ASTURIAS

El ex director general de la Fundación Niemeyer, Natalio Grueso, a su llegada a los juzgados de Oviedo. Grueso será juzgado a partir de este lunes por las presuntas irregularidades cometidas al frente del complejo cultural de Avilés relacionadas con la emisión de facturas falsas o manipuladas y por las que la Fiscalía pide once años de prisión.
El ex director general de la Fundación Niemeyer, Natalio Grueso, a su llegada a los juzgados de Oviedo. Grueso será juzgado a partir de este lunes por las presuntas irregularidades cometidas al frente del complejo cultural de Avilés relacionadas con la emisión de facturas falsas o manipuladas y por las que la Fiscalía pide once años de prisión. J. L. Cereijido

El exdirector del Centro Niemeyer aseguró en su juicio que  tuvo bastante trabajo para poner en marcha «el mayor» equipamiento cultural del mundo como para ocuparse de sus cuentas

30 jun 2020 . Actualizado a las 13:46 h.

Natalio Grueso tuvo bastante trabajo en sus cinco años al frente del Centro Óscar Niemeyer para poner en marcha «el mayor» equipamiento cultural del mundo como para ocuparse de las cuentas. Un descuido que se ha saldado con ocho años de prisión. Así lo afirmó Grueso durante su comparecencia ante la comisión que investigó en el parlamento asturiano la gestión de un equipamiento cultural marcado por la polémica desde su inicio, cuando el arquitecto brasileño que le dio nombre cedió en 2006 el diseño del edificio a la Fundación que le otorgó el entonces Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1998.

Concebido inicialmente como museo de los galardones su ubicación generó una agria polémica localista entre Oviedo y Avilés, la ciudad que, tras sufrir los efectos de la reconversión siderúrgica, aspiraba a reproducir junto a su ría el «efecto Guggenheim» que modificó para siempre el paisaje y la concepción de otra ciudad industrial como Bilbao.

Desde su cargo como director de Relaciones Internacionales de la Fundación Príncipe y de comisario del XXV aniversario de los galardones, Grueso estuvo desde el inicio en la gestación de un proyecto cuya primera fase se inauguró en diciembre de 2010, coincidiendo con el 103 cumpleaños de Niemeyer, tras una inversión de 43 millones a cargo del Principado y del Estado. A partir de ahí el ya director del Centro inició un camino que, con abundantes dotaciones presupuestarias y una agenda de contactos culturales heredada de su anterior cargo, fascinó al político que se había sumado con entusiasmo al proyecto, el entonces presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, al que Grueso reportaba directamente su gestión en el Niemeyer.