Estas son las razones por las que el tiempo parece que se ha vuelto loco

Cinco provincias españolas está en alerta por calor mientras que Asturias no llegará a los 20 grados

Personal de los equipos de socorrismo de Gijón, vigilan el baño de los usuarios de la playa de San Lorenzo
Personal de los equipos de socorrismo de Gijón, vigilan el baño de los usuarios de la playa de San Lorenzo

Las provincias de Granada, Málaga, Albacete, Murcia y Valencia continuarán este jueves en aviso amarillo por temperaturas altas, que oscilarán entre los 30 y los 37 grados mientras que Asturias no llegará ni a los 20 grados. Así aparece en las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para mañana, jueves, 2 de julio. Mientras media España se cuece, Aemet calcula que en Oviedo los termómetros no pasarán de 17 grados, en una temperatura nada usual para esta época del año.

La predicción obliga a rescatar el chubasquero y calzado cerrado. Aemet asegura que el cielo estará nuboso o cubierto, con lluvias débiles generalizadas que se pueden convertir en chubascos más intensos, que serán más frecuentes por la tarde y en la mitad oriental del Principado. No parece muy conveniente realizar planes al aire libre. Por si todo esto fuera poco, para primera hora del día se esperan brumas y bancos de niebla en el interior y en zonas de montaña. Con este panorama, las temperaturas bajas, sobre todo las máximas. De cumplirse, las máximas se marcarían en la costa y en el suroccidente, en Gijón, Navia y Cangas del Narcea con 19 grados.

¿Qué pasa con el tiempo?

Este cambiante inicio del verano no es solo cosa de Asturias. Se están detectando anomalías en multitud de zonas del planeta. Los 38 grados récord -a falta de la confirmación oficial de la Organización Meteorológica Mundial-  que se alcanzaron en el extremo norte Eurasia, en Siberia son un buen ejemplo. De hecho, los registros de temperaturas de los seis primeros meses han sido más elevados de la habitual. Mientras, en el sur de Europa, como en Asturias los episodios de temperaturas extremas han sido escasos hasta ahora, y el tiempo se ha mostrado muy inestable.

La razón la explica el meteorólogo Juan Taboada: «El vórtice polar estuvo muy confinado en el Ártico durante todo el invierno, y hasta el principio de la primavera, sin apenas rupturas. Eso provocó, entre otras cosas, que hubiese menos ozono del normal al principio de la primavera en el hemisferio norte. Luego desapareció en abril, pero la circulación en la zona ártica ha seguido siendo bastante anómala. Ha habido muchos momentos de altas presiones en la zona de Groenlandia e Islandia, y el aire frío se ha venido algo más al sur, provocando esa vaguada y que el anticiclón no consiga subir en latitud».  Las altas presiones, como las de las Azores, que son las que llegan hasta la península se alimentan de aire cálido, justo el ingrediente que ha estado ausente durante todo el mes de junio. «Veremos lo que pueda pasar en las próximas semanas, porque el verano no ha hecho más que empezar, y la atmósfera es un sistema muy dinámico y puede cambiar», reconoce Taboada.

De momento, la predicción para los próximos días se mantiene muy inestable. El sol podría lucir lunes y martes, con temperaturas de 25 grados. Pero la previsión es que el lunes vuelvan las lluvias, al menos, al Principado.

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