Cinco tejos y un poema para memoria de los fallecidos por la pandemia en Asturias

La Voz

ASTURIAS

El Principado celebró hoy el homenaje oficial en un acto en las inmediaciones del HUCA

10 jul 2020 . Actualizado a las 13:53 h.

Cuatro meses después de registrar su primer fallecido por el coronavirus Asturias ha cumplido hoy con el «deber moral» de recordar a las víctimas de la pandemia con un sencillo homenaje y la promesa de saber honrarlas «con la memoria que merecen» y de invocar «las manos y los rostros» de quienes murieron tras construir durante su vida la Asturias actual.

Así se ha expresado el presidente del Principado, Adrián Barbón, durante el tributo a los 339 fallecidos hasta ahora en Asturias por la COVID-19 que se llevado a cabo en las inmediaciones del Hospital Universitario Central (HUCA) en presencia de unos setenta invitados de los ámbitos político, judicial, militar, eclesiástico, económico y cultural de la región.

Un minuto de silencio y la colocación de un ramo de rosas blancas en el monolito dedicado a las víctimas junto al denominado Tejo de la memoria, uno de los cinco ejemplares de esta especie, longeva y asociada en el mundo rural asturiano al ciclo de la vida y la muerte, ha cerrado un homenaje en el que Barbón ha reivindicado la necesidad de nombrarlas «en voz alta y una a una».

«Deberíamos llamarlas a todas en voz alta para que incrusten en esa memoria el retrato completo de sus vidas», ha apuntado antes de tener un recuerdo especial para las personas mayores, «las más débiles», a las que la enfermedad persiguió hasta las residencias que son sus hogares y cuyas manos «viejas y esforzadas» edificaron la Asturias actual.

Utilizando el asturiano en el tramo de su intervención en el que se ha referido a los ancianos, Barbón se ha preguntado de qué valdría decir «palabras frías de piedra» sin demostrar «el valor de llorarlos» y ha defendido que recordarlos y honrarlos «es un deber al tiempo que un orgullo».

La sociedad más desarrollada de la historia se vio encerrada, ha recordado, por una epidemia que trajo «el viento helado de una peste antigua y el viejísimo miedo al otro» y ese recuerdo debe transmitirse a las futuras generaciones junto al agradecimiento al trabajo de las personas esenciales a las que se aplaudía cada tarde desde la ventana en una «primavera aciaga».

«Gracias a ellas pudimos resistir y vencer, porque venceremos. Y vencer es un verbo excesivo cuando se reduce a sobrevivir», ha apuntado tras recordar que esa victoria fue posible en el caso de Asturias por contar con medios como el moderno hospital junto al que se ha desarrollado el homenaje dotado de un laboratorio que permitió reaccionar con mayor capacidad a la pandemia.

Acompañado por dos de sus predecesores en el cargo, los también socialistas Pedro de Silva y Juan Luis Rodríguez Vigil, Barbón ha señalado que el mérito en la respuesta de Asturias no es de su actual Gobierno sino de los ejecutivos anteriores que construyeron su sistema sanitario, la «primera muralla» contra la enfermedad.