Jaime Baladrón: «El secreto del éxito reside en el sacrificio constante de los alumnos»

El promotor del Curso MIR Asturias recibe la Medalla de Oro de la Cámara de Comercio y asegura que lo más importante, en caso de segunda oleada, es «que nadie se quede sin equipos de protección»

Jaime Baladrón
Jaime Baladrón

redacción

Jaime Baladrón (Bilbao, 1963) se licenció en Medicina por la Universidad de Oviedo en 1987 y es el promotor, junto a la ginecóloga Belén Aldecoa, del Curso MIR Asturias, desde 1988. Desde entonces y hasta el pasado curso, han pasado por sus manos 42.289 estudiantes de MIR, de los cuales 33.601 ha podido escoger plaza (79,45 %). Ahora, la Cámara de Comercio de Oviedo le ha otorgado, por unanimidad, la Medalla de Oro por «por su aportación al desarrollo de la excelencia en la educación médica». A pesar de ser el galardonado, mantiene que el mérito es, en primer lugar, de los alumnos, y después de todos los profesionales que hacen posible MIR Asturias.

-Lo primero de todo, enhorabuena por el galardón otorgado, ¿cómo recibe la concesión de la Medalla de Oro de la Cámara de Comercio?

 -Recibo el premio con muchísima ilusión, con sorpresa y con mucho agradecimiento a la Cámara de Comercio. Esto es un trabajo en equipo, de mucha gente. Somos una cadena de personas de las que yo soy solo un eslabón. Me siento orgulloso de poder trabajar con todos ellos porque los verdaderos protagonistas del premio son los alumnos, que son los que trabajan mes a mes para intentar especializarse y cuidar luego de nosotros cuando estemos enfermos. Y luego, el premio pertenece a todo el equipo que dedica con mucha profesionalidad su tiempo a intentar ayudarles lo máximo a lograr sus objetivos.

-El curso MIR Asturias atrae cada año a Oviedo a muchos estudiantes, y con el valor económico que eso conlleva. ¿Dónde se encuentra el secreto para ser la meca del MIR?

-Sobre todo, el secreto reside en los alumnos. No dudan en venir a un centro de alto rendimiento sabiendo que lo que vamos a hacer es intentar llevarlos hasta su máximo potencial sin ahorrar ningún esfuerzo. Es decir, el sacrificio constante de los alumnos es la clave. Y luego, el trabajo de todo el equipo, de profesores, de tutores, del personal del curso, para intentar que el curso que les ofrecemos sea cada año mejor.

-¿Cómo nace MIR Asturias?

-Nace allá en 1988, es decir, esta es la promoción número 33, tenemos 32 promociones que se han examinado ya, nació como un intento de ayudar a los compañeros que venían por detrás en la preparación de este examen. A esos compañeros que tenían que examinarse años posteriores al nuestro. Nosotros nos examinamos dos personas, Belén Aldecoa -ginecóloga- y yo, y al poco de examinarnos comenzamos con la preparación del examen. Posteriormente se fueron incorporando cada vez más personas al cuadro de profesores, al equipo directivo, y así hasta ahora, que hay mucha gente trabajando.

-¿Cómo recuerda esos primeros años, en los que Aldecoa y usted fueron pioneros?

-Los primeros años fueron de mucho trabajo, pero también de muchas ganas. Fue creciendo poco a poco el número de alumnos. El primer año fueron unas 135 personas, el segundo ascendieron a 350, el siguiente 550, el siguiente 1.000… Y luego estuvo estabilizado mientras estuvimos en Oviedo con la capacidad que tenían las aulas de Oviedo, que eran dos turnos, entre 1.200 y 1.400. Y a partir de la apertura de otras sedes, ha ascendido a 2.700 alumnos. Este año la preparación es online, por lo que no sé cuántos lo hacen en Oviedo, pero habitualmente suelen ser la mitad del total de alumnos.

-¿En qué consiste ese curso intensivo? ¿Cómo podría definirlo?

-Se trata de una preparación de alto rendimiento, enfocada específicamente a la preparación del examen MIR. Los últimos siete meses son el esfuerzo en mayúsculas con una dedicación de 11 horas y media diaria a ello. De estas, siete horas son de estudio, hora y media de preguntas de test, es decir, de exámenes todos los días y las otras tres horas, de clases de repaso.

-Estos cursos cuentan con varias modalidades, adaptadas a los propios alumnos, ¿en función de qué escogen una u otra opción?

-Están adaptadas en función del tiempo que ellos quieran dedicar a la preparación de la prueba. Son tres las modalidades que ofertamos: de 17, de 10 y de 7 meses. Estas opciones son mayoritariamente presenciales en ciudades como Oviedo, Madrid, Barcelona, Sevilla y en Valencia, pero también ofrecemos la preparación a distancia para aquellos que no quieren o no pueden desplazarse. Ahora mismo, todas están siendo online por la pandemia del Covid-19.

-En referencia a este curso, que continúa siendo online, y los próximos, ¿cómo será esa «nueva normalidad» en MIR Asturias?

-Nadie puede contestar a esa cuestión porque no sabemos cómo va a evolucionar la pandemia. Estamos expectantes de cara al futuro. Nosotros actualmente estamos llevándolo a cabo de la manera que creemos puede ser mejor para el alumno. Esto es llevar las mismas clases que daríamos diariamente en el seminario de Oviedo a la retransmisión en el domicilio de los alumnos, es decir, de manera telemática. Hemos cambiado las aulas conjuntas por las casas de cada uno de los estudiantes.

-¿Cómo valora esos buenos resultados de los alumnos?

-Al final, todo se resume a un ambiente de trabajo excepcional, donde los alumnos se esfuerzan muchísimo por intentar aprender la mayor cantidad de medicina posible que es lo que va a procurar medir el examen MIR. Es decir, el total de conocimientos de medicina de cada presentado. Al final eso es lo que mide esta prueba.

-Durante el confinamiento, salía el dato acerca del tiempo que dedican los estudiantes del MIR a estudiar durante esos meses. Al contrario de hundirse o encontrarse algo perdidos, parece que dedicaron incluso más horas. ¿Esto a qué se debió?

-Esto se refleja en que realmente han dedicado más tiempo a la preparación que alumnos de otros años en el mismo momento temporal. Esto se refiere a la preparación previa al intensivo, es decir, antes de esos últimos siete meses finales. Porque los días, en temporada de estudiar el intensivo (11 horas y media diarias) no dan más de sí para estudiar ni preparar la prueba. Ya se pasan el día trabajando en ella.

-Este año ha estado marcado por el Covid-19, ¿cómo organizaron las clases para intentar el menor mal posible?

-En ningún momento dudamos. El curso pasó a online antes del Estado de Alarma. Nosotros fuimos siguiendo las informaciones científicas que se iban publicando y tomamos la decisión de pasar el curso a online a principios de marzo, porque un parón no es compatible con la preparación del examen.

-Como parte del sector sanitario español, ¿cómo ha visto y vivido la situación excepcional de estos meses?

-Realmente la he vivido con muchísima admiración por los compañeros que están en primera línea y agradecimiento y reconocimiento a su gran labor durante este tiempo.

-¿Cree que con la pandemia se han notado ciertas carencias, tales como la precariedad que viven varios compañeros del sector, la falta de materiales de protección, etc.?

-Esto se sale ya un poco de la preparación del MIR, pero yo creo que lo fundamental en esta situación y en caso de una segunda oleada, es que no se cometan los mismos errores y todo el mundo cuente con equipos de protección a la altura de la ocasión. Intentar hacerlo lo mejor posible.

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