El incierto futuro del Materno: Infancia planifica una reestructuración y los sindicatos le acusan de querer cerrarlo

Derechos Sociales señala que potenciará el acogimiento temporal y dotará una garantía económica para estos menores en el presupuesto. UGT y USIPA anuncian el inicio de una negociación

Una madre con su bebé
Una madre con su bebé

El Principado planifica una reorganización de las políticas de acogimiento de menores pero los sindicatos denuncian el cierre encubierto del Centro Materno de Oviedo, que ha sido durante años un referente en la atención a la infancia, con unidades que han asistido a niños con edades comprendidas entre los 0 y los 18 años. La noticia ha saltado tras la celebración de una reunión a la que han asistido tanto el comité de empresa como la junta de personal y una amplia representación de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar. Lo que ha quedado claro en la reunión es que el plan de la administración pasa por reforzar el acogimiento familiar para evitar la denominada «institucionalización» de los menores y eso obligará a reordenar los recursos existentes. Queda por delante una negociación que comenzará en pleno mes de agosto y en la que se intentarán conjugar el interés de los menores con el del centenar de profesionales que trabajan en este terreno. .    

Los sindicatos UGT y USIPA han explicado que en la reunión se ha adelantado que la reestructuración de la actual red de atención a la Infancia implicará el cierre del Materno. Ambos han asegurado que durante el encuentro se les ha explicado que la reestructuración del sistema de acogimiento residencial de menores es imparable, que es necesaria para adaptarse a la Ley del Menor, que data del 2015, y que está amparada por expedientes de la Fiscalía de Menores, por el Defensor del Pueblo y por informes presentados incluso por personal del Materno Infantil que, según la consejería, señalan la necesidad dar a los menores soluciones familiares y estables. UGT ha calculado que esta reestructuración afectará a más de 90 trabajadores, entre funcionarios y laborales, fijos y eventuales, públicos y de empresas concertadas. 

Los sindicatos han recibido con sorpresa la propuesta del Gobierno asturiano, entre otras razones, porque se presenta por sorpresa y en pleno verano. A falta de datos más concretos, UGT ha adelantado que velará para que sus derechos sean respetados y para evitar la destrucción de empleo público. Usipa, por su parte, ha preguntado ya por los plazos que barajan para desmantelar el Centro Materno Infantil, ya que cerrar un equipamiento de esta envergadura requiere de planificación, tiempo y recursos. No ha obtenido, por el momento, respuesta. Los responsables de Usipa han reconocido que en el encuentro se les ha dicho que los cambios son «irrenunciables». Se ha concretado que todos los cambios vinculados con la gestión de personal se realizarán de acuerdo al convenio colectivo y manteniendo sus condiciones laborales y las categorías profesionales.

La consejería ha negado que su intención sea cerrar el Materno. El Gobierno ha recordado que este centro tiene una capacidad de 50 plazas pero que en la actualidad tan solo alberga a 14 menores de hasta 6 años. Por eso, ha explicado que «es necesaria una reasignación de efectivos para adecuar los recursos materiales y humanos a la nueva realidad del conjunto de centros de protección de menores». Lo que no ha dejado definido es dónde se ubicará físicamente la unidad de acogimiento de 0 a 6 años, si en el edificio actual o en otro diferente. Los sindicatos insisten en que la intención es cerrar el actual equipamiento. 

La Consejería de Derechos Sociales, en cambio, pone el foco en la política de infancia que trata de implantar en Asturias. Su idea básica, ya anunciada, consiste en reforzar el acogimiento en familias y adaptar la normativa existente. Para conseguirlo ha explicado que se centrará en la «revisión continua todos los acogimientos temporales de los programas de familias canguro y que diseñará una campaña divulgativa para potenciar el acogimiento familiar. También ha anunciado la modificación de la Ley del Menor del Principado, con la Ley de Presupuestos de este año 2020, para acoger una nueva medida de protección. Su pretensión es crear una garantía económica reconocida al menor que se encuentran en régimen de acogimiento en familia ajena.

Toda esta medidas, señalan desde la administración «van acompañadas necesariamente de una reestructuración de los recursos residenciales, por ello el centro Materno Infantil debe adecuarse a estas nuevas medidas que tienen como objetivo reducir el acogimiento residencial de los menores de 0 a 3 años». Fuentes de Derechos Sociales han recordado que hay una campaña en marcha para favorecer el acogimiento de menores, para evitar, precisamente, la institucionalización de los menores. Esta se inició hace unos meses y está previsto que se retome en septiembre. «El fin principal de nuestra gestión es la defensa del interés superior del menor, ya que los niños y niñas son titulares de derechos y nuestra responsabilidad es garantizar que puedan ejercerlos», explica. 

El modelo del Materno

El fin del modelo del Materno, que llegó a acoger diferentes unidades en las que se atendía a niños de 0 a 18 años, comenzó hace ya tiempo. En 2018 cerraba la unidad de primera acogida (UPA) del Centro Materno Infantil de Oviedo, la única de estas características que había recogida en el organigrama asistencial de la comunidad. Esta unidad tenía una trayectoria de casi tres décadas. Fundada a principios de los años 90, inicialmente, acogía a niños de todas las edades. Hubo una época en la que fue también el centro de referencia para los menores extranjeros no acompañados, conocidos como Menas. El modelo se fue actualizando y los diferentes gestores políticos fueron introduciendo cambios. En el momento de la clausura, la UPA se encontraba temporalmente en la Fundación del Orfanato Minero (Fundoma) y atendía a niños entre los 12 y los 18 años, tanto asturianos como los extranjeros que tienen a sus familias, contaba con doce plazas estables y dos extra para emergencias y tenía una media estable de 10 usuarios. 

Antes ya había salido los menores en primera acogida de entre los 6 y los 12 años, la otra horquilla de edad desgajada del Materno. Desde hace unos años están en el Centro Los Pilares, a donde se trasladó también a los de 12 a 18 años. Por su parte, la acogida de los Menas la está realizando la Fundación Cruz de los Ángeles, que tiene complejos propios.

Todos estos cambios han registrado la resistencia de los profesionales adscritos a Infancia, que han denunciado el desmantelamiento de un modelo y de unos equipos que habían demostrado su valía. 

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