Pablo Fernández: «Nos quedan un par de años para vivir de forma diferente con la COVID y varios más para superar sus efectos»

El consejero de Salud cuenta en esta entrevista que no autorizará grandes eventos que pongan en riesgo a la población. Reconoce que la presión hospitalaria podría aumentar antes del otoño pero dice que están preparados

El consejero de Salud del Principado, Pablo Fernández Muñiz
El consejero de Salud del Principado, Pablo Fernández Muñiz

El consejero de Salud no quiere demonizar ni a turistas ni a los empresarios del ocio pero no piensa autorizar grandes eventos que pongan en riesgo a la población. Pablo Fernández Muñiz asegura que mantendrá el timón de su departamento en la misma dirección, incrementando la red de vigilancia y el control de contactos estrechos, preparándose para una posible nueva oleada o para un cambio en el comportamiento del virus y trabajando con los sectores más afectados. No realiza declaraciones grandilocuentes pero defiende su trabajo. El éxito de Asturias en esta epidemia del coronavirus no reside solo en el aislamiento territorial, que también. Defender eso supondría infravalorar el trabajo realizado por miles de profesionales durante meses. Fernández Muñiz repasa en esta entrevista para La Voz la situación actual, con la aparición de nuevos focos y el temor a un repunte antes del otoño.

-Asturias aguanta mejor que otras comunidades pero el goteo de nuevos positivos es continuo. ¿Está preparado el Principado para una segunda oleada de coronavirus?

-Mantenemos una tensión continua desde el principio para poder estar preparados para actuar correctamente y, además, ahora contamos con más experiencia. Aún son muchas las incertidumbres sobre el comportamiento epidemiológico de esta nueva enfermedad, y ante la incertidumbre la respuesta debe ser la prudencia, es decir, seguir controlando los brotes que surjan y estar preparados para un posible escenario muy adverso. Para ello hemos fortalecido el sistema con profesionales y con recursos materiales.

-La estrategia autonómica de contención se basa en dos pilares: la Atención Primaria y los rastreadores. ¿Tiene Asturias suficientes profesionales dedicados a estas labores?

-Actualmente la planificación que se ha realizado cuenta con las claves de reforzar la salud pública y reforzar la Atención Primaria, además de adecuar el número de profesionales en cada sector. En la gestión de esta crisis sanitaria no hay un solo sector protagonista, más bien es una red de equipos que deben estar siempre perfectamente coordinados y reforzándose en los aspectos que sean necesarios continuamente.

-El jefe del Servicio de Epidemiología del Principado ya adelantó que esperan contratar más rastreadores. ¿Qué cifra tienen en mente? ¿Cuántos rastreadores tenemos en la actualidad?

-En Asturias se realiza esta labor con un Sistema de Vigilancia de Contactos Estrechos donde el primer escalón es el de la detección y primera investigación de contactos por los 2.500 profesionales asistenciales de la red de Atención Primaria, además de los de Prevención de Riesgos Laborales y los profesionales de los centros sociosanitarios. Además, y con función exclusiva para este sistema de vigilancia, en estos momentos contamos con 74 profesionales (52 médicos, 2 enfermeras y 20 trabajadores sociales), y la próxima semana se incorporarán un mínimo de 20 nuevos trabajadores sociales, ampliable en función del desarrollo de la incidencia y número de brotes, así como más médicos a lo largo de las próximas semanas. Por otra parte hay unos 200 profesionales más, de diferentes categorías, ya trabajando en diversas funciones imprescindibles para el rastreo o investigación epidemiológica en las diferentes áreas sanitarias: toma de muestras, citas, información, gestión informática,…

No es lo mismo una ratio de vigilancia basada en un call-center con sólo teleoperadores que un sistema de vigilancia con una red de profesionales

-A pesar de las nueve últimas incorporaciones, Asturias tiene menos rastreadores que la media española y es la tercera que menos tiene por número de habitantes.

-Las ratios que se plantean en diferentes publicaciones hay que interpretarlas con cuidado y evitar que lo cuantitativo contamine el análisis y la planificación. Hay que tener en cuenta cantidad y calidad: el análisis numérico aislado podría ser engañoso y hacernos caer en triunfalismos huecos. Un sistema en red, con un grupo nuclear específico de vigilantes, evita desgastar mucho al sistema sanitario en una situación como la actual, permite centralizar el conocimiento y la acción en un grupo más cualificado y menos diversificado, ser menos variables y mejorar la coordinación de las acciones en brotes. No es lo mismo una ratio de vigilancia basada en un call-center con sólo teleoperadores que un sistema de vigilancia con una red de profesionales liderados por un grupo específico y de alta cualificación. En cualquier caso siempre deberá haber un incremento progresivo de personal según la incidencia o la complejidad de la investigación epidemiológica.

-Los críticos señalan que el éxito en la lucha contra la pandemia se debe básicamente al aislamiento de la región. ¿Qué les responde?

-Hay muchos factores, incluyendo el aleatorio. De todas formas no se trata de hacer un ranking de quiénes han sido los mejores en una situación desgraciada como esta… Aquí nadie gana. Geográficamente hay otras zonas aisladas en nuestro país que han tenido incidencias superiores. Sí que podemos decir que conseguir el objetivo inicial de aplanar la curva, es decir ralentizar el aumento de la incidencia, nos permitió en Asturias tomar decisiones trascendentes con mayor anticipación. Ahora bien, yo nunca hablaría de éxito cuando hay personas que por culpa de este virus ya no están entre nosotros.

Se está realizando un acopio de grandes cantidades de material de protección en una reserva estratégica para evitar los efectos de un eventual nuevo escenario de dificultad de adquisición a nivel mundial

-El personal sanitario registró altas tasas de contagio en Asturias. ¿Tienen material suficiente en el caso de que se produzca una segunda oleada?

-Hasta la fecha nos consta que los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales del Servicio de Salud del Principado de Asturias se han notificado 296 profesionales afectados por el COVID19 dentro del ámbito laboral, que representa, el 1,83% de la plantilla total, de los que actualmente siguen afectados cinco profesionales por COVID-19. La planificación anticipada que el SESPA realizó meticulosamente para la primera oleada contribuyó a que no fuera mayor. Actualmente se está realizando un acopio de grandes cantidades de material de protección en una reserva estratégica para evitar los efectos de un eventual nuevo escenario de dificultad de adquisición a nivel mundial.

-Ahora mismo [el jueves por la tarde] hay ocho focos activos, la mayoría relacionados con bares y negocios de hostelería. ¿En qué entornos hay más riesgo de contagio?

-En líneas generales, hay más riesgo en los entornos donde puede darse una mayor relajación de las medidas de protección, como el ocio en el contexto de encuentros de amigos o en encuentros de familiares no convivientes. La euforia y la comprensible necesidad de disfrutar de algo tan valioso como son las relaciones sociales no nos deben traicionar. Es por ello que debemos insistir en las medidas básicas de protección: mascarilla, lavado frecuente de manos y distancia de metro y medio.

-En el caso de los locales de Oviedo, Gijón, Llanes y Castropol la respuesta ha sido contundente con miles de PCR. ¿Cuántas pruebas de este tipo puede hacer Asturias al día?

-Con el nuevo robot donado esta semana, se ha duplicado la capacidad teórica hasta unas 5.000 PCR diarias, pero es muy importante no perderse con PCR innecesarias o indiscriminadas. Actualmente ya se han realizado más de 282.000 pruebas diagnósticas en el Principado de Asturias, de las que más de 176.000 son PCR, y aunque siempre hemos sido de las comunidades autónomas con mayor tasa de PCR por 1.000 habitantes, lo que realmente tiene más valor en la estrategia de Asturias, a los ojos de los principales especialistas mundiales, es la adecuada indicación de estas pruebas por nuestros epidemiólogos para tomar las decisiones más acertadas.

Se ha duplicado la capacidad teórica hasta unas 5.000 PCR diarias, pero es muy importante no perderse con PCR innecesarias o indiscriminadas

-Las últimas medidas tomadas por el Principado han sido controlar locales de hostelería, restauración y ocio nocturno. ¿Son los sectores que más les preocupan?

-Nos preocupan todos los sectores. La Salud Pública debe tener una visión generalista, donde preocupe la hostelería, las condiciones laborales, el ámbito de la educación, la movilidad, las personas institucionalizadas, la atención sanitaria, la vulnerabilidad social. Es una visión integral de nuestra sociedad.

-La hostelería y el ocio nocturno se moviliza y dice que se les está criminalizando. ¿Qué les tiene que decir? ¿Están cumpliendo con los protocolos?

-Nos hemos reunido con ellos antes de realizar las resoluciones que lo regulan y nos dieron muy buenas ideas y sugerencias, que recogimos. Es muy importante que velemos conjuntamente por que se cumplan, por el interés de todos.

-¿Ha sido el turismo el detonante de los nuevos focos?

-A mayor movilidad, mayor transmisión. Eso lo sabemos todos, pero también es necesario tomarse vacaciones… Debemos ser capaces de hacerlo de manera segura, observando las medidas de seguridad que todos conocemos y evitando aglomeraciones.

A mayor movilidad, mayor transmisión. Eso lo sabemos todos, pero también es necesario tomarse vacaciones

-Hemos pasado de los casos importados a los brotes en negocios y en celebraciones familiares. ¿Son controlables? ¿Qué comportamiento esperan?

-Se espera que estemos mucho tiempo aún sin una solución definitiva para esta enfermedad y su transmisión, por lo que debemos seguir esforzándonos todo lo necesario por mantener los brotes que surjan bajo control. El objetivo por tanto debe ser vigilancia estrecha, detección precoz y aislamiento temprano.

-Las residencias son los establecimientos que más sufrieron en la primera oleada. ¿Será necesario tomar nuevas medidas o esperan controlar la situación con las que están en vigor?

-Desde el inicio de esta crisis sanitaria hemos trabajado coordinadamente el sistema sanitario y el sociosanitario, y se ha hecho un esfuerzo grande en todos los sistemas de vigilancia reforzada en residencias así como en la intervención tras la detección precoz. La mortalidad en todo el mundo fue especialmente importante entre los mayores institucionalizados, y gracias a esta labor bien coordinada la mortalidad en Asturias no fue tan alta como en otras partes. Ahora, con algo más de experiencia, hemos generado normativa intensa, como la resolución del 19 de junio, para profundizar en esta línea y tener un sistema que cuide y que actúe lo más rápido posible. En los centros residenciales de personas mayores y personas con discapacidad, mantenemos un sistema de vigilancia estrecha con el objetivo de realizar una detección precoz de casos sospechosos que nos permita realizar intervenciones rápidas y contundentes para minimizar los efectos de posibles brotes.

-¿Se deberían cerrar las puertas a los visitantes de los geriátricos de manera preventiva?

-Hay que tener en cuenta que son medidas de limitación de derechos y que tienen un efecto sobre la salud de nuestros mayores, por lo que todas las medidas que adoptemos deben ser proporcionadas. Por ello, existe un procedimiento para la realización de visitas a fin de minimizar riesgos, que se suspenden de manera preventiva por ejemplo ante una sospecha de caso, hasta la obtención del resultado de la PCR. Estos procedimientos se van actualizando y adecuando permanentemente a la situación epidemiológica.

En este momento se están detectando positivos en personas mayoritariamente jóvenes y asintomáticas

-A nivel nacional ha cambiado el perfil de los nuevos infectados. ¿También ha cambiado en Asturias?

-En este momento se están detectando personas mayoritariamente jóvenes y asintomáticas, en España y en Asturias es el mismo perfil.

-Los últimos datos indican una caída de la mortalidad pese al repunte de contagios. ¿A qué se debe?  

-A lo anteriormente señalado. Al principio de la crisis sanitaria fue fundamental centrarnos en los casos potencialmente graves y con mayor mortalidad. Ahora mismo estamos detectando con mayor anticipación esa parte que es menos patente. Sin embargo es necesario analizar con atención cómo va a ser la evolución del virus en cuanto a su comportamiento y agresividad.

-¿Teme que los actuales brotes vuelvan a elevar la presión hospitalaria antes de la temida oleada de otoño?  

-Es posible que eso ocurra, es una de las hipótesis y es uno de los objetivos estar perfectamente preparados para ello. Aunque siempre se habla más del tema de recursos materiales, quiero destacar la vital importancia de que en estas fechas consigamos mantener controlados los brotes para que nuestros profesionales asistenciales puedan tener el necesario descanso tras tanto esfuerzo y estrés, para estar bien preparados física y moralmente.

Es posible que se eleve la presión hospitalaria antes del otoño, es una de las hipótesis y es uno de los objetivos estar perfectamente preparados para ello

-¿Considera que se abrieron las fronteras demasiado pronto?

-Es un equilibrio complicado. No podemos asegurar un riesgo cero ni podemos pretender un confinamiento perpetuo. Asturias podría haber sido seguramente una zona libre de virus y si hubiéramos estado cerrados posiblemente cumpliríamos dos ciclos de incubación sin nuevos casos, pero ese aislamiento tendría un impacto terrible en el sector social y económico, y eso también produce un enorme detrimento de la salud de las personas. Hay que conseguir funcionar como sociedad con protección y seguridad.

-Si la situación vuelve a descontrolarse, ¿qué alternativas hay al confinamiento?

-Extremar medidas de protección y de cuidado a los más vulnerables, valorar la no realización parcial o completa de aquellas actividades o eventos donde se identifiquen más brotes, y un trabajo intenso con aquellos sectores de más riesgo para favorecer la mayor protección posible.

-Las comunidades autónomas han tomado medidas diferentes. Por ejemplo, Galicia obliga a fichar a las personas que llegan a su territorio. ¿Veremos eso en Asturias?  ¿La disparidad de criterios entre comunidades ayuda o no a la lucha contra la pandemia? ¿Debería tener el Gobierno central más peso en la toma de decisiones?

-No es un planteamiento ahora mismo que tengamos en Asturias. Efectivamente, es necesario incidir en la coordinación de las comunidades autónomas y la importancia de criterios homogéneos con la menor variabilidad posible, pero no seamos miopes, también con el resto de países… Esto es una pandemia.

No tiene sentido exigir registro si observamos que hay cumplimiento de las medidas

-Lo que sí ha hecho es recomendar a los establecimientos de hostelería a registrar a sus clientes. ¿Valoran la opción de que esas recomendaciones pasen a ser obligaciones si los establecimientos y los clientes no colaboran?

-No en este momento, aunque en cualquier caso sería necesariamente en el contexto de otras medidas de protección y prevención. No tiene sentido exigir registro si observamos que no hay cumplimiento de las medidas… Eso es lo más importante.

-¿Por qué Asturias no ha descartado por el momento el uso de las nuevas tecnologías para rastrear los contactos de los infectados?

-Actualmente hay una aplicación llamada RADAR-COVID que ha sido pilotada por parte del ministerio con buenos resultados. Nos han informado de que están realizando algunos ajustes, y Asturias ha mostrado su interés en cuanto esté disponible como una herramienta complementaria para la trazabilidad de los contactos.

-El Principado ya ha cancelado grandes eventos para este verano. ¿Se celebrará algún evento multitudinario en la región en lo que queda de año?

-Según la normativa del 3 de julio, se ha generado una comisión técnica donde se valoran estos eventos con unos criterios muy estrictos. Lo que quiero dejar muy claro es que no autorizaré la celebración de eventos valorados como de alto riesgo para la población.

-El virus sigue presente en Asturias y en ascenso. Si esta línea siguiese en aumento, desde un punto de vista sanitario, ¿cree que es posible que el curso educativo sea presencial? Solo falta un mes para el inicio de curso.  ¿Debería ser telemático? 

-La presencialidad o no, o la alternancia entre un modelo presencial y no presencial deberá estar muy vinculado a la situación epidemiológica y a la adecuación de los recursos. Educación es un servicio esencial e imprescindible, y debe de ser un sector primordial donde garantizar la seguridad de trabajadores y del alumnado.

-Podemos pide realizar un PCR a los turistas que lleguen a Asturias. ¿Es viable?

-Los países con incidencias elevadas no envían ahora mismo turistas a nuestro país, no están permitidos esos vuelos. Hay que ser coherentes y proporcionados con las actuaciones que planteemos, a fin de asegurar lo más posible la seguridad de todas y todos.

Tenemos que pensar que probablemente nos quedan un par de años para vivir de forma diferente con la COVID

-¿Mirando hacia el futuro, cuándo cree que dispondremos de vacuna? ¿Prevé que haya problemas de acopio de la vacuna entre países?

-España ahora mismo forma parte de una alianza internacional para garantizar la compra y el abastecimiento de vacunas cuando estén disponibles, pero aún es pronto para dar fechas. De hecho, aunque lo esperamos y lo necesitamos, aún no se sabe si existirá una vacuna eficaz y segura que esté disponible en poco tiempo. Tenemos que pensar que probablemente nos quedan un par de años para vivir de forma diferente con la COVID y varios más para trabajar con los efectos económicos y sociales de esta crisis sanitaria que está azotando a todos los países del mundo.

-Desde el punto de vista personal. ¿Cómo ha vivido la pandemia? ¿Qué sentimientos y sensaciones ha tenido durante estos meses?

-Ante todo, y desde el primer momento, con gran preocupación por no tener nadie en el mundo conocimiento ni experiencia previa con esta enfermedad. Pero también con la seguridad de contar con un equipo solvente en la Consejería de Salud y en el Servicio de Salud del Principado, formado por personas con enorme motivación, con gran conocimiento en sus respectivas áreas y con unos valores humanos y éticos que son imprescindibles frente a un reto de las características de esta crisis sanitaria. Y también con la necesidad de agradecimiento tanto a los profesionales de la salud de Asturias como a los propios ciudadanos, por sus respectivos papeles durante estos meses… ejemplares a los ojos de todo el mundo.

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