Un asturiano en la cima de la Serie A italiana

Marcos Gutiérrez ASTURIAS

ASTURIAS

Diego Suárez en el estadio Friuli, Dacia Arena, hogar del Udinese Calcio de la Serie A
Diego Suárez en el estadio Friuli, Dacia Arena, hogar del Udinese Calcio de la Serie A

El sierense Diego Suárez trabaja desde esta pretemporada como fisioterapeuta del Udinese, equipo de la máxima categoría del fútbol italiano.

19 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace no tantos años ver jugar al máximo nivel, o incluso en equipos menores de categorías profesionales, a jugadores con más de 33 ó 34 años era una rareza. Esa edad era sinónimo de buscar praderas más verdes (y menos exigentes), en México o Japón, o de volver a las casillas de salida en 2ºb o tercera División. Solo los guardametas parecían poder estirar a base de oficio sus carreras un par de años más allá de esa barrera. Los casos de futbolistas que consiguen rendir a un nivel óptimo acercándose a la cuarentena son cada vez más habituales. En eso tienen mucho que ver los avances que se han producido en los métodos de entrenamiento, la alimentación, la medicina deportiva y, en igual medida, la fisioterapia.

Y de eso sabe mucho, precisamente, Diego Suárez. Un sierense que ha logrado poner su particular pica en el Flandes del deporte más popular del planeta. Hace un par de meses el destino llamó a su puerta y le invitó a dar el salto a uno de esos equipos cuyo nombre suena a clásico instantáneo de una de las ligas más importantes del viejo continente. Un equipo por cuyas filas, a lo largo de la historia, han pasado jugadores de la talla del mago Zico, Abel Balbo, Sensini, Aléxis Sánchez, Oliver Bierhoff, Shalimov, Ricardo Gallego o el mismísimo Dino Zoff. En efecto, desde el mes de julio se desempeña como fisioterapeuta del Udinese Calcio en una de las competiciones futbolísticas más exigentes: la Serie A. Explica que entró en contacto con el equipo de la región de Friul-Venecia Julia «a través de un compañero asturiano, Aitor Ruiz, que estaba aquí en el Udinese. Nos conocemos desde hace años y me comentó que iba a quedar un puesto libre».

Después de enviar su currículum y comprobar desde el equipo que su perfil se adecuaba a lo que demandaban, se organizaron las entrevistas personales en Údine, las cuales «fueron muy bien». La noticia de que le querían en el organigrama del club «llegó la misma semana de las entrevistas, en torno a finales de junio. Me llamaron de jueves para decirme que era el elegido».