Lista de espera y falta de personal: el bum de las reformas en el hogar tras el confinamiento

Carmen Liedo
Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Pintores
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Pintores, fontaneros, electricistas o albañiles confirman que están teniendo una carga de trabajo superior a la que tenían otros veranos

19 sep 2020 . Actualizado a las 09:23 h.

El verano siempre ha sido una época demandada para realizar según que reformas en el hogar: para pintar, realizar revisiones o cambios en la calefacción, o para acometer trabajos de albañilería de mayor calado. Quizá porque la gente ha estado muchos días en casa confinada por la COVID-19 y ha tenido tiempo para pensar en las mejoras que necesitaba la vivienda, porque ahora se busque un espacio más confortable si se produjera otro encierro o porque se han acumulado proyectos durante las semanas del estado de alarma, lo cierto es que los profesionales de los sectores vinculados a las reformas confirman que están teniendo una carga de trabajo superior a la que tenían otros veranos. Tal es así, que empresas y autónomos manifiestan que hay lista de espera para la ejecución de la obra y que ya escasea el personal en algunos ámbitos para realizar nuevas contrataciones.

El sector de la pintura es uno de los que está pasando por esa situación, abundante carga de trabajo y escasez de mano de obra. Así lo traslada Alberto Cartón, gerente de la Agrupación Regional de Pintores Asturianos (ARPAS), que asegura que «apenas pueden cubrir ya la demanda de mano de obra de los socios», que están teniendo una importante carga de trabajo al confluir que la pintura es un sector estacional y que hay obras que no se desarrollaron durante el confinamiento y quedaron pendientes. Y eso que, según añade, «no hubo un gran parón durante el estado de alarma». Además, el mismo apunta que la estancia en casa durante tantas semanas también ha hecho ver a la gente el deterioro de la pintura y ha visto la necesidad de pintar, también como una forma de desinfección de la vivienda.

«Puede haber una parte de factor psicológico que ha llevado a la gente a realizar obras en casa tras el confinamiento, y eso que también ha habido quien aprovechó el encierro para entrar en el mundo del bricolaje y no ha llegado a contratar servicios profesionales», comenta Alberto Cartón, que justamente por eso y por la sensible situación económica pensaba que este verano no sería de mucha carga de trabajando, resultando lo contrario. Es más, considera que se da, en general, en el mundo de las reformas en el hogar teniendo en cuenta que los socios que durante la crisis de 2008 ampliaron el catálogo de servicios «también están teniendo trabajo de reformas en general».

Confinamiento: tiempo para pensar en reformas

El sector de la fontanería e instalación de calefacción es otro de los que tampoco pararon durante el confinamiento y que, sin embargo, también está trabajando con lista de espera. Lo confirman empresas de Gijón, Carreño, Oviedo o de la zona de las cuencas. Rubén Marcos, socio de FontaLena, asegura que están teniendo mucho trabajo y que en ocasiones el plazo que les dan a los clientes para empezar a desarrollar la obra es de más de un mes. «Intentamos buscar gente, pero ya hay pocos profesionales para contratar», comenta este fontanero, que opina que «hubo gente que durante el confinamiento tuvo tiempo a pensar en reformas», además de las que se acumularon por el estado de alarma, periodo en el que principalmente se atendían las averías.

Desde otra empresa de fontanería de Carreño perciben que «todos los sectores vinculados a las reformas están trabajando con plazos largos». Esta concretamente da hasta dos meses de lista de espera a los clientes que les están solicitando actuaciones en sus viviendas. «Nunca se paró y en las averías y urgencias se siguió trabajando», señalan desde esta empresa que prefiere no hacer público su nombre, desde donde estiman que el boom de trabajo que hay ahora tiene que ver con que la gente quiera adecuar su casa a mejores condiciones «por el temor a un nuevo confinamiento».

La carga de trabajo es tal que muchas empresas han tenido que adaptar sus horarios porque, en ocasiones, los trabajadores han tenido que posponer sus vacaciones. Así, algunas han optado por hacer un horario continuo que permitiera a los empleados tener la tarde libre al tener que modificarles el periodo vacacional.

Desde la Asociación Empresarial de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de Asturias (Ineltas) también corroboran que los electricistas también han visto aumentada la carga de trabajo durante todo el verano, algo que David Vázquez, presidente del colectivo, vincula a que durante el estado de alarma sólo se atendieron las averías y las obras no urgentes quedaron pospuestas, «por lo que ha quedado mucho trabajo acumulado», asegura. Tal es así, que indica que si bien otros años «agosto es más bien un mes inhábil, este año está siendo muy movido» para poder dar respuesta a las actuaciones pendientes. No obstante, el mismo señala que en el sector tienen la incertidumbre «de qué pasará a partir de octubre».