Veterinarios asturianos inspeccionarán 196 comedores escolares en el arranque del nuevo curso
ASTURIAS
En las inspecciones realizadas se analizan distintos puntos que garantizan la seguridad alimentaria y el cumplimiento de la normativa de prevención de la Covid-19
18 sep 2020 . Actualizado a las 19:25 h.La apertura de todos los centros escolares asturianos es inminente, y con ellas arrancarán también 196 comedores escolares que estarán activos durante el curso 2020-2021 tanto en centros de educación pública como en la concertada y privada. Para controlar que en todos ellos se cumplan las normativas impuestas anualmente, y con especial atención a las medidas extraordinarias que se establecen con motivo de la pandemia de la covid-19, existe un equipo preparado para ello. Son los veterinarios de la Agencia de Seguridad Alimentaria, Sanidad Ambiental y Consumo, dependiente de la Consejería de Salud, serán los encargados, un año más, de inspeccionar dichos comedores escolares.
Los veterinarios realizan visitas periódicas a los comedores escolares para analizar diferentes puntos que garanticen una seguridad alimentaria. Puntos como el respeto a las buenas prácticas de manipulación los buenos hábitos de higiene para evitar la aparición de problemas relacionados con el estado de los alimentos o su preparación, son claves para los veterinarios. Así lo explica Rocío Quince, vocal del Colegio Oficial de Veterinarios de Asturias.
En este curso un tanto especial, serán también estos profesionales los encargados de revisar en los comedores escolares el cumplimiento de la normativa relacionada con la prevención y la no transmisión de la covid-19. «Nos aseguraremos de que los comedores escolares cuentan con el plan de contingencia adecuado, incidiremos en la necesidad de que se cumplan las distancias entre mesas, recordaremos que los grupos de alumnos deben ocupar siempre el mismo sitio en el comedor, etcétera», explica Quince.
Además, se prestará especial atención a la ventilación, la limpieza y desinfección tanto del espacio destinado al alumnado como a la cocina: «Es necesario, por ejemplo, que puntos que pueden contaminarse más fácilmente por los niños o el propio personal como mesas, sillas, interruptores, loza, cubiertos, las puertas de la nevera o los armarios sean desinfectadas mucho más a menudo y que todos los locales estén adecuadamente ventilados», manifestó Quince.
Anualmente estos profesionales también prestan especial atención al cumplimiento de la estrategia NAOS (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad), que tiene como meta invertir la tendencia de la prevalencia de la obesidad mediante el fomento de una alimentación saludable y de la práctica de la actividad física. En este sentido, Quince explica que «revisamos los menús y los alimentos que los componen, así como los métodos de preparación».
Rocío Quince quiso alabar también el papel de las cuidadoras y cuidadores de comedor, que este año tendrán una labor extra al añadir a sus labores al asumir el papel de concienciar a los más pequeños sobre el cumplimiento de las medidas implementadas por la pandemia. «En este curso, podría ser necesaria incluso la contratación de un mayor número de profesionales, pues en muchos colegios será necesario habilitar distintos espacios como nuevos comedores y su ayuda va a ser fundamental», asegura.