Así explica la Guardia Civil el positivo por alcoholemia de un abstemio en Tapia

Luis Fernández
Luis Fernández REDACCIÓN

ASTURIAS

Control de alcoholemia
Control de alcoholemia

Los agentes tienen instrucciones de desinfectar el aparato con unas toallitas especiales y de lavarse las manos con gel hidroalcohólico. El hombre asegura que a él nadie le dio gel

20 oct 2020 . Actualizado a las 18:06 h.

Un error humano provocado por las prisas que no tuvo consecuencias. Así podría resumirse la explicación que la Guardia Civil aporta sobre el positivo por alcoholemia de Ivan P.B., un lucense abstemio que la semana pasada dio positivo en un control en Tapia de Casariego. Desde Tráfico señalan que aunque se siguió el protocolo, previsiblemente este se lavó manos con más gel hidroalcohólico de lo debido, tocó la boquilla antes de que se secase y que, por eso, en un primer momento dio positivo. EL afectado sostiene que a él nadie le dio gel y que, por tanto, no se lo puso en las manos. Solo vio que rociaban con líquido el segundo aparato, algo que no ocurrió con el primero.

La Guardia Civil detalla la forma en la que actúan en un control de alcoholemia. En un primer momento realizan una primera prueba que llaman de «aproximación». Las directrices que tienen desde que se declaró la pandemia es que el agente debe lavarse la manos en presencia del usuario con gel hidroalcohólico, limpiar el alcoholímetro con unas toallitas especiales que no llevan alcohol y darle al conductor gel hidroalcohólico para que limpie sus manos antes de sujetar el aparato.

Una vez realizado este proceso, en el caso de que sea positivo, desde Tráfico explican que se hace una segunda prueba, que llaman «evidencial», para la que se sigue el mismo protocolo de desinfección pero en un aparato diferente. Este es el alcoholímetro del que se imprime el «tique» que se adjunta a la denuncia para continuar el proceso sancionador.