Los portavoces de la Junta consolidan su poder interno dentro de los partidos

ASTURIAS

La confirmación de Teresa Mallada como presidenta del PP se une a la victoria de Ignacio Blanco en el ámbito interno de Vox en la víspera del debate sobre el estado de la región

27 oct 2020 . Actualizado a las 13:25 h.

El debate de orientación, el conocido como debate sobre el estado de la región, llega esta semana al pleno en un momento marcado por el auge de contagios de la segunda ola, la posibilidad de que se adopten más restricciones a nivel nacional o autonómico. La magnitud de la pandemia deja escaso margen para poco más pero lo cierto es que el cruce de propuestas que se vivirá en el hemiciclo llega a un parlamento bastante distinto del que había el pasado mes de marzo no porque haya cambiado ninguno de los protagonistas con un escaño en la cámara sino por la concentración de poder en los portavoces parlamentarios que una mayoría de grupos ha derivado de forma interna en los últimos meses y que culminó, el miesmo viernes de los premios Princesa, con el anuncio de Génova de designar directamente como presidenta del PP regional a Teresa Mallada.

El gobierno asturiano, que llegó al verano aupado por las buenas cifras de contención de la pandemia no llega a esta semana con el mismo ánimo, con una durísima segund ola que golpea con fuerza al conjunto del continente; sus puntos más débiles con el ámbito educativo y la política industrial, con ya demasiadas demoras y falta de concrección a las demandas asturianas por parte del Ejecutivo central, especialmente en materia energética. Barbón tendrá que hacer frente a las críticas de los portavoces parlamentarios que llegan fortalecidos en la mayoría de los casos dentro del reparto de poder interno en los partidos.

Izquierda Unida, que con sus dos escaños es uno de los principales aliados de los socialistas para llegar al borde la mayoría absoluta, cerró de forma reciente la disputa abierta con la dirección federal y cuenta con una nueva coordinadora y sus procesos congresuales concluidos. Ovidio Zapico, diputado en la Junta es el coordinador general y aunque la portavoz del grupo es Ángela Vallina, el vínculo del parlamento y los órganos de dirección de la coalición son firmes.

El principal partido de la oposición, el PP, también ha hecho del grupo parlamentario su principal fortín de poder interno. Tras la confirmación de la portavoz Teresa Mallada como presidenta se zanja una larga disputa interna que se arrastró durantes las elecciones autónomicas hasta la dimisión de Mercedes Fernández para ir al Senado. En esta lucha ha habido batallas también en los tribunales. Una con el archivo de la causa contra Mallada en el caso Hulla; y que sirvió  para confirmarla como máxima dirigente regional tras cerrarse el proceso; otra que pese a llegar a una absolución se saldó con una expulsión: la del antiguo secretario general Luis Venta, mano derecha de Cherines. La bicefalia en el PP astruiano nunca funcionó bien y con la confirmación de Mallada se termina el periodo de poder interino en el PP asturiano.

Otro portavoz parlamentario que se ha hecho con las riendas del partido en los últimos meses es Ignacio Blanco, en Vox. Tras algunas intermitentes y apagadas desavenencias de Blanco con el presidente del partido en Asturias desde su fundación, Rodolfo Espina, el portavoz dio el paso de disputarle el puesto en la última votación interna, y le ganó de forma abrumadora además en un escasísisimo tiempo de campaña. No habrá bicefalia tanpoco en Vox, reunido el poder del presidente en la misma persona que en el portavoz parlamentario en la Junta General.

Caso aparte es Ciudadanos que ha vivido un periodo especialmente tormentoso en los meses del verano. Los naranjas llegan al pleno con Susana Fernández como portavoz, diputada que entró en la Junta después de varias renuncias de puestos más altos en la lista por el gran número de abandonos de independientes que dejaron la candidatura en el último año tras la renuncia del entonces cabeza de lista y exrector de la Universidad de Oviedo, Juan Vázquez. El grupo de Ciudadanos había elegido como portavoz a Laura Pérez Macho pero en verano una mayoría dentro del grupo de cinco diputados decidió sustituirla. Los naranjas asturianos han cerrado a nivel interno también procesos de renovación de la dirección que se han saldado con el refuerzo de la figura del teniente de alcalde de Oviedo, Ignacio Cuesta. Todas las interpretaciones se orientaron a ver un giro más conservador en la estrategia futura de Ciudadanos y su papel en la negociación presupuestaria es una incógnita. El año pasado el grupo con Pérez Macho a la cabeza cerró un acuerdo con los socialistas que fue vetado de repente en vísperas del debate desde Madrid.

Nada de esto sería necesario para sacar adelante las cuentas de la comunidad, si recibieran el respaldo de Podemos Asturies en que en la última legislatura vendió muy caro su apoyo (sólo lo dio una vez en el último año del mandato) y no lo ha dado todavía en este contexto. La portavocía de los morados recae en Lorena Gil y el poder orgánico en Daniel Ripa, muy confirmado en cónclaves internos que ya quedan lejos porque se celebraron el año pasado. Hay tensiones internas sobre la estrategia morada, sobre sus actuaciones sobre asuntos delicados como la compleja negociación de un consenso para la oficialidad del asturiano,pero también sobre qué decisión tomarán después de que haya un gobierno de coalición entre su partido y el PSOE a nivel nacional en el Estado. Y que presentará sus propios proyectos de presupuesto con el anhelo de aprobarlos, sería mucho más complejo de explicar que en años anteriores que no se alcanzara un consenso en Asturias a nivel autonómico.

Por último en el caso de Foro, es ahora portavoz el propio secretario general, Adrián Pumares. El partido todavía no ha terminado de cerrar todas las divisiones internas por la caída en desgracia y expulsión del propio fundador, Francisco Álvarez Cascos, a quien se mantien fiel el otro escaño de Foro en la Junta, el de Pedro Leal, pero que también fue suspendido de militancia. El conflicto en este caso está directamente enfocado ahora a los tribunales con la querella abierta contra Cascos por administración desleal y apropiación indebida en la gestión de las cuentas del partido, acusado de haber pasado facturas de gastos personales a la formación. Con todo, el voto de Pumares es especialmente valioso en un parlamento tan dividido, con siete partido con representación. Los 20 del PSOE más los dos de IU suman bastante para quedarse a una casilla de la mayoría absoluta, dee 23 votos, y por eso los grupos bisagra pueden amortizar su apoyo.