«El problema es que el virus está en la calle», explican desde el Observatorio de la Salud
16 nov 2020 . Actualizado a las 14:18 h.El coordinador del Observatorio de la Salud del Principado de Asturias, Mario Margolles, se ha referido este lunes al origen de las infecciones registradas en los centros de mayores. «Con la información que tenemos, la introducción del virus se hace a través de los trabajadores», ha señalado.
Margolles ha dicho que no se ha detectado ninguna infección fruto de visitas, que cumplen «estrictos protocolos de seguridad». Solo en menos de cinco ocasiones han detectado algún caso procedente de la salida de algún residente al exterior del centro, ha explicado.
Ha aclarado que su intención no es culpabilizar a nadie. «Yo también soy trabajador, tengo familia y hago vida fuera», ha explicado. El problema, ha subrayado es que «el virus está en la calle», de tal forma que la situación de las residencias no es ajena a la incidencia que se registra en el exterior.
Ha explicado que los trabajadores de estos centros están sujetos además a protocolos muy estrictos y que se realizan cribados periódicos para detectar nuevos casos.
Desde el Gobierno asturiano no descartan la posibilidad de utilizar test de antígenos de última generación también en estos centros, dada la ventaja que supone la rapidez a la hora de conocer el resultado de la prueba y la posibilidad de aislar rápidamente a la persona contagiada.
En una rueda de prensa, Margolles ha dado cuenta de los últimos datos relativos a la incidencia de la covid-19. A fecha de este domingo 15 de noviembre, en esta segunda ola de la pandemia en Asturias ha habido 1.684 casos en residencias de mayores, de los que 1.238 son en residentes y 446 en trabajadores.
Desde el inicio de la pandemia, con datos recogidos a 9 de noviembre, en Asturias había fallecido con coronavirus un total de 405 residentes. Asumiendo que el número total de residentes en Asturias se acerca a 13.500 personas, una aproximación a la incidencia es que han fallecido 3,0% de las personas cuyo domicilio es una residencia. No ha habido, de momento, fallecimientos en personas trabajadoras de centros de personas mayores y dependientes, informa Europa Press.
Un total de 157 de las 270 centros de mayores que hay en Asturias han registrado al menos un caso de coronavirus durante esta segunda ola de la pandemia y en 33 de ellas fallecieron 173 ancianos, el 40% de todos los decesos relacionados con la covid-19 durante estos últimos meses en Asturias.
Margolles ha explicado también que, aunque hay más casos ahora que en la primera ola, son mucho menos graves y hay una menor letalidad, ya que mientras en los primeros meses de la pandemia murieron 283 residentes en estos centros, en esta segunda fase, lo han hecho 173.
En concreto, mientras que la tasa de letalidad se situó en el 31% de los residentes positivos durante la primera onda, en la actual se ha reducido hasta el 13%, lo que supone que ha disminuido 2,7 veces.
Margolles ha subrayado además que, mientras en la primera ola de los casos registrados en geriátricos fueron el 40% del total y el 66% de los fallecidos, en esta segunda fase de la pandemia no llegan a uno de cada diez los positivos detectados y el 40% de las víctimas mortales.
Entre marzo y el 9 de noviembre se han contagiado 2.470 usuarios de este tipo de establecimientos (1.804 mujeres), con una media de edad de 85 años (siete más entre las residentes).
Para el director general de Cuidados, Humanización y Atención Sociosanitaria, Sergio Valles, «la situación es muy jodida» por lo que ha hecho un llamamiento al «autoconfinamiento» de la población porque es la única medida que ha dado resultado para frenar la expansión de la pandemia y porque la primera de protección en las residencias están en la calles, informa Efe.