Así es el megayate de lujo fabricado en Burela que ha ganado un premio mundial

La Voz BURELA / LA VOZ

ASTURIAS

El Hodor, de 66 metros de eslora y 14 de manga, durante las pruebas, navegando por la ría de Viveiro
El Hodor, de 66 metros de eslora y 14 de manga, durante las pruebas, navegando por la ría de Viveiro PEPA LOSADA

World Superyacht para el Hodor, construido por Armón Burela como auxiliar de otro buque de superlujo

10 dic 2020 . Actualizado a las 11:55 h.

Shadow boat o support yatch son los nombres, en inglés, de una emergente y sofisticada tipología de buques de apoyo, de soporte, auxiliares o de servicio a navíos de superlujo. El Hodor, el primero hecho en España y el primero del mundo con casco de catamarán, lo construyó Astilleros Armón Burela, lo proyectó y diseñó la firma australiana de arquitectura naval Incat Crowther, que ha contado con la asistencia técnica de la norteamericana YCTS, y del diseño interior se encargó la vasca Oliver Design. A horas de que toque mar en Burela el Wayfinder, otro megayate en el que vuelven a colaborar esas cuatro empresas, es momento de recordar que el Hodor acaba de recibir un premio mundial en ese tipo de embarcaciones, el prestigioso World Superyacht Awards 2020.

Promovido por Boat International, el galardón reconoce la arquitectura, el estilo naval, el diseño, la innovación y la ingeniería. Frente al otro aspirante, o cuyo nombre no ha trascendido, los jueces del certamen consideraron al Hodor, un «barco bien concebido, un digno ganador».

Calificar al Hodor de espectacular probablemente se quede corto ante un buque de lujo de estructura de aluminio, tres cubiertas, 66 metros de eslora y 14 de manga. Dotado de helipuerto, puede navegar a 22,5 nudos de velocidad. Propiedad del multimillonario norteamericano Lorenzo Fertitta, es la nave de servicio de su otro megayate, este de superlujo, el Lonian, de 87 metros de eslora.

Al Hodor lo llaman el «barco de los juguetes» porque transporta vehículos aéreos, terrestres y náuticos para disfrute de los propietarios del buque nodriza y de sus invitados. Los «juguetes» son nueve motos de agua, un catamarán de vela, cuatro quads, dos vehículos todoterreno, dos motocicletas de trail y dos lanchas láser. Helicópteros de hasta seis toneladas pueden aterrizar en la plataforma situada a la popa de la cubierta del puente. Un minisubmarino, equipos de buceo, cámara hiperbárica de descompresión y una lancha auxiliar de 18 metros de eslora son otros de sus equipamientos.

No han trascendido detalles sobre las dependencias interiores para el propietario y sus invitados, ideadas por la norteamericana Halberg Design y hechas realidad por la española Oliver Design. La tripulación se aloja en dos camarotes para oficiales y s siete dobles, y dispone de cocina, salón y comedor y lavandería, talleres y centro médico. «Mobiliario con recubrimientos de roble y teca de Birmania, pisos vinílicos, de moqueta y de teca, cortinas eléctricas o forrados decorativos con corian tallado», dan idea del lujo en este buque auxiliar de un megayate de superlujo.