Asturias, la comunidad igualitaria en riesgo de tener una educación elitista

ASTURIAS

Fotograma de la serie Élite
Fotograma de la serie Élite

El Principado destaca en inversión sanitaria pero los alumnos de entornos afortunados tienen más ventajas que el resto

25 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Asturias es una comunidad medianamente igualitaria, que destaca respecto al resto de comunidades en inversión sanitaria, con una cobertura frente a la pobreza notable aunque renquea en la atención a las personas dependientes. Entre sus mayores flaquezas se encuentra un elevadísimo envejecimiento de la población que se traduce en una tasa de pensionistas muy alta que hace que reciba más fondos de la caja común de los que aporta en la actualidad. En su camino de convergencia económica con la media nacional sufrió dos zarpazos demoledores en la última década, el primero con el crudo impacto de la Gran Recesión, el segundo, del que aún nadie se ha repuesto, por la expansión de la pandemia del cornavirus. Los resultados educativos de sus estudiantes se encuentran entre los mas destacados pero en ese ámbito concreto (con puntos brillantes como una mayor proporción de alumnos que terminan los ciclos obligatorios y también de la población con estudios universitarios) se adivina un peligro futuro, el riesgo de una formación elitista en el que el nivel socieconómico de las familias determine, más que en ningún otro lugar, los resultados de la escuela.

Son algunas de las conclusiones del exhaustivo 4º Informe sobre la Desigualdad en España, editado por el Laboratorio de la Fundación Alternativas, con apartados detallados dedicados desde la financiación regional, a las políticas de bienestar, sanidad o educación, además de las diferencias de renta.

El balance general, extendido en una largo periodo desde 2008 hasta casi el presente (muchos capítulos terminan con conclusiones orientadas a dar recomendaciones tras el impacto de la pandemia del coronavirus) se da cuenta de una diferencia crónica respecto a la capacidad de recursos de las comunidades de régimen foral y las del régimen común, también dentro de estas últimas de un distanciamiento cada mayor entre Madrid y el resto en aumento de riqueza que no se traduce, sin embargo, en mayores políticas públicas para corregir las desigualdades dentro de la capital. «Cabría pensar que, aunque los sistemas de nivelación han funcionado razonablemente bien a lo largo de los últimos años, las comunidades con mayor capacidad económica tendrían más y mejores posibilidades para cubrir los gastos sociales de forma adecuada. Sin embargo, la información disponible no permite confirmar esa hipótesis. Parece que la desigualdad en el gasto social de las comunidades se explica más por la demografía —tamaño y asentamiento de la población, grado de envejecimiento, etc.—, la orientación ideológica del Gobierno autonómico o su estrategia de acción política que por las diferencias de ingresos garantizadas por el sistema de financiación», se indica en el estudio.