Los perros de asistencia podrán entrar en los espacios de uso público

La Voz REDACCION

ASTURIAS

VILLAR LÓPEZ | EFE

El pleno de la Junta aprueba por unanimidad la ley que regula su presencia acompañando a personas con discapacidad en lugares como las tiendas de alimentos, las dependencias oficiales o el transporte

23 dic 2020 . Actualizado a las 17:05 h.

El pleno de la Junta General del Principado ha aprobado hoy por unanimidad la ley que regula el derecho de acceso a espacios de uso público de las personas con discapacidad que van acompañadas de sus perros de asistencia.

La normativa garantizará así su acceso a diversos espacios de uso público, ya sean de titularidad pública o privada, entre los que se encuentran los transportes; los lugares de esparcimiento al aire libre, incluidos parques, jardines y playas en cualquier periodo del año; y los centros y dependencias oficiales, así como los judiciales y de participación política y electoral.

El acceso también será libre a los establecimientos de venta de alimentos y de restauración, los alojamientos turísticos y las instalaciones deportivas, incluidas las piscinas hasta el margen de la zona de agua.

Además, se les permitirá la entrada a los centros de enseñanza, sanitarios, asistenciales y de servicios sociales, junto con las residencias, hogares y clubes para la atención de personas, y aquellos espacios dedicados al culto religioso.

De esta forma Asturias regula la figura de los perros de asistencia, tal y como ya se ha hecho en Andalucía, Madrid o Extremadura, a través de un texto que contempla la figura de las unidades de vinculación, entendidas como la unidad funcional que forman la persona usuaria y su perro de asistencia.

También recoge una clasificación de los diversos tipos de perros de asistencia entre los que figuran los de guía (adiestrados para conducir a las personas con discapacidad visual); de señal de alerta de sonidos (preparados para avisar a las personas con discapacidad auditiva) o de servicio (entrenados para ofrecer apoyo en actividades de la vida diaria a una persona con discapacidad).

Esta relación la completan los de alerta médica (formados para avisar en caso de que la persona a la que acompañan sufra una crisis de desconexión sensorial) o los que ayudan a personas con trastorno del espectro autista, que están adiestrados para promover la autonomía mediante la ayuda en las actividades de la vida diaria.

La norma prevé que, vía decreto, el Gobierno pueda ampliar esta clasificación cuando tenga constancia de que el adiestramiento en nuevas variantes de asistencia ha logrado resultados positivos.

En la defensa de la iniciativa en el pleno de la Cámara asturiana, la consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez, ha destacado que la norma «suprime las dificultades que estas personas afrontan a diario y que merman su capacidad de independencia, su autonomía y su participación social».

Se trata además de la primera ley que se publica en Asturias adaptada a lectura fácil, con el objetivo de favorecer su comprensión y análisis, «un paso importante en favor de la igualdad y favorece especialmente a las personas mayores, a quienes no conocen bien el lenguaje jurídico y también a las personas con discapacidad», según la consejera, informa Efe.