«Me siento liberada, libre de esta pesadilla», proclama Carmen Fernández, de 85 años y primera vacunada contra el covid en la provincia lucense
ASTURIAS
«Agradecida y alucinada de cómo los científicos consiguieron en tan poquísimo tiempo la vacuna» se declara esta residente en el geriátrico público de Burela
30 dic 2020 . Actualizado a las 22:11 h.«Me siento liberada, libre de esta pesadilla», proclama María del Carmen Fernández Pérez, una mujer de Oviedo que reside desde hace cinco años en el geriátrico de Burela y que no aparenta los 85 años que tiene. Este martes ha sido la primera de la provincia lucense en recibir la dosis inicial de la vacuna de Pfizer contra el covid-19. Lo vive con «mucha emoción» y se declara «agradecida, porque estoy alucinada de como los científicos consiguieron en tan poquísimo tiempo la vacuna». A ellos y «a todas las personas que hayan colaborado quiero públicamente darles las gracias» ya que la inmunización «es una suerte muy grande, lo estábamos pasando muy mal y a ver si salimos de esta».
Los primeros vacunados contra el coronavirus en la provincia han sido 65 usuarios y empleados del geriátrico público de Burela. Alrededor de las diez de la mañana de este martes les inyectaron la primera dosis. Asistieron el gerente del área sanitaria de la provincia de Lugo, la directora provincial de Sanidade y la directora de ese centro asistencial burelense, entre otros.
Cuando a Carmen le recuerdan que todavía queda una segunda dosis y, por tanto, que deben mantenerse las medidas preventivas, lo ve como «pan comido». Igual que hasta ahora, recuerda, tanto ella como quienes conviven en la residencia «procuramos ser responsables y además colaborar». En su opinión, la «limpieza extraordinaria» y el trato en el centro «influyó muchísimo en que no nos contaminásemos».
¿Por qué la eligieron para ser la primera en vacunarse? «Desde un primer momento ya dije que me apuntaba la primera, ya quise participar cuando las pruebas para la vacuna, pero no me admitieron por la edad». Para Carmen la vacuna «es la solución». También sorprende por su ánimo: «Tenemos que aguantar, porque fue muy mal lo que lo pasamos y ahora hay que resistir, hay que llegar al final».
A todos los que la han visto este lunes les ha llamado la atención el aspecto y la vitalidad de esta asturiana con unos 85 años tan bien llevados que resultaría casi imposible echárselos. Ya vacunada, comenta que está «perfectamente». Al comentario de que no aparenta su edad, responde con un «eso dicen, pero creo que algo habrá tenido que ver la residencia donde estoy desde hace cinco años».
«Una emoción tremenda, confianza en la vacuna», expresa María Sánchez del Río, enfermera en esa residencia y primera sanitaria lucense en vacunarse. Ve como una «suerte poderme vacunar», pero, al mismo tiempo, incide en el mensaje de todos sus colegas y de las autoridades, porque «es una cuestión de responsabilidad protegernos y empezar a poner un poco de luz a este momento tan complicado que hemos pasado». ¿Por qué ella primero?: «Me hacía especial ilusión vacunarme y siempre fui un poco abanderada, como Carmen, de que hay que vacunarse, confiar en la ciencia. Esto es un éxito. El día de hoy es memorable, de celebración, en el que tenemos que sentirnos muy orgullosos de poder acabar el año de esta forma», sobre todo porque en marzo «esto lo veíamos como muy lejos y la vacuna es una realidad y ahora hay que continuar».
A la vacunación en la Residencia de Maiores de Burela no faltó Ramón Ares, gerente del área sanitaria de la provincia lucense, quien se declara «moi contento, por fin, de iniciar a campaña de vacinación. Neste xaneiro, teremos vacinados a todos os residentes e profesionais da área, máis de 7.500 persoas nas residencias». Tiene unas palabras especiales para Carmen, a quien le da «grazas polo seu ánimo, ela dános ánimo a todos para seguir con esta vitalidade». No olvida a la enfermera María Sánchez ni a la directora del geriátrico, Patricia García. Para esta última, que el centro haya sido el primero de la provincia les hace sentirse «muy felices y muy emocionados». Desea «que sirva como ejemplo de la responsabilidad que debemos tener como sociedad cuando tengamos la posibilidad de acceder a la vacunación».