Desde la asociación aseguran que «se encontraban en perfecto estado» y ponen en el punto de mira a las cacerías en la zona
22 ene 2021 . Actualizado a las 17:20 h.El Fondo para la Protección de Animales Salvajes (Fapas) denuncia la desaparición de las dos únicas osas reproductoras que había en la zona alta de Teverga, concretamente en el Parque Natural de las Ubiñas. Desde la asociación señalan que el rastro de los plantígrados se perdió en septiembre de 2018 y agosto de 2019, respectivamente, justo en el momento en el que se iniciaron las cacerías de jabalíes en el espacio natural protegido.
«Sabemos que va a haber una justificación muy sencilla: “las han matado los machos”. Pero, el cuento de que los osos se matan entre sí, se ha caído con el caso Cachou. Es cierto que se dan casos, pero la desaparición de estas dos hembras es algo más que un hecho natural porque según comprobamos por el trabajo de seguimiento se encontraban en perfecto estado. Nada anormal que haga sospechar problema alguno con estas osas», defienden.
Al mismo tiempo, desde Fapas, declaran que cada año se incrementan estas batidas y, por tanto, disminuye la población. «En el año 2020, por ejemplo, se efectuaron solamente en el área de Teverga 88 batidas. Teniendo en cuenta que en cada batida pueden participar hasta 12 cazadores, en cada temporada de caza salen al monte más de mil personas armadas, que muchos se sitúan en puestos donde apenas hay visión en las zonas forestales y donde se dispara al bulto o a lo que se mueve», argumentan.
Una actitud, que, para su juicio, solo lo ven justificado desde el punto de vista político, puesto que se trata de una actividad de ocio. «A mayor intensidad de caza, mayor opción de conseguir votos a escala local en ayuntamientos con escasa población, donde un puñado de votos da a un partido u otro el poder municipal», recalcan.
Por ello lamentan que «estas situaciones se producen en territorios declarados como espacios naturales, donde la Administración debería de velar por encima de otros intereses por la conservación de la biodiversidad. Especialmente, por el oso al tratarse de una especie en grave peligro de extinción y encontrarse totalmente protegida».
Asimismo, consideran que, al fin y al cabo, todo queda en una imagen. «En una campaña mediática para ofrecer al turista el caramelo de una naturaleza salvaje. Lo único salvaje que hay en la actualidad en estos territorios es la gestión del Gobierno Regional de Asturias que hace de nuestra naturaleza», sentencian desde la asociación.