El esperanzador ensayo clínico de Asturias: «Los pacientes merecen un aplauso porque es muy duro»

Eva Fonseca lidera el estudio para el uso de la colchicina como fármaco contra el coronavirus en Cabueñes con voluntarios entre los ingresados

Hospital de Cabueñes, Gijón
Hospital de Cabueñes, Gijón

Nada es sencillo en la lucha contra el coroavirus y las mutaciones, las oleadas y las restricciones que acompañan a los auges de contagios lo ponen de manifiesto semana a semana. Pero también la pandemia ha mostrado la fortaleza del trabajo en equipo y la capacidad científica, se han puesto en marcha vacunas en un tiempo récord y los investigadores se afanan por buscar los fármacos más útiles para los tratamientos. Uno de ellos es la colchicina, una medicina que se ha usado durante años frente a la gota o la artritis y que podría ofrecer resultados esperanzadores también en pacientes con covid. Se va a comprobar pronto, a partir ya de las próximas semanas, en Gijón, en el Hospital de Cabueñes donde un equipo de científicos iniciará las pruebas con pacientes ingresados, todos voluntarios para tratar de demostrar su eficacia frente a uno de los mayores problemas de esta enfermedad: la hiperinflamación en los pulmones.

«La gente en general, la verdad es que tiene muy buena disposición; los pacientes también se merecen un premio porque es muy duro estar en una habitación aislado, muchas veces no tienes ni teléfono, hay situaciones muy complicadas y la verdad es que la gente lo lleva muy bien, yo la verdad es que le daría un aplauso a los pacientes, y general te dicen que sí quieren participar cuando les explicas»; afirma Eva Fonseca la médico internista que ha puesto voz al grupo de investigadores de Cabueñes que va a empezar de forma inmediata con los trabajos.

El origen de la investigación está casi al otro extremo del mundo, en Canadá. Allí en Instituto Cardíaco de Montreal se iniciaron los estudios sobre la utilidad de la colchicina frente a la pandemia pero con pacientes ambulatorios. En Gijón se hará con ingresados. Fonseca explicó que, sin embargo, son muchos los centros en todo el mundo que han ofrecido su colaboración, y en España están organizados alrededor del Hospital de la Princesa, en Madrid, liderados por Alberto Cecconi. Ya desde el inicio de la segunda ola, en Gijón se ofrecieron para participar «nos ha llevado bastante porque en estos temas las trabas burocráticas son un importante freno, hemos estado cerca de dos meses haciendo gestiones. Esta semana hemos tenido ya el ok, hemos hecho todos los trámites y es cuando podemos empezar a ofrecerlo a los pacientes».

Si todo fuera bien, y es algo que se tendrá que analizar con detalle en el estudio, el uso de la colchicina ofrece muchas ventajas, según recalcó Fonseca. La primera es que es un fármaco que ya existe, que es relativamente barato y sencillo de aplicar, como una pastilla, y que su uso tan prolongado hace que se conozcan muy bien los efectos secundarios. «Es muy prometedor por su bajo precio y da una perspectiva de uso en la población muy importante, pero hay que ser cautelos porque ha habido otros fármacos al principio de la pandemia, como la hidroxicloroquina, con la que se generaron muchas expectitivas y, al final, la eficacia ha quedado para casos muy concretos».

Incluso aunque todo saliera a pedir de boca con la colchicina tampoco sería para todos los enfermos de covid. Fonseca apuntó que no todos los pacientes sufren igual el virus y la investigación se centra especialmente en aquellos afectados por la hiperinflamación. «En un grupo de pacientes, no todos, el daño pulmonar que hay es por una especie de defensa del propio paciente de inflamación contra el virus, esta línea de investigación trata de atacar esa inflamación».

La investigadora destacó que en Cabueñes «todos vamos a una» y el equipo cuenta con el apoyo total de «el servicio de farmacia, que está siendo super colaborador, medicina interna y neumología también estamos trabajando a una, cardiología también, hematología que tiene una unidad de investigación que funciona muy bien, nos esta apoyando con su experiencia, todo el mundo está arrimando el hombro y tirando para adelante».

Cumplidos los plazos marcados en Gijón se conocerán los resultados en detalles, una investigación en la que unos pacientes tomarán el fármaco y otros no para poder comparar su eficacia. De momento, lo que se sabe desde Montreal es que muestra eficacia para tratar a enfermos de la covid-19 al reducir un 44 % la mortalidad y un 25 % las hospitalizaciones.

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