El acusado de asestar 15 puñaladas a su expareja en Lugones: «Pido perdón. Estoy terriblemente avergonzado»

La Voz OVIEDO

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Juzgados de Oviedo
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El hombre ha reconocido los hechos y ha aceptado una pena de 9 años de cárcel

02 feb 2021 . Actualizado a las 13:28 h.

El acusado de un delito de asesinato en grado de tentativa por asestar quince puñaladas por la espalda a su expareja en Lugones (Siero) en febrero de 2019 ha reconocido este jueves los hechos y ha aceptado una pena de 9 años de cárcel tras llegar a un acuerdo su defensa con la Fiscalía y la acusación particular.

El Ministerio Público ha reducido su petición inicial de prisión de 15 años al eliminar el agravante de parentesco, si bien ha mantenido el de desprecio de género y ha aplicado el atenuante de confesión de los hechos. «Pido perdón. Estoy terriblemente avergonzado», ha señalado el acusado, que se encuentra en prisión provisional, en la vista celebrada en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Oviedo.

En concepto de responsabilidad civil, la Fiscalía solicita que el procesado indemnice a su expareja con 115.000 euros por las lesiones, secuelas, daños morales y psicológicos padecidos y al Servicio de Salud con la cantidad que se acredite en ejecución de sentencia por los gastos de asistencia sanitaria prestada a la víctima, cantidad con la que no se ha mostrado de acuerdo la defensa del condenado.

La acusación particular, que ejerce el abogado Ernesto Tuñón, ha elevado esta cifra a 328.000 euros. El letrado ha mostrado su satisfacción por un acuerdo «justo» dada la «gravedad de los hechos» que ha cometido.

Según la sentencia, el acusado mostraba una actitud obsesiva y controladora hacia la víctima, a la que menospreciaba con insultos en presencia de los clientes del bar que ésta regentaba en Lugones, por quienes sentía unos celos exagerados, pues creía que todos pretendían mantener relaciones con ella.

Así ocurrieron los hechos

La mujer le comunicó su intención de romper la relación en las navidades de 2018 y el acusado, aunque inicialmente respetó su decisión y no la trató de disuadir, finalmente en enero de 2019 comenzó a enviarle mensajes para que la retomaran.

Tras ese contacto mantuvieron relaciones íntimas y, a partir de ese momento, el procesado volvió a comportarse de un modo controlador, le exigía saber con quién y dónde estaba en cada momento y la insultaba. El 5 de febrero de 2019, el procesado fue al bar y siguió manteniendo una actitud crítica y despreciativa hacia ella, según la versión fiscal, y al ver que ésta le ignoraba sintió una fuerte sensación de rechazo y frustración.

Al día siguiente, regresó al bar, discutió con ella y cuando la mujer se dirigió al almacén, cogió un cuchillo y, según la Fiscalía, de forma «repentina y sorpresiva» se lo clavó por la espalda, sin que la víctima pudiera defenderse. La mujer tardó 343 días en curar las heridas y le quedaron varias secuelas en cara y cuello muy visibles que le provocan un perjuicio estético importante, informa EFE.