El cuaderno de trabajo de Severo Ochoa, a buen recaudo en el Instituto Cervantes

Raúl Casado MADRID

ASTURIAS

El ministro de Ciencia, Pedro Duque, deposita en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado «in memoriam» del Nobel Severo Ochoa
El ministro de Ciencia, Pedro Duque, deposita en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado «in memoriam» del Nobel Severo Ochoa EFE | Rodrigo Jiménez

Parte del legado «in memoriam» del Nobel asturiano enriquece ya la Caja de las Letras

11 feb 2021 . Actualizado a las 12:38 h.

Inmenso y descomunal; así es el legado de Severo Ochoa, y desde hoy una de las partes más del importantes del mismo -el cuaderno experimental en el que plasmó los avances y trabajos que le llevaron hasta la consecución del Nobel de Medicina en 1959- enriquece la Caja de las Letras del Instituto Cervantes.

Es el cuaderno en el que Severo Ochoa reunió los trabajos experimentales que hizo sobre la enzima «polinucleótido fosforilasa» y la síntesis del ácido ribonucleico, descubrimientos que justificaron el máximo reconocimiento mundial y que constituyeron la base fundamental para el estudio del código genético.

«Esta enzima puede ser considerada la piedra Rosetta del código genético» llegó a decir el propio Ochoa, cuyo legado «in memoriam» ha sido hoy depositado en el buzón de seguridad número 1.709 de la Caja de las Letras de la antigua cámara acorazada de la sede del Instituto Cervantes por el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, según informa Efe.

Junto al ministro, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero; la consejera de Cultura, Política Lingüística y Turismo de Asturias, Berta Piñán; y la directora de contenidos del Museo de las Ciencias de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, Miriam Atienza.

El Museo valenciano es el depositario del legado completo del científico asturiano, cuyo propietario es la Fundación Bancaja, después de que el nobel se lo donara a su discípulo y amigo Santiago Grisolía cuando dirigía el Instituto Valenciano de Investigaciones Citológicas -propiedad de la Fundación Bancaja-.

Pedro Duque se ha referido a Severo Ochoa como «un caso paradigmático de cerebro fugado», ha recordado que el nobel repitió que en España había «ciencia muy buena pero insignificante» o que «en España no hay ambiente para estimular la ciencia», y ha asegurado que son historias «que por desgracia no nos suenan extrañas, pero que tenemos que corregir y que ya estamos empezando a mejorar».

El ministro ha subrayado que Ochoa es un referente para la ciencia española, pero también «un ejemplo de lo mucho que debemos mejorar», porque fue en Estados Unidos donde encontró «generosidad, comprensión y los recursos adecuados para desarrollar su trabajo».

«El español sirve para el soneto y para la fórmula, para la biología y para la astrofísica; defendemos que los matices de nuestra lengua plural llegan a donde muchas veces no llegan las simplificadas lenguas universales», ha manifestado Luis García Montero, quien ha reivindicado la importancia del español en todos los ámbitos, también en el científico tecnológico.