Villaverde: «Confío en que podamos recuperar cuanto antes la presencialidad que tanto necesitamos y queremos»

Elena G. Bandera
Elena G. Bandera REDACCION

ASTURIAS

Ignacio Villaverde, rector de la Universidad de Oviedo
Ignacio Villaverde, rector de la Universidad de Oviedo

El nuevo rector de la Universidad de Oviedo, que presentará a su equipo en los próximos días, explica cuál va a ser su hoja de ruta inicial: «Lo primero que me preocupa es la situación económica real porque va a condicionar las prioridades»

14 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hacía 61 años que la Universidad de Oviedo no tenía al frente a un jurista -Valentín Silva Melero, entre 1954 y 1960, fue el último rector procedente de la Facultad de Derecho- pero a Ignacio Villaverde, el catedrático de Derecho Constitucional que el pasado viernes conseguía el 52% de los votos ponderados para dirigir la institución académica asturiana durante los próximos cuatro años, lo que le parece aún más histórico es ser el primer rector que nació y que vive en Gijón. «Aunque Torcuato Fernández Miranda, que fue un rector comisario en su momento, era de nacimiento gijonés, lo cierto es que llevo a gala que no solo soy de Gijón sino que siempre he vivido en Gijón. Es una buena noticia que vuelva otra vez al caserón de San Francisco un hombre del Derecho, pero también es un signo de los tiempos que el rector de la Universidad de Oviedo sea un gijonés».

Un gijonés del barrio de El Llano -«en la época dura, cuando las calles estaban sin asfaltar, porque ahora es un lujo»-, que decidió estudiar Derecho para asegurarse una salida profesional y que, «a golpe de encuentros casuales que te cambian la vida y de mucho afán», atesora una trayectoria personal, académica y profesional que, de momento, le ha llevado a ponerse al frente de su universidad para transformarla de manera «radical».

-¿Cuál cree que ha sido la clave de la victoria de su candidatura?

-Cuando hacíamos nuestros análisis de tendencia de voto ya sospechábamos que estas elecciones se iban a decidir entre los que estaban cómodos con el modelo existente y no veían necesidad de ningún cambio y entre quienes entendían que había que dar un cambio, y además radical, al modelo de universidad y a la manera de hacer universidad. Esto lo digo con un enorme respeto para cualquiera de las dos opciones, es un análisis electoral puro y duro. Al final creo que lo que nos ha dado la victoria, porque la duda era qué bloque iba a pesar más, ha sido que hubo un mayor porcentaje de quienes querían la universidad del cambio, de quienes entienden que ha llegado el momento de un nuevo comienzo para reinventar la Universidad de Oviedo y cambiar el modelo y los modos.