Jenaro Martínez: «Ya no hay justificación para que la SEPI no entre en Alu Ibérica»

Marcos Gutiérrez GIJÓN

ASTURIAS

Jenaro Martínez, secretario general de UGT- FICA
Jenaro Martínez, secretario general de UGT- FICA

El secretario general de UGT-FICA Asturias cree que «si no se actúa con rapidez» la región se precipita hacia un futuro de «desertización industrial»

13 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Jenaro Martínez, secretario general de UGT-FICA Asturias, cree que el «momento de los diagnósticos ha pasado» para la industria regional. La movilización por el sector que hoy tiene lugar es, anticipa, la primera de muchas ante la «situación de emergencia» que vive. Factores como el acelerado proceso de transición energética, que ignora las particularidades del tejido económico de la comunidad, y el fiasco del estatuto de consumidores electrointensivos ponen en riesgo, a juicio del responsable de Industria, Construcción y Agro del sindicato, la supervivencia de un ámbito de actividad que representa el «20% del PIB» del Principado.

--La caravana con destino a Oviedo de hoy sirve como protesta ante la «emergencia industrial» en la región. En tres años este ámbito de actividad en nuestra comunidad ha perdido más de 6.000 empleos. ¿Qué se puede o debe hacer para frenar esta sangría?

--Estamos en una situación de emergencia. Esa es la razón de la convocatoria de las movilizaciones para defender al sector industrial asturiano. Hay que darse cuenta de que el sector, en efecto, ha perdido en tres años alrededor de 6.000 empleos. Pero es que desde el 2008 se han perdido más de 15.000. Si a ello le sumamos el proceso de transición energética y descarbonización, el fiasco del estatuto de las electrointensivas y la tardanza de la imposición de un arancel medioambiental por parte de la Unión Europea, entre otros factores, estamos ante un cóctel explosivo que puede terminar en la desertización industrial de Asturias si no se actúa con rapidez.

--¿Cree que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico está marginando a Asturias con sus políticas?

--El momento de los diagnósticos ha pasado. Es tiempo de demostrar si de verdad se apuesta por Asturias o se la deja abandonada en este camino de la transición energética y descarbonización. Los dos ministerios que intervienen en este proceso han demostrado ignorar la singularidad industrial de Asturias con su política verde y nosotros entendemos que la compatibilidad de una región industrial con la sostenibilidad es posible, pero hace falta voluntad política para realizar ese proceso. Es algo que, hasta la fecha, no ha estado en la agenda del Ministerio de Transición Ecológica, que ha optado más por demonizar este tipo de industria que por ayudarla en esta senda. Eso para Asturias es condenarla al ocaso. Por eso ponemos en marcha estas movilizaciones por el futuro del Principado, que en estos momentos se encuentra seriamente comprometido.

--¿Está siendo ese proceso de transición energética excesivamente acelerado para los intereses de Asturias?

--Entendemos que el proceso de transición tiene que ir a una marcha asimétrica, en función de las necesidades de cada región. Las particularidades de Asturias y las especificidades de su economía, con un asentamiento muy importante de industria básica, implica que este proceso se haga de una manera sosegada, justa y pactada. Nuestra comunidad necesita más tiempo que otras para esto. Lo que pedimos es que haya tiempo para adaptar esos procesos que garanticen la competitividad y la viabilidad.

--¿Hay riesgo real de deslocalizaciones de empresas importantes?

Ya teníamos problemas como los ligados al estatuto de la industria electrointensiva, entre otros, porque sabemos que ha habido procesos de cierre de centrales de generación eléctrica y no hay ninguna alternativa. Si a todo esto no se le es capaz de buscar una solución, el futuro de Asturias está muy, muy, muy complicado. El peso del sector industrial en la región es de un 20%. Una sola empresa ya tiene una importancia determinante, y a ella le afectan todos esos factores mencionados anteriormente. Las únicas respuestas que parece se trasladan desde el Gobierno de España es que son problemas de ilegalidad o falta de competencia, porque la Unión Europea exige cosas que otros países que pertenecen a ella aplican sin ninguna restricción, tales como Alemania y Francia. Nosotros no estamos pidiendo nada diferente en este aspecto. Viendo los últimos resultados de los mecanismos que ha empleado el Gobierno de España para tratar de minimizar ese impacto, a Asturias se la deja de lado. Somos los asturianos y asturianas los que tenemos que defender, no solo con diálogo sino también en la calle, nuestro futuro, porque nos estamos jugando muchísimo.

--¿Logrará la Alianza por la Industria que se oigan más las demandas de Asturias en Madrid?

--Es evidente que sería una falta de respeto no escuchar las demandas de la alianza. Todos los agentes económicos, sociales y políticos de la región están diciendo cuáles son las necesidades fundamentales de la industria altamente electrointensiva, las cuales han sido desoídas por el Gobierno central una vez tras otra. Entendemos que ésta es una herramienta muy potente en manos del presidente del Principado para que escuchen nuestras demandas en Madrid. Nosotros, con estas movilizaciones en la calle, estamos ayudando a que se escuchen con más fuerza estas reivindicaciones. Entiendo que Madrid debe comprenderlas y buscar los mecanismos necesarios para que podamos tener un futuro industrial acorde en nuestra región. Nosotros ya hemos iniciado el proceso de movilizaciones y lo vamos a mantener de manera sostenida en el tiempo, hasta que haya una solución. Ya hemos esperado suficiente. Llamamos a todos los ciudadanos y ciudadanas de Asturias a defender su futuro.

--¿Cómo ha agravado la pandemia la ya de por sí maltrecha salud de la industria asturiana?

--Lo podemos ver claramente con datos del Instituto Nacional de Estadística. Si en el año 2020 hubo un retroceso de la actividad de un 13% y en enero de este año con respecto al pasado un 5,8% vemos claramente el efecto devastador de esta pandemia. Las perspectivas para este año pueden convertirse en engañosas en cuanto a la recuperación de la actividad y el empleo. Hay que recordar que las comparativas surgirán en términos interanuales y, claro, a un parón del 13% en 2020 le sucederá un incremento en 2021, pero veremos hasta dónde llega y si se consolida. No tenemos que olvidar que en este momento en Asturias hay todavía 312 ERTEs en el sector industrial en vigor, que afectan a 2.465 trabajadores. Nuestras perspectivas este año para este ámbito no son muy halagüeñas.

--¿Es necesaria la intervención estatal en Alu Ibérica?¿Cómo se ha llegado a esta situación rocambolesca en la empresa?

--El hecho de que la Policía haya tenido que acceder a las instalaciones viene a constatar lo que venimos diciendo desde el inicio del proceso. Lo dijimos después de aquella venta oscurantista de Parter al Grupo Riesgo. Fue un proceso blanqueador para que el sector del aluminio en España no tuviese control. Esto es una estafa demostrada, con incumplimientos constantes por parte de la dirección de Riesgo, los cuales hemos denunciado por activa y por pasiva. No es nada nuevo. La intervención de la Policía procede de una querella criminal interpuesta por las organizaciones sindicales. Aquí que nadie se apunte más tantos de la cuenta. Y no solo hablamos de los incumplimientos, sino también de los desagravios constantes a los representantes de los trabajadores. En este momento ya no hay justificación para que la SEPI no entre o tome las riendas para darle futuro, tanto a las trabajadoras y trabajadores de Alu Ibérica, que pasan por una situación agónica desde hace mucho tiempo, como al sector del aluminio, que es importante en Asturias y España.  

--¿Qué es necesario para garantizar el futuro y la tranquilidad de Duro Felguera?

--Sin duda alguna, una buena gestión. Hay que estabilizar la situación económica e industrial de la empresa con un equipo solvente, que se mantenga el empleo, se busque y genere actividad con estas necesidades que han sido atendidas por parte de la SEPI. Recordemos que esto viene precedido de constantes movilizaciones por parte de las organizaciones sindicales con representación allí a lo largo de muchísimo tiempo. Venimos alertando de esta coyuntura y pidiendo una actuación coordinada, tanto de la SEPI como del Gobierno del Principado y los bancos. Tenemos ya esa primera parte, que ha sido salvar una bola de partido. Ahora lo que se necesita es una buena gestión para levantar el vuelo de una empresa emblemática para Asturias, con más de 150 años de historia, y, además, estratégica por el volumen de trabajadores directos e indirectos que emplea y por la calidad de ese trabajo.

--¿Qué otras empresas ahora mismo están en situación preocupante?

--Hay que arreglar transversalmente lo fundamental, porque este proceso de transición energética está afectando a empresas como Arcelor, Asturiana de Zinc, Alu Ibérica, y no solo eso, ya que hay un efecto tractor en las empresa auxiliares y en todo el conglomerado que se genera alrededor de ingenierías, compañías del metal y bienes de equipo a lo largo y ancho del Principado. En los últimos tiempos ha habido problemas con Imasa, Navec,… hay situaciones comprometidas en muchas empresas y esta situación, de no solucionarse, va a traer graves problemas al sector industrial y a todos los segmentos de los que este ámbito tira. No hay muchas comunidades autónomas que superen o se acerquen a ese 20% del PIB que supone la industria para el Principado. Ese tractor de la economía regional hay que defenderlo para que el día de mañana no haya una desertización industrial en la región.

--¿Es muy arriesgado poner todos los huevos de la recuperación económica en la cesta de las ayudas europeas para la reconstrucción?¿Habría que buscar un ‘plan B’ o complementos a ese dinero que aún no ha llegado?

--Yo es que creo que el futuro industrial de Asturias no está únicamente en los fondos europeos. Es evidente que son una oportunidad que hay que aprovechar. Pero no nos equivoquemos. No son la panacea. Se precisan proyectos en torno a los que, a día de hoy, hay un mutismo extraordinario. Debería de haber perspectivas de un proyecto tractor de la economía a nivel industrial. Asturias tiene tradición, experiencia, infraestructura y profesionales cualificados para acoger el desarrollo de grandes fabricaciones que generen un volumen de empleo importante y formen parte del motor industrial de la región.

--¿Cuáles son las principales prioridades ahora mismo para la industria regional?

--Para UGT-FICA el futuro industrial del Principado no pasa por fiarlo todo a esos fondos. Pasa por, inevitablemente, anclar a nuestro territorio la industria básica, sin acelerar los tiempos de la descarbonización, atendiendo las debilidades en materia de costes energéticos y emisiones de CO2 y usar parte de esos fondos para favorecer ese proceso sin comprometer la viabilidad de las empresas. El binomio formado entre mantener la industria básica y aprovechar los fondos para las nuevas oportunidades que genere el proceso de transición determinará un futuro industrial más o menos esperanzador en el que, sin duda, sin lo primero no se consolidará lo segundo.